Una explicación ‘for dummies’ de nuestra crisis

 ‘The Wasington Post’ lo ve y explica clarito: toda la catástrofe que vivimos es producto de una “asombrosa historia de corrupción y malversación”. En un lúcido y didáctico editorial publicado el día de hoy, el histórico diario político de EE.UU analiza la situación económica de nuestro país y la explica para Dummies: “El régimen de Hugo Chávez y su sucesor pidieron prestadas cantidades asombrosas [de $], incluso mientras obtenían ingresos récord de las exportaciones de petróleo. Casi toda esta ganancia inesperada de más de $ 1 trillón [NDLR: equivalente a un billón de los nuestros] fue derrochada o robada. Cuando los precios del petróleo cayeron, el Sr. Maduro tuvo que elegir entre los pagos de cupones y los suministros de alimentos. Eligió Wall Street, lo que agravó una catástrofe humanitaria: la mayoría de los 30 millones de habitantes de Venezuela dice haber perdido peso debido a la falta de alimentos, y alrededor de 500.000 personas huyeron del país en los últimos dos años”, escriben. Ahora, cuando esta política está a punto de colapsar –“la mayoría de los analistas financieros dicen que un incumplimiento total es inevitable, ya sea ahora o en meses: con solo $ 10 mil millones en sus reservas, parece poco probable que cubra los más de $ 8 mil millones que debe en el próximo año”–, el diario explica que habría, sí, una solución, posible pero poco probable, ya que implicaría de Maduro una responsabilidad y buena voluntad que no tiene: “Maduro podría pagar las deudas de Venezuela y alimentar a su pueblo si estuviera dispuesto a buscar socorro del Fondo Monetario Internacional, así como ayuda humanitaria, y tomar medidas elementales para estabilizar la economía. Pero la única ayuda extranjera que busca es la del aparato de inteligencia de línea dura de Cuba, que lo empuja hacia el totalitarismo, y Rusia, que en su afán de respaldar cualquier causa antiestadounidense lo ha rescatado varias veces, y anunció otro trato para refinanciar sus préstamos la semana pasada”. Por ello, aunque el diario aplaude el anuncio del Departamento del Tesoro de permitir un refinanciamiento si éste fuera aprobado por la AN (lo que obligaría a Maduro a negociar), no le arrienda la ganancia a esa solución: “Lo más probable es que Venezuela se dirija a más miseria”.

RESEÑA: ‘Cuentos de Canterbury’ – Geoffrey Chaucer

Por: Ezequiel Abdala | @eaa17

Una tradicional peregrinación a la catedral de Canterbury, lugar de curación y milagros por los méritos de Santo Tomás Becket. Un grupo de peregrinos de las más distintas clases que emprende el viaje de varios días. El dueño de una posada que les propone, para hacer más corto el trayecto, que cada uno relate una historia. De eso se trata ‘Cuentos de Canterbury’, considerada prácticamente por unanimidad como la mejor obra literaria de la Inglaterra de la Edad Media, y uno de los grandes clásicos de la literatura universal.

Escrito por Geoffrey Chaucer, diplomático, astrónomo, alquimista, filósofo, escritor y poeta inglés (el mejor de sus contemporáneos en esta rama, según los críticos), este librito, de estructura tan sencilla y simple, contiene una riqueza literaria y una sabiduría humana tremendas, que son las que lo han preservado durante siglos. El gran acierto de Chaucer es haber creado un grupo heterogéneo de personajes, en los que están representadas casi todas las clases sociales de la Edad Media, lo que hace que los relatos, aparte de ser de la más variada índole (los hay píos hasta extremos hagiográficos y pícaros hasta el sonrojo), ofrezcan un fresco bastante plural de la sociedad medieval.

Pero no sólo eso, que sería atractivo apenas para el lector que tenga interés en la Edad Media, sino que también ofrece una radiografía bastante exacta de la condición humana, esa sí de interés universal. Lo que sorprenderá al lector contemporáneo es constatar que, formas aparte, en el fondo somos muy parecidos a aquellos peregrinos y a los protagonistas de sus historias: que nos movemos prácticamente por los mismos intereses, que nos conmueven y emocionan las mismas cosas, nos hacen reír las mismas situaciones y chistes, y tenemos casi los mismos anhelos. Que a lo largo del tiempo hemos cambiado poco, o somos exactamente lo mismo: capaces de lo mejor y de lo peor.

Con respecto a las formas, es decir, la prosa, puede que en principio choque un poco para quien no esté acostumbrado a ella, pero es digna de ser leída; más aún: saboreada y disfrutada. Hay en la adjetivación y en la construcción de las frases una belleza tremenda. Las descripciones son preciosas, y los símiles y metáforas tremendos. Mención aparte merece la primera parte, en la que el Chaufer presenta –con un genio y una capacidad descriptiva fenomenales– a cada uno de los personajes.

Solo un pero tiene el libro, y es que está incompleto. No todos los personajes narran una historia y algunos la dejan por la mitad. La explicación es simple: a Chaucer lo alcanzó la muerte antes de poder terminar el libro, que, incompleto y todo, es toda una obra maestra.

Cuentos de Canterbury

Autor: Geoffrey Chaucer.

Fecha: Finales del siglo XV.

Páginas: 183.

Calificación: 9/10.

 

RESEÑA: ‘The One I Love’

Existe una suerte de consenso tácito entre quienes han reseñado este film: está prohibido hablar (mucho) de la trama. Este pacto de hermetismo, que impide hacer una sinopsis a la vieja usanza, trae consigo una recomendación: tienes que ver la película. Sin esperar que sea una obra de arte, sin tratar de predecir cómo será el desarrollo y sin revisar las críticas en IMDb o Rotten Tomatoes. Pero tienes que verla, así de simple. Ni mirar el tráiler recomiendan, puesto que uno de los grandes atractivos de ‘The One I Love’ (2014) es atreverse a darle play y dejarse llevar por la historia. De manera que, si realmente quieres disfrutar la película, lo mejor es parar de leer en este punto y correr a descargarla.
El largometraje de Charlie McDowell pertenece al cine independiente y, como suele ocurrir en estos casos, fue concebido con un bajo presupuesto en el que quizá el gasto más importante fue contar con la gran Elisabeth Moss. Quien hiciese de Peggy en la inolvidable ‘Mad Men’ recibió este año el Emmy a mejor actriz principal por su papel en ‘The Handmaid’s Tale’ –serie que se llevó 8 premios en la gala, incluido el reconocimiento a mejor serie dramática– y aquí, en el film que hoy comentamos, conformó una pareja de primer nivel con Mark Duplass. Las actuaciones, verosímiles como pocas, son capaces de sostener cualquier acontecimiento que suceda en la trama. Moss y Duplass son un matrimonio que busca reencontrar, en un fin de semana, la magia de su relación que se ha ido perdiendo con el tiempo. Con la convicción de que todo pasado fue mejor, con el deseo de poder recrear momentos del ayer y con la esperanza de volver a descubrir a esa persona que una vez los enamoró, la pareja decide hacerle caso a su terapeuta y pasar unos días en una cabaña que tiene la fama de haber arreglado varios matrimonios. Poco más se puede decir sin caer en el spoiler, así que desde @RevistaOJO nos unimos al pacto de hermetismo y extendemos la recomendación: (quizá) vale la pena ver esta película.

REVIEW: Turning it up – Jay Clark Band

Por: Humberto González

Jay Clark Band comienza su nuevo álbum de una forma “clásica”, intentando tomar al escucha a través de un tema con un sonido característico del rock más comercial de los años 90 o principios de los 2000. Sin embargo, Jay Clark Band no es una banda de genialidades, a pesar del esfuerzo que se nota en sus producciones. Turning It Up es el nombre de esta nueva entrega.

El álbum comienza con el tema homónimo, en el que Clark intenta demostrar todas sus dotes musicales: desde sus capacidades para la escritura lírica como musical. Los solos de guitarra, llenos de un wah efectivo y rockero, terminan por contribuir a una primera idea de lo que se avecina: un disco sin ganas.

Desde allí, y durante los 6 temas que se avecinan, encontraremos un disco que pretende ser comercial, y a la vez mantenerse en una línea que le dé ese carácter de música independiente. Kid Rock, Alice Cooper, Bon Jovi. Todos esos nombres saltan cuando intentamos relacionar un poco desde dónde vienen estos temas y este estilo. Pero no existe ninguna dote de genialidad, de originalidad o de sensación de excepcionalidad. En cambio, sentimos que revisitamos lugares comunes del rock, con una ejecución dudosa, no técnica, sino desde qué lugar vienen los temas. Qué tan sinceros son.

Turning it Up es un disco olvidable, sin más. Un disco para escuchar y realizar conclusiones que no lleven más de 1 hora en pensar. No invita a muchas cosas.

Así escoge la dictadura sus contrincantes

Fraude no es sólo fabricar y sumar votos inexistentes –como hicieron los funcionarios del CNE en Bolívar con Justo Noguera– sino también escoger a los contrincantes. La palabrita de siete letras, diptongo y dos sílabas tiene varias modalidades y en todas es experta la revolución, que cuenta con Tibisay, el TSJ y lo que haga falta para realizar procesos electorales a su justa medida. Una prueba de ello la ofreció el periodista y candidato a la Alcaldía de Libertador, Manuel Isidro Molina, en su columna de este domingo en ‘La Razón’. La historia es la siguiente: en ese pueblo sin ley que es el estado Sucre hay un hombre llamado Rafael Acuña, a quien apodan ‘El Rojo’ por el color de su barba y de sus cabellos, y que fue entre 2008 y 2012 alcalde de Cumaná por el PSUV. “Socialista por convicción científica” (así se define en twitter), Acuña pudo hacer y deshacer a su antojo, hasta que un día decidió romper con el PSUV y volverse un chavista crítico. No sólo eso: cometió, además, la osadía de querer volver a la política y lanzarse a gobernador, con el apoyo de varios partidos pequeños y Miguel Rodríguez Torres. Entonces, la revolución se puso memoriosa y se acordó de su pasado: 5 años después de dejado el cargo (¡!) y de haber entregado su memoria y cuenta, salió del Circuito Judicial de Cumaná una orden de captura por malversación de fondos y peculado, y Acuña fue detenido. ‘Justicia’, clamaría algún despistado, ‘que tarda pero llega’. Sin embargo, de encomiable y plausible parece haber poco en la detención: no le han permitido ver el expediente ni mucho menos lo han presentado en Tribunales. De la sede de la policía lo trasladaron –bajo figura de arresto domiciliario– a su casa, donde, según denuncia Molina, y he aquí el clímax de esta historia, le hicieron llegar una propuesta del PSUV, que decía, y citamos textualmente: “Te dejamos en libertad si retiras las doce candidaturas a alcaldes de UPP89 [que tienen dividido al chavismo]”. El CNE alargó el plazo para la sustitución de candidatos, Acuña y el partido no aceptaron, él sigue preso…y poco queda por agregar: así escoge sus candidatos la dictadura. Y si no, pregúntenle a Goicoechea.

¿Cómo ser joven y sobrevivir a la crisis? – Henkel García

Por: Henkel García | @HenkelGarcia

FIVERR: A mí, por ejemplo, Fiverr me parece una opción fenomenal para los chamos. Es una plataforma en la que puedes obtener pago en $. ¿Eres bueno escribiendo?  Entonces alguien quiere que le escribas algo y te paga. ¿Tú grabas locución para algo? Grabas y lo mandas. Es un mercado de destrezas y habilidades, de cosas que puedes hacer a distancia y te ayuda a generar algo en divisas, y en Venezuela, donde el paralelo tiene una capacidad de compra mucho mayor, donde  vendes 120$ y eres multimillonario, entonces generar algo de ingreso en $ por esta vía es perfectamente bueno para un chamo.

TRABAJAR AFUERA Y VOLVER: Otra opción para un chamo que se quiera quedar en Venezuela es irse un tiempo afuera, trabajar 2 y 3 meses en algo que no sea formal, producir lo suficiente y regresarse. Eso para un chamo es viable: agarras un período de vacaciones, te vas 2 meses, puedes generar 3 o 4 mil dólares, y con eso te financias bien por más de un año, incluso.

ESTUDIAR: Lo otro es estudiar. Prepararse. Porque es parte de la inversión en uno. Si hoy las condiciones no están dadas para que veas los frutos, en otro momento sí lo van a estar. Cuando las cosas cambien, un joven preparado va a tener mucho más potencial de crecer y generar valor y flujo de caja, dinero, que uno que no esté preparado. Además, la educación sigue sin ser cara. Aquí con $50 te puedes pagar algo bueno: el IESA, un postgrado en la UNIMET, en la UCV. Prepararse en Venezuela es útil. Y no solo en Venezuela: hay también muchos cursos en línea: Coxera, GDX. Hay varias cosas de cursos masivos que puedes hacer y que son buenos.

ENDEUDARSE…CON CUIDADO: Pagar cosas. Pagar postgrados puede ser una opción, siempre y cuando tengas mucho cuidado, porque, a pesar de que tienes una tasa de interés muy por debajo de la inflación que hace que las condiciones del financiamiento sean muy a favor, igual debes tener algo de cuidado para tener capacidad de pago para las primeras cuotas, que son las más fuerte, porque las siguientes se van diluyendo con la inflación. Pero tienes que echar número para ver si puedes con el financiamiento de las primeras cuotas.

COMPRAR: Puedes comprar cosas que tengan un valor más barato que el paralelo, lo cual es una mejor decisión. Es decir: si yo trabajo en diseño gráfico, y trabajo mucho con papel, tinta y tal, y veo que cuando hago la conversión me sale mejor comprar eso que paralelo, entonces hay que comprarlo. A ese tipo de decisiones hay que echarle número, porque no siempre el paralelo es mejor opción, ya que hay opciones a lo interno más baratas.

COMPARTIR VIVIENDA: Para chamos que se quieran poner a vivir fuera del hogar paterno, creo que la vía es alquilar entre varios. Esa es la opción para quienes quieran vivir solos. Igual para profesionales jóvenes. Si estás casado es otra cosa. Pero no hay manera, y en otro escenario las recomendaciones serían en base al gasto, pero aquí en Venezuela no tiene sentido porque aquí la gente lo que gasta es lo básico. Yo decirte: no gastes en cosas de lujo no tiene sentido, porque nadie se compra algo de lujo en Venezuela. Aquí las recomendaciones tienen que ser para generar ingresos, porque aquí el problema es tener ingresos suficientes para poder costear lo básico.

Eso es lo que de un punto de vista pragmático. Porque tienes la habilidad.

El poder de compra son 50-60 dolares. No es justo dividirlo en paralelo. Paralelo es 23 mil. 50 dólares son un millón y pico.

Un carton de huevo, por ejemplo. Tiene un XXXX implícito. O sea, si tu comparas el cartón en BsF y lo comparas con los precios afuera eso te da como un tipo de cambio euqivalente a 10 mil – 12 mil, porque tu agarras, vendes 25 mil, y con lo que afuera compras un cartón de huevos aquí, que está carísimo, te compras dos. Y hay cosas que te rinden mucho más. Ni hablar de la electricidad. Teléfono y esa vaina. Que es simbólico.

Bueno, nada fácil. Les voy echar el cuento. A nosotros nos separan unas cuantas generaciones. Cuando yo me gradué, a mediados de los 90, y comencé mi vida profesional, ya en ese momento comprarse un apartamento era muy cuesta arriba. Hubo un momento, cuando comenzó el chavismo, que había algo de normalidad, veníamos del plan Agenda Venezuela, que permitió que la gente se comprara un apartamento; pocos, pero un apartamento que era muy lejano a lo que tú normalmente viviías, porque no tenías donde.

Uno debe suponer que el deterioro viene de antes. Cuando uno oye los cuentos de sus papás: ellos vivieron la Venezuela saudita. Y sus cuentos son muy diferentes. Entonces, claro, ya esa situación era complicada y terminó en lo que llegamos hoy, donde vivir solo es un sueño; o como mucho construir un anexo donde los papás. Entonces, claro, no es fácil. Y hoy por hoy, con una crisis tan brutal como la que vive Venezuela, oye, para un chamo es muy difícil y yo te daría el consejo. Hay varias cosas atadas a los chamos. Y este puede ser uno.

Los chamos tienen mucha más destreza en lo tecnológico de lo que pueden tener personas mayores.

 

No es matriz mediática, señor ministro

La enfermedad había sido erradicada el año del 4F. En 1992 fue diagnosticado el último paciente con la afección. Ese había sido el único caso en más de dos décadas hasta que el año pasado empezaron a reportarse varios venezolanos infectados. Las alarmas se encendieron definitivamente en septiembre, cuando Francisco Rangel Gómez, gobernador del estado Bolívar, confirmó que había más de diez personas con difteria en la región. La enfermedad, que se contagia a través de tos o estornudo, ya se ha propagado por 22 de los estados del país, según contó en junio José Félix Oletta, epidemiólogo y exministro de Sanidad (1997-1999), a Panorama. ¿A qué se debe su reaparición? El doctor Julio Castro Méndez explicaba el año pasado en Prodavinci que la vacuna es la misma que se usa en toda América Latina y que reparte la Organización Panamericana de la Salud, por lo que apuntaba a tres posibles razones: falta de aplicación a suficientes individuos (se necesita cubrir más del 85% de la población), alteración en el esquema de inmunización (dosis y edades no indicadas) o falta de buenas condiciones para conservar la eficiencia de las vacunas (es necesario que durante todo momento estén entre 2 y 8 grados centígrados, ¿es eso posible en un país con interrupciones frecuentes de energía eléctrica?). El gobierno, para variar, ha dicho que el problema es una matriz mediática y su plan de vacunación fue activado ahorita en noviembre, quince meses después de que aparecieran los primeros casos de difteria. “En la información preliminar se ha dicho que el plan se realizará durante dos semanas, pero para que la vacuna sea efectiva deben aplicarse tres dosis con una diferencia de dos meses entre una y otra, de lo contrario se pierde el esfuerzo”, afirmó el propio Oletta a El Nacional hace 6 días. En palabras del exministro, el plan de vacunación de prevención contra la difteria solo cubre 10% de la primera dosis que requieren alrededor de 3.500.000 venezolanos entre 1 y 20 años que, estima, están en riesgo de contraer la enfermedad por no haber completado su esquema de inmunización desde el 2016.

María Alesia Machado: “Yo no voy a traicionar mis convicciones por complacer a otro”

Por: Ezequiel Abdala | @eaa17

“¡Tienen que cuidarse!” le advirtió a voz en cuello un espectador, al terminar la función del sábado, al elenco de ‘1984’. La archi famosa y harto elogiada novela de Orwell, martillo y espejo de todos los totalitarismos, está siendo montada por primera vez en Caracas en plena dictadura socialista, y la empresa tiene sus lógicos riesgos. Como por ejemplo, que la gente al verla se sienta identificada con esa sociedad orwelliana, totalitaria, manipuladora y represora, y se dé cuenta -¡por fin!- de cuál es la naturaleza del sistema político en el que vivimos; o que tal vez se les contagie algo del espíritu indómito y libertario de Winston y Julia, y salgan de allí con ganas de no dejarse pisotear más. El elenco sabe lo que arriesga montando una obra así, pero no se amilana. El comprensible temor de que les pueda llegar el SEBIN lo exorcizan con bromas; y la siempre latente amenaza de algún veto la conjuran con entereza. El público, por su parte, responde: todas las funciones de la primera temporada, en el Espacio Plural del Trasnocho Cultural, fueron lleno total; y la segunda, que comenzó el viernes pasado y terminará el próximo 09 de diciembre, en la Sala Italiana del Trasnocho, apunta a lo mismo. Para hablar de este encomiable montaje, dirigido por Abel García y Aníbal Cova, el equipo de @RevistaOjo conversó con la actriz María Alesia Machado, sobre quien cae la responsabilidad de encarnar a Julia. La entrevista completa a continuación:

-¿Qué retos ha supuesto para ti?

-El primer reto es que, por ser un clásico, la gente ya conoce al personaje y tiene una preconcepción del mismo en su mente, ya lo tiene muy concebido y determinado; entonces existe la posibilidad de que la gente se lleve una decepción porque el personaje no está netamente apegado al libro o a la idea que tienen. Otro de los grandes retos es que acompaño en escena a Elvis Chaveinte, que es un gran actor, y a mí me generaba mucha ansiedad no estar a su altura. Pero cuando confías en tu trabajo, en el de los directores y en el de los compañeros, no hay manera de que salga mal.

-¿Te tomó tiempo aceptar el personaje?

-No: el proyecto en sí y el personaje eran demasiado ambiciosos; y más bien yo me sentía muy afortunada de que me hubieran llamado para hacerlo en este momento que estamos viviendo: un personaje tan importante y con tanta relevancia en una una obra con la que te puedes sentir identificada mundialmente y donde quiera que estés.

-¿Cómo fue el proceso de montaje?

-Estuvo muy lleno de tropezones, porque fue durante los trancazos y las marchas, y una obra como esta requiere un tiempo importante de trabajo. Entonces tuvimos que echar mano de las mejores herramientas para poder sacarla adelante en poco tiempo. Empezamos en junio y salimos en septiembre. La primera temporada fue en la Sala Experimental del Trasnocho Cultural, donde se agotó, y ahora estaremos hasta el 09 de diciembre en la Sala Italiana del Trasnocho.

-¿Por qué alguien debería ver ‘1984’?

-Hay mucha gente que todavía no entiende qué es lo que está pasando, adónde estamos yendo, y adónde es que nos conducen y pretenden llevar. E ir a ver ‘1984’ te muestra tal cual adónde podemos llegar. Porque estamos mal y podemos terminar peor. ‘1984’ habla de una voluntad anulada, completamente manipulada, al punto de que te terminas creyendo tú mismo lo que dice este grupo. Te envuelven tanto y te manipulan tanto, que terminas diciendo: ‘acepto lo que me dices y formo parte del partido’. Entonces creo realmente que hay que ir a verla para darse cuenta de que sí, estamos mal, pero podemos estar mucho peor y esto es lo que nos va a pasar si no tomamos cartas en el asunto.

-¿Es esta obra un modo de protesta?

-Siempre digo que la mejor forma de protesta que tenemos los actores es hacer teatro; decir lo que pensamos desde el escenario. Y te das cuenta de que aunque el público está ávido de comedia, también quiere seguir viendo cosas que le afecten en su día a día, quiere verse reflejado en el teatro, ver sus monstruos y sus miedos reflejados allí. Hay gente que me escribe para decirme que no le gustó la obra porque es demasiado dura, que la tortura es demasiado fuerte. Y yo digo: ‘¿y tú qué crees que es La Tumba [NDLR: La cárcel política de la dictadura]? ¡La Tumba es peor de lo que se ve en ‘1984’!’.

-La revolución lleva 18 años, cada vez la represión es mayor, hay ahora una ley del odio capaz de sancionar cualquier cosa, y hablas del teatro como forma de protesta. Eso inevitablemente me lleva a preguntarte: ¿no les da miedo montar esta obra?

-Sabes que cuando terminó la función del sábado, al finalizar los aplausos, un señor nos gritó “¡Cuídense. Tienen que cuidarse!”. Evidentemente, uno siente miedo. Siempre está la duda de si nos llegarán o no. Uno lo ve un poco lejano, porque dice: ‘¿cómo te van a llegar a ti?’. Pero la posibilidad de que nos toquen la puerta existe. Nada de eso ha pasado, pero es posible. Nosotros lo decimos a modos de chiste, de catarsis, pero medio en serio. Y ahora con esta ley del odio, pareciera que ellos agarraron la obra de Orwell, copiaron lo que había que hacer para manipular y anular la voluntad de la gente e hicieron su ley. Hay miedo, pero el miedo lo sientes todos los días…

-Cabría también la posibilidad de algo menos explícito pero igual de dañino, como de que los pongan en una lista negra y veten de determinados espacios…

-Podría ser, pero yo personalmente, y puedo estar equivocada, creo que hoy en día hay que ser blanco o negro: no se puede vivir en grises, ni seguir permitiendo, entendiendo, comprendiendo. Hay que fijar posiciones y no bandearse. Soy artista pero también ser humano, ciudadana, y tengo una posición que ya no es ni siquiera política sino de humanidad. Y si alguien me quiere vetar, me da exactamente lo mismo: yo no voy a traicionar mis convicciones por complacer a otro.

-¿Tu familia ha visto la obra?

-Hay un tema allí porque en la obra hay un ‘toplees’. A mí cuando me lo dijeron no me importó: yo dije, solo me importan mi mamá y mi esposo. Y mi esposo lo tomó bien, pero mi mamá al principio sí se puso un poquito como que ‘cónchale, ¿pero es necesario?’. Y ahora ella le dice a todo el mundo que vaya a la obra y que hago un desnudo muy artístico. Además…esta obra significa mucho para mí, porque yo perdí a mi hermano en junio, el 14 de junio, y empecé a ensayar dos semanas después de haber tenido esa pérdida. Y la gente me decía que cómo me sometía a una obra tan fuerte, a emociones así…y la verdad es que gracias a esa obra yo he podido sobreponerme a la tristeza y salir adelante, y he encontrado como un norte: me siento capaz de hacer las cosas, me ha dado fuerza, me ha plantado, me ha hecho ser un poco más ecuánime. Alejar el sentimiento y volver a la realidad, entender que él se fue pero yo sigo.

-¿Tiene actuar un efecto terapéutico?

-Yo diría que…no. No podría decir terapéutico, porque si lo vendes como terapia, paras en loco. Más que terapéutico es liberador. Es como hacer ejercicio: yo boto energía, libero muchísimo stress, voto tristeza y rabia, y eso lo dejo allí, no me lo llevo a la casa. Más bien para mí es mejor porque libero y me voy feliz.

-Has actuado en cine, en teatro y en TV, ¿con cuál de los tres te quedas?

-La TV me da mucho miedo porque es demasiado inmediata y yo creo en los procesos. Demanda mucha práctica y aunque quisiera tener la oportunidad de incursionar mucho más en ella, la realidad es que vivo en un país donde esa posibilidad no existe, no se puede. El cine me gusta muchísimo, porque aunque hay inmediatez, hay también mucho más proceso, y tiene una cosa fascinante: perdura en el tiempo. Sin embargo, el teatro es lo que más me ha apasiona: son procesos largos, hay muchísimo aprendizaje, te involucras mucho con el equipo, con lo que vives, con el entorno, con tu personaje.

‘1984’ se está presentando los viernes y sábado a las 8:00 PM y los domingos a las 7:00 PM en el Trasnocho Cultural. Más info aquí: http://trasnochocultural.com/teatro_trasnocho/obras/ver?playId=59fdea97d27f1d58388b288f

 

EXTRA: Cayó Mugabe

El anciano Robert Mugabe (93), presidente más longevo del mundo, no celebrará su cumpleaños números 100 con la banda presidencial puesta, como había prometido. No morirá en la comodidad del poder ni tampoco podrá gobernar desde la tumba, como su esposa dijo que haría.  Anoche, tras 37 años de dictadura y miseria, el Ejército se le sublevó al provecto tirano. No lo han querido llamar Golpe de Estado sino intervención (apenas cuestión de formas) pero lo cierto es que han detenido en su casa a Mugabe y a su mujer, tomado la sede del palacio presidencial y de las principales instituciones (tv incluida), apresado a par de ministros y nombrado un nuevo presidente (el que hasta la semana pasada fuera el segundo a bordo). Paradójicamente, el punto y final de la historia de terror de Robert Mugabe en Zimbawe no lo puso la miseria en la que sumió al país, sino las pugnas internas por el poder. Mugabe se dio el lujo de destruir el aparato productivo de Zimbawe –a punta de expropiaciones arruinó el que era el granero de África–, empobrecer notablemente a su pueblo –la hiperinflación llegó a ser 89.700 trillones: los precios se duplicaban cada 24,7 horas–, expulsar a un 26% de la población –5 millones de personas se fueron en 15 años–, asesinar y encarcelar a sus opositores, sortear sanciones económicas de EE.UU. y la UE, y vivir con lujo y boato –llegó a gastar hasta $40 millones en una fiesta de cumpleaños en la que sus invitados comieron, en ese país hambreado, 5 toneladas de carne–. Lo que no pudo fue contener los demonios de la ambición, que se desataron cuando se abrió la caja de pandora de su sucesión para las próximas elecciones (a celebrarse el año que viene): maniobrando para imponer a su esposa, destituyó y envió al exilio a su mano derecha (Emmerson D. Mnangagwa), quien gozaba del apoyo de una fracción importante del partido y del Ejército, que decidió tomar cartas en el asunto, traerlo de vuelta y hacerlo presidente. De ese modo, no con una gesta libertaria sino con una fractura interna, se acaba el Zimbawe de Mugabe, quien a esta hora (11:00 AM) negocia su salida y la de su esposa del país.

¿Default?

La palabra está de moda. Era otro de los ‘Cocos’ que, con este manejo de la economía, tarde o temprano iba a llegar a comerse a los venezolanos. Lamentablemente, al contrario de lo que narra la canción de cuna, no bastará con irse a dormir para que ese monstruo llamado default desaparezca. Como la hiperinflación, este era otro de los escenarios que durante meses se repitió en boca de analistas. Una explicación ‘for dummies’ para entender qué significa el vocablo nos la dio Henkel García, director de econométrica, hace unas semanas: “Es el incumplimiento de pagos. Tú tienes un compromiso de deuda en el que incurriste y cuando no puedes pagar haces un default”. Ahora, ¿por qué se afirma que entramos en esa condición? Debido a que agencias calificadoras nos otorgaron esa categoría, aunque sólo de forma parcial. Fitch Ratings habló de incumplimiento luego de producirse “los retrasos que provocaron que los acreedores (es decir, los que cobran) recibieran los pagos del capital hasta una semana después de la fecha de vencimiento”. Standard & Poor’s rebajó a default la deuda venezolana, porque el país no logró abonar los intereses de dos bonos que equivalen a 200 millones de dólares, y además mencionó que tenemos 50% de posibilidades de entrar en suspensión de pagos otra vez en los próximos tres meses. La calificadora crediticia afirmó que el Estado está atrasado en otros cuatro compromisos de deuda, aunque todavía permanece dentro de los 30 días del período de gracia. En resumen, Venezuela entró en default, pero aún no se debe a una cesación de pagos (es decir, a que en definitiva no pueda cancelar lo que debe), sino a incumplimiento de plazos (retrasos) que se han ido acumulando. En criollo, el gobierno de Maduro le debe a un gentío y está vuelto un ocho tratando de refinanciar la deuda. Por ahora, cuenta con sus aliados de siempre. Rusos y chinos aún parecen estar dispuestos a sacarle la pata del barro al chavismo, pero a un costo elevadísimo: en @RevistaOjo ya alertamos que el pasado 30 de octubre la revolución había dejado el Complejo Refinador de Paraguaná (el segundo más grande del mundo) en manos de estos países.