#ENTREVISTA: Hasler Iglesias: “La burocracia se come a la UCV”

Por: Ezequiel Abdala | @eaa17

Es el nuevo presidente de la FCU de la UCV, estudia 8vo semestre de Ingeniería Química, suele responder en plural mayestático (“nosotros…nosotros”), es capaz de hablar más de 30 minutos seguidos sin tomar agua ni ahogarse, y repite mucho las palabras ‘cambio’ y ‘renovación’. En la sede del Centro de Estudiantes de Ingeniería recibió a OJO y mantuvo un largo y franco diálogo en el que habló a profundidad sobre varios temas. En esta primera entrega, todo lo referente a la UCV, su visión, propuestas y planes.

-¿Por qué decidiste estudiar en la UCV?

-A mí desde siempre me llamó la atención la UCV. Presenté pruebas en varias universidades y quedé en varias, pero mi decisión siempre fue la UCV por todo lo que ella significa. Esta es la casa que vence las sombras, la universidad que ha estado siempre de la mano con las luchas sociales, que no está en una burbuja, aislada de lo que pasa en Venezuela, sino que antes bien es protagonista de las luchas sociales del país. Y ese nexo, esa pertinencia social que ha tenido siempre la UCV, yo diría que fue lo que me amarró a ella más que a cualquier otra.

-Cuando entraste a estudiar, ¿alguna vez imaginaste que ibas a ser presidente de la FCU?

No. Nunca lo imaginé.

-¿En qué momento comenzaste a darte cuenta de que podías serlo?

-Hace alrededor de un año, cuando comenzamos a asumir un liderazgo a nivel universitario. Hasta ese momento mi liderazgo había sido en la Escuela Básica de Ingeniería o en la Facultad de Ingeniería, pero cuando comenzamos a asumir un liderazgo central y vimos que fue bien recibido, comenzó esa idea a aparecer por allí

-¿Por qué ser presidente de la FCU en un momento tan difícil? ¿No son ganas de complicarse la vida?

-Yo creo que hay una necesidad urgente en la UCV de que personas a las que de verdad les duela la universidad y se sientan capacitadas asuman los liderazgos, es por eso que asumimos este reto. Estamos conscientes de que es un reto muy difícil, de que es muy complicado, de que hay muchísimas cosas en contra de nosotros, pero creemos que contamos con las capacidades, no sólo personales sino de equipo, para hacerle frente y resolver, o por lo menos iniciar, los procesos de cambios de nuestra casa de estudio

-Ganaste con 7.282 votos, de un total de 14.119. Juan Requesens, tu antecesor, ganó con 2.500 votos, ¿a qué le atribuyes la magnitud de la victoria?

-A nuestra manera de trabajo. A diferencia de otros equipos que toman decisiones a nivel central y eso lo distribuyen por toda la universidad, nosotros partimos de conocer la realidad de cada escuela y lo unimos a nivel central. Antes de iniciar la campaña tuvimos un proceso de encuestas para conocer los intereses de la gente. Tenemos equipos en la mayoría de las 11 facultades, y eran ellos las caras de Viva la U, no yo o Requesens, y con ellos hicimos un trabajo de coordinación para generar una propuesta a nivel central, que fue la que finalmente resultó ganadora

-¿Te ayudó tener a Juan Requesen, el presidente saliente, de tu parte?

-Si claro, la experiencia siempre ayuda. Con él trabajamos estos tres años muy de la mano y logramos entender muchas de las condiciones y situaciones que uno, que viene de un centro de estudiantes, no se imagina que hay más arriba. Él cumplió la función de aconsejar, más que otra cosa.

-¿Cuánto costó la campaña?

-No te sé decir. La parte financiera no la manejé yo. Pero sí  te puedo decir que nos costó muchísimo levantar los recursos, esta campaña fue mucho más austera que la pasada, los costos eran muy elevados -una franela, por ejemplo, costaba 300 bolívares- y cada quien buscó algún amigo, algún vecino, algún familiar que nos pudiera apoyar.

-Desde hace tiempo has denunciando en tu blog algunos de los problemas más graves que tiene la UCV. Ahora, como presidente de la FCU, quisiera traer a colación varios de estos temas y preguntarte cómo vas a hacer para resolverlos. Por ejemplo, has hablado allí de “una infraestructura en ruinas”, “un entorno nada amigable”, “servicios paupérrimos”…

-Nuestra función en esas áreas es presionar a las autoridades para que cumplan con su responsabilidad. Pero no queremos que la presión sólo sea ‘epa, cumple tu función’, sino ‘mira, te proponemos que lo hagas de esta manera’. En el tema de la infraestructura, por ejemplo, queremos iniciar la Comisión de Infraestructura de la Federación, que recoja y levante las deficiencias que existen en cada escuela, y que se generen, vía solicitud de una Partida Extraordinaria, los recursos para recuperar toda la planta física

-“Hay profesores que más que enseñar buscan sobrevivir”, escribías, ¿qué hará la FCU por ellos?

-En el caso de los profesores vamos a acompañar su lucha por el salario, porque eso lo entendemos como una causa justa, no sólo de los profesores, sino de la sociedad venezolana. No vamos a estar nunca a favor del paro, pero los vamos a apoyar.

-“El comedor, otrora orgullo de América Latina es hoy una vergüenza y un peligro”, denunciabas, ¿qué harán al respecto?

-El comedor actualmente funciona con decisiones de la Dirección del Comedor, y lo estudiantes simplemente tienen una Comisión de Usuarios que lo que hace es estar como a la expectativa de las decisiones de la Dirección. Nosotros creemos que es necesario que haya representación estudiantil dentro de la toma de decisiones para no sólo tener voz y voto sino poder hacer también un seguimiento de qué pasa con esos recursos, cómo se ejecutan las partidas, cómo se deciden los menús; y que no pase lo que es una situación muy lamentable: que un día haya mil o dos mil personas haciendo cola y se enteren allí de que no va a haber comida.

-“Los estudiantes deben hacer malabares para que la beca les llegue a fin de mes y poder costearse cuadernos, libros, guías pasajes”, ¿cómo se cambia esa realidad?

-Lamentablemente, la situación de Providencias Estudiantiles depende, yo diría que al 99%, del Gobierno Nacional. Y digo lamentablemente porque tenemos un gobierno que se ha convertido en enemigo de la Universidad  Venezolana. Es muy lamentable que tengamos una beca de 2 mil BsF. cuando tenemos residencias estudiantiles que rondan entre los 4 mil y 8 mil BsF mensuales. Nosotros allí lo que vamos es a mantener una presión constante para que el gobierno nacional haga los ajustes del caso. De hecho, hoy por hoy, dos compañeros se acaban de dirigir al Ministerio de Educación Universitaria para mantener un encuentro con el director de uno de los servicios reivindicativos de ese Ministerio y empezar a ejercer las presiones, comenzando en un tono de cordialidad y manteniendo las presiones del caso.

-Comenzando en un tono de cordialidad, ¿y terminando en uno de…?

-Esperemos que terminando con las respuestas del caso. Esperamos que no haya que protestar, ni trancar calles, ni tragar bombas lacrimógenas para que nos aumenten la beca, sino que las autoridades cumplan verdaderamente sus funciones y garanticen un derecho que es de nosotros. No deberíamos estar protestando para que nos garanticen un derecho. Ahora, si nos llevan a esa situación ten por seguro que vamos a protestar.

-Has escrito también de que actualmente en la UCV hay un “modelo pedagógico atrasado” y que los egresados “son profesionales que se insertan en los procesos productivos del país sin cambiar si quiera un ápice de ellos”, ¿cómo se cambia esa realidad?

-Eso pasa por transformar la manera en la que estamos formando los profesionales. En la Facultad de Ingeniería, y pongo ese ejemplo porque es el que conozco, nos dan una educación que está enfocada básicamente en ‘gradúate y conviértete en empleado de una empresa, de una trasnacional’. Yo creo que esa no es la única alternativa, porque allí estás coartando las capacidades que tiene esa persona para generar muchísimo conocimiento, muchísimas herramientas, muchísimas soluciones y lo estás simplemente circunscribiendo a cumplir una función en una estructura organizacional. Se debe entender, claro, que muchos van a ser empleados de empresas y eso no está mal, pero a los estudiantes se les deben dar las herramientas o los conocimientos básicos para que puedan desarrollar sus propias capacidades y no estar sólo al servicio de una organización.

-¿Y qué propones para cambiarlo?

-La renovación de los planes de estudios. Ojo, eso no la hace la Federación ni el Consejo, sino cada una de las Escuelas, pero trabajando todos en red se puede lograr. Y allí vamos a depender muchísimo de la actuación protagónica de los Centros de Estudiantes, que vamos a tratar de coordinar. Queremos impulsar el movimiento de revisión de los planes de estudio, y los protagonistas de ese proceso van a ser los centros de estudiantes,  los profesores y los Consejos de Escuela y Estudios.

-Entre los males que aquejan a la UCV denunciabas “las prácticas obsoletas de administración, planificación y enseñanza”, ¿a qué te referías concretamente?

-A la burocracia que nos está comiendo. Mira, tenemos un plan de renovación de los Planes de Estudios y hemos visto cómo ha fracasado esa renovación por esas mismas prácticas burocráticas y por los intereses de grupos de poder. Hemos visto cómo se frena algo sumamente necesario porque los procedimientos son fácilmente corruptibles, los puede trancar fácilmente un actor que no esté de acuerdo, y no hay una verdadera representación sino que pesan más las decisiones personales en los procedimientos. Por eso hablamos mucho de la renovación de estructuras en nuestras propuestas

-Hablas mucho de renovación pero las autoridades, por ejemplo, tienen sus períodos vencidos desde 2012…

-La renovación de autoridades está frenada por un fallo del TSJ en el que se ordena  a la UCV generar un nuevo Reglamento de Elecciones ajustado a la nueva Ley Orgánica de Educación (LOE), pero la Universidad dice que no puede hacerlo mientras haya una Ley de Universidades que difiera de esa LOE y además difiera con la Constitución en el tema de la definición de quién es la comunidad universitaria. Ese fallo es el que tiene frenadas las elecciones. De hecho, fueron convocadas hace dos años y el TSJ multó al Consejo Universitario simplemente por haber convocado las elecciones. Por allí pasa nuestra propuesta de una nueva Ley de Educación Universitaria que ayude a dirimir esos conflictos legales y nos permita tener un Reglamento de Elecciones en el que participen todos los sectores que la universidad decida que deben participar.

-Pero esa ley la hace la Asamblea Nacional (AN), no ustedes…

-Sí, nosotros lo que queremos es generar una Propuesta de Ley, un Proyecto de Ley que les presentemos bien sea a los candidatos a la Asamblea de este año o a los diputados recién electos el año que viene para que lo discutan en la AN oyendo a las parte, que en este caso serían las universidades nacionales, y se termine aprobando la nueva ley.

-¿Qué juicio haces tú sobre cómo se ha administrado la universidad, por lo menos desde que estás en ella?

-Mira, si bien ha habido muchas dificultades en cuanto al presupuesto, ha habido también una falta de intención para mejorar las condiciones. Hay cosas que uno dice: ‘bueno, se puede hacer esto’. ‘No, no te metas por allí’, nos responden. Muchas veces los profesores nos lo dicen. Y lo lamentamos mucho porque creemos que si la universidad se permitiera tener pequeños cambios en pequeños espacios, poco a poco comenzaríamos a renovarla

-¿Y qué tienes pensado tú para poder lograrlo, ahora como presidente de la FCU?

-Bueno, convertirnos en generadores de presión de las autoridades pero también extenderles una mano. No simplemente vamos a decirle: ‘cumple tu trabajo’. Sino también: ‘Rectora, Vicedecano, queremos que cumpla con su trabajo, y en este sentido le proponemos incluso ayudarlo y trabajar de la mano con usted en esto’. En cada área tenemos un planteamiento bien específico, pero básicamente esa, la de presionar, va a ser nuestra función constante en el año que tenemos.

-¿Cómo evalúas la gestión de la rectora Cecilia García Arocha?

-La rectora García Arocha ha tenido muchísimas problemáticas, desde las presupuestarias hasta los ataques violentos, que ya pasan de los  20, y un gobierno que lejos de favorecer una gestión exitosa lo que ha hecho es buscar las alternativas para dañarla. Sí creo que han faltado intenciones, pero eso no es una responsabilidad únicamente de las autoridades universitarias, ha habido fallos de las autoridades decanales, incluso de la misma dirigencia estudiantil, que nos hemos quizás acostumbrado a esa situación de la universidad, a esa imposibilidad de generar cambios, y no hemos buscado las alternativas. Por eso nuestra propuesta va muy enfocada en la renovación y los cambios. Y lo he dicho mucho: que los estudiantes seamos esa chispa que pueda prender esos cambios en la universidad

-Del 1 al 20, ponle nota a la gestión de la rectora…

-¡Caramba! Yo le pondría 14, jajaja

-Si de todas las propuestas que hicieron en campaña pudieras irte de aquí el año que viene con sólo una cumplida, ¿cuál te gustaría que fuera?

-La generación de una propuesta de Ley de Educación Universitaria. Si tenemos un Proyecto de Ley de Educación Universitaria que pudiéramos proponer a la Asamblea Nacional, yo me daría más que bien servido porque eso nos permitiría en un futuro muy cercano transformar todas las estructuras y realidades de la universidad.

-¿Qué es a día de hoy la UCV? ¿Cómo la definirías?

-La UCV es una casa de estudio que genera demasiado conocimiento, que ofrece demasiadas oportunidades para los que están acá y la saben aprovechar, que lamentablemente pudiera ser mucho mejor y ofrecer más de lo que está ofreciendo, pero que a pesar de todo se sigue manteniendo en pie y sigue manteniendo unos niveles competitivos en el país y le está ofreciendo a Venezuela profesionales y líderes que están muy convencidos de tener las capacidades para transformar las realidades sociales, políticas y económicas.

[Segunda parte de la entrevista: aquí]

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