“Estaba en una camilla, amarrado y convulsionando”

Yoe Pereira jamás va a olvidar el momento en el que pudo volver a ver a su hermano, luego de que pasara dos semanas desaparecido tras ser detenido con varios manifestantes el 12 de junio en Chacao: “Estaba en una camilla, amarrado de pies y manos, convulsionando. Creo que fue el peor momento de mi vida”. Sucedió en la sede de los Tribunales: Carlos Pereira (19) –‘El Escritor’ como se le conocía por ir con cuaderno y lápiz a las manifestaciones– acababa de ser imputado, junto con otros 18 jóvenes, por una serie de delitos que iban desde el agavillamiento hasta el terrorismo. Y al oír el dictamen, se derrumbó. “Decía que se quería morir, que no iba a aguantar estar preso, que no había hecho nada malo, que por qué lo querían trasladar a un penal, que lo ayudara”. Y eso ha hecho: “He tenido que sacar fuerzas, porque mis padres cayeron derrotados también. He sido yo quien se ha encargado, y voy a llegar hasta dónde sea por mi hermano”. Encargarse ha significado separarse de su hijo de dos años, que vive en otra ciudad –“tengo ya dos meses que no lo veo”–, traerse a su mamá a Caracas y cambiar de hábitos: “Me levanto a las 6 am, mi mamá le cocina las tres comidas y me voy en el metro hasta Las Adjuntas; allí agarro una camionetica, llego a Macarao, le dejo su comida, me regreso y voy a mi trabajo, donde me han dado un permiso especial para entrar después de la hora normal”. Esa es la rutina del día a día, a la que se le suma la lucha por el alimento: “Estamos haciendo un esfuerzo grande por buscar la comida, porque la situación está demasiado fuerte”. Tanto Yoe como su madre han bajado de peso y él, además, ha perdido el sueño. Poca cosa si se le compara con los padecimientos que ha empezado a sufrir Carlos desde que lo apresaron: hipertensión arterial en estadio II, orquiepididimitis (inflamación en un testículo), crisis de pánico recurrentes con alucinaciones auditivas y depresión severa con ideas suicidas, según consta en un informe médico al que ‘Revista OJO’ tuvo acceso. “Él lo que quería era escribir un libro, y no sé por qué se ensañaron de esa manera”, dice su hermano. “Carlos cuenta conmigo para lo que quiera y lo voy a ayudar a que cumpla su sueño”, promete, mientras espera la audiencia de presentación, que tras ser suspendida varias veces, se llevará a cabo este viernes 8 en la mañana.

Deja tu comentario

You May Also Like