Elecciones secuestradas

Al final, todo se reduce a dinero. Quieren seguir robando y, sobre todo, disfrutar tranquilamente de sus fortunas, pero las sanciones no los dejan. Por ello, condicionan todo a su eliminación. “Hasta que se levanten las sanciones, Venezuela no va a ir a un evento electoral ni firmar ningún acuerdo”, dijo ayer Jorge Rodríguez, hablando, sabrá Dios a santo de qué, en nombre del país. La frase fue más que reveladora: primero, porque demuestra que en Venezuela las elecciones se ajustan no a un cronograma elaborado por un poder independiente, sino a los antojos –y conveniencias– de una cúpula, que decide cuándo, cómo y en qué condiciones se hacen; y segundo, porque deja claro que, socialistas a fin de cuentas, lo único que les duele es el bolsillo, que se ha visto afectado –y gravemente– por las sanciones. Son éstas las que han impedido que se refinancie la deuda que contrajeron en los años de bonanza, las que no los dejan hacer negocios en casi ninguna parte, las que hacen que no les abran cuentas en los bancos o les confisquen la plata y los negocios mal habidos, y la que, en definitiva, los ha dejado al borde de la quiebra y prácticamente sin fuente de financiamiento alguna: ni para hacer campaña ni para robar más. Y eso los tiene mal. Saben que ni toda la (costosa) ayuda de los rusos y los chinos alcanza, y que a medida que pasan los días el cerco se les estrecha y el dinero se acaba. Es apenas cuestión de tiempo para que se queden sin nada. Y como no están dispuestos tampoco a pedir ayuda al FMI, controlar el déficit o eliminar el dólar a diez –el negocio más lucrativo del mundo–, como no quieren dejar de robar, entonces apuntan al levantamiento de las sanciones. Por activa, pasiva y perifrástica buscan conseguirlo: cabildean, envían emisarios a hablar por debajo, presionan y ahora directamente chantajean. No son un gobierno, sino una mafia criminal de extracción de recursos que se está viendo ahogada. Y como mafia actúa: secuestrando las elecciones y pidiendo rescate por ellas.

Deja tu comentario

You May Also Like