Hoy recordamos a Joseph Pulitzer

A Pulitzer lo conocemos más por el nombre que llevan los galardones anuales que premian lo mejor de la prensa escrita (los Pulitzer) que por la historia del hombre que está detrás de ellos. Joseph (nacido tal día como hoy en 1847) no descubrió su talento y vocación periodística hasta que le tocó vivir en carne propia las calamidades que sufría un recién llegado a los Estados Unidos del siglo XIX. Como dos trabajos de ocho horas cada uno no le alcanzaban para sobrevivir, decidió aventurarse como jornalero en una plantación de azúcar en las afueras de San Luis, pero fue estafado junto con otras 40 personas. Estando a 60 kilómetros de la ciudad y sin tener cómo devolverse, tuvieron que hacerlo a pie, lo que fue todo un suceso. Un periodista de un diario alemán lo contactó para que relatara lo sucedido y al director le encantó: había nacido un periodista.

Trabajando a sueldo como reportero, y gracias a la crisis financiera, compró a muy bajo costo el diario en el que publicaba. Luego, su emporio comunicacional comenzó a crecer hasta tener el ‘St. Louis Dispatch’ y, posteriormente, el ‘New York World’. Su irrupción en el periodismo cambió todas las reglas que se conocían hasta entonces en los Estados Unidos. La prensa, que estaba destinada a una cierta clase social, empezó a ser la defensora de los derechos de los hombres gracias a las denuncias contra el fraude y la corrupción. La impronta Pulitzer impregnaría de valor humano cada noticia.

Como dueño del ‘World’ trabajó con obsesiva y enfermiza dedicación con el fin de convertirlo en el periódico más importante de EE.UU. En el ínterin, disputó una guerra periodística con el ‘New York Journal’, de William Randolph Hearst: de esta competencia aparecería por primera vez el amarillismo. Su obsesión (trabajaba de día y de noche) le pasaría factura: quien fuera un asiduo lector de periódicos y revistas, pasaría los últimos años de su vida sin visión. Pulitzer creería siempre en la prensa libre y su capacidad de progreso en las naciones.

Deja tu comentario

You May Also Like