Un país que se hunde

FOTO: REPORTE YA

Empeñados en desbaratar casi cualquier cosa que funcione, el Gobierno ordenó la expropiación y ocupación de la compañía Conferry en 2011 debido a que, según el argumento oficial, prestaba un servicio ineficiente, irregular, discontinuo y ofrecía a los usuarios precios muy elevados. Es así como el Robin Hood rojo –que roba a los emprendedores para darles champagne a sus amigos holgazanes en nombre de los pobres– adquirió las embarcaciones que emprendían el viaje ida y vuelta hacia la isla de Margarita. Siete años después, de 11 ferris que se encontraban operativos sólo uno está disponible para viajar. El último en decir adiós, El Tallin Express, simboliza a un país que se hunde gracias a un sistema político-económico cuestionado incluso por sectores del chavismo. Que se hunde como la credibilidad del eslogan “Venezuela potencia”. Que se hunde como una empresa petrolera que importa gasolina porque no puede satisfacer el mercado interno. El ferry que se hundió forma parte de la política ¡Eficiencia o nada! del legado del presidente Chávez. Y como vieron que eran tan eficientes como quien cocina una res con un fósforo, prefirieron no hacer nada que ayudara al país. Nada por la economía, nada por la inseguridad, nada por los buques que necesitan mantenimiento. Es así como uno de los símbolos de las vacaciones en Margarita nunca fue prioridad para un régimen que viaja en aviones privados y yates de lujo: un país se hunde ante los ojos de un Gobierno que disfruta que sus habitantes se ahoguen.

 

Por Edgar Moores.

Deja tu comentario

You May Also Like