Pensionados: entre el maltrato y la humillación

FOTO: La Patilla

—Tenemos órdenes de reprimir. ¿Qué estás esperando?

—Déjalos, no hace falta. Ellos mismos se van a cansar. ¿No estás viendo ese sol?

Así escuchó María Hernández, de 75 años, discutir a dos funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana (PNB), mientras protestaba la mañana del primero de septiembre de 2018 en El Paraíso, debido al pago insuficiente de su pensión. Ella junto a otro grupo de personas de la tercera edad esperaban a las afueras del banco para que les entregaran los 450 bolívares soberanos que le debe, por ley, el Estado venezolano.

No fueron reprimidos, pero sí humillados. Solo recibieron 90 bolívares soberanos: el 20% de lo que les correspondía.

Las palabras de los policías no fueron equivocadas. El sol y las largas horas de espera por su dinero sí han desgastado a los viejitos venezolanos en los últimos 15 días. Sin embargo, no pretenden quedarse callados. Los pensionados y jubilados continúan exigiendo sus derechos en distintos rincones del país. Y también, se mantienen haciendo colas en diferentes entidades bancarias. Para el mes de septiembre les corresponde cobrar por su seguro social 1.800 bolívares soberanos,cifra equivalente al salario mínimo. Dicho pago se supone que sería cancelado en tres partes: 450, el primero de septiembre; 450, el siete del mismo mes; y los últimos 900, para el 14.

En todo eso les han incumplido. Hasta la fecha solo han recibido 270 bolívares en efectivo, apenas la quinta parte del total.

Pero la protesta también tiene otro motivo:la vicepresidenta de la República, Delcy Rodríguez, anunció el 22 de agosto de este año que el pago de las pensiones se tramitaría a través del “sistema patria”; o sea, mediante el Carnet de la Patria. El que no estuviese registrado, debía hacerlo para recibir el nuevo pago de la reconversión monetaria.

“¿Cómo funciona esa página? Yo no sé usar internet”,“Yo no tengo internet”. “Me niego a tener que registrarme en un sistema en el que no creo. Ese dinero es mío. Lo trabajé durante años”, son algunas de las reacciones que se escuchan en la calle ante dicha medida.

Emilio Lozada, presidente de la Federación Nacional de Pensionados y Jubilados, recuerda que según la Ley Orgánica de Trabajo, los inscritos en el seguro social tienen el derecho a cobrar la totalidad de su pensión en efectivo, por lo que no es obligatorio el uso de una tarjeta electrónica

“Lo del efectivo no es un capricho, y mucho menos en la Venezuela que vivimos. Las cosas son más económicas en efectivo. Podemos resolver más rápido. Para ir al abasto, hacer mercado. Comprar el pan. O si te montas en el transporte y no te consideran de la tercera edad”, explica.

Sin embargo, así no lo observa Nicolás Maduro, quien declaró en cadena nacional que los pensionados y jubilados exigen el efectivo para venderlo a precios elevados.

Esto no sorprende a Lozada. A pesar de que lamenta el poco respeto que se la ha ofrecido a los ancianos en las últimas semanas, tampoco cree que eso sea algo nuevo. Está convencido de que el “discurso de odio“, tanto del difunto mandatario Hugo Chávez como de Maduro, ha calado en la sociedad y son los ancianos uno de los grupos más perjudicados ante estas palabras.

“No te lo voy a negar. Muchas veces cuando vamos a cobrar nuestra pensión nos tratan como basura. ‘Párate ahí, viejo’. ‘Ajá’. ‘Dale’. O en los mismos autobuses o metro. ‘Muévete, viejo’. Este es un gobierno que nunca ha favorecido a los grupos minoritarios y, sin duda, los jubilados y pensionados no somos la excepción. Es un sistema que nos veja, nos deja a un lado.Y, hoy más que nunca, están tratando de quitarnos la ganas de luchar,pero no vamos a desmayar“, opina Lozada.

Su temor es que las políticas que ejerza el Gobierno ante este grupo sean cada vez más similares a las de Cuba; cosa que no parece descabellada considerando, en primer lugar, que el sistema de carnetización es una copia del modelo castrista.

En la isla caribeña las jubilaciones son casi inexistentes. Lo que reciben los ancianos no les alcanza para los gastos del mes:muchas veces, deben compensar ese ingreso realizando otros trabajos. Pero en Venezuela las condiciones son otras. Y el pasado económico es otro.

El diputado a la Asamblea Nacional, Antonio Benítez, lamenta que todo lo que trabajó y pagó durante más de 30 años como ingeniero eléctrico no lo pueda obtener para “sobrevivir“, porque ni siquiera se atreve a decir la palabra disfrutar.

“En el presente, la gran mayoría de las personas que está exigiendo su pensión son aquellos que construyeron el Guri, instalaron el sistema eléctrico en Venezuela, obreros que construyeron grandes edificios. En fin, personas que construimos este país. Y todos nos encargamos por más de 30 años de pagar lo respectivo al seguro social. O sea, ese dinero es nuestro. No es del Estado. El Estado no es que debe incluirlo en su presupuesto anual. Entonces, ¿dónde está nuestro dinero?“, se pregunta Benitez.

Le entristece, mientras protesta y hace colas, contemplar que ese país que construyó junto a otros  lo han destruido las mismas personas que no le quieren entregar su dinero.

Foto: REUTERS/Carlos Garcia Rawlins

 

Por Claudia Smolansky | @clausmolansky

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