#LuisVicenting: 10Escenarios (im)posibles para 2019

¿Habrá transición este 2019? ¿O todo seguirá igual, es decir, siempre un poco peor? Los economistas tipo Luis Vicente León que analizan “escenarios país” son los nuevos astrólogos: puedes hacerte rico prometiendo que cada año seremos más pobres. Adriana Azzi pronosticó para 2018 que el cáncer “recorrería los pasillos de Miraflores” y se peló: debió haberlo dicho en 2011. Proponiendo diversos escenarios, casi nunca quedas tan mal.

¿Qué pasará en este país después de la decisiva fecha del 10-E? Reduce tu incertidumbre con nuestro #LuisVicenting: te garantizamos que es prácticamente imposible que en 2019 no suceda alguno de estos 10 escenarios tan exhaustivos como una charla táctica de Pep Guardiola antes de jugar con el Liverpool (pero para que no nos pase como Adriana, mejor digamos que es casi imposible).

1. Escenario Renny Ottolina: no, no es que va a resucitar el showman de la TV que muchos siguen pensando que pudo haber cambiado la historia contemporánea de Venezuela. A lo que nos referimos es a su apodo: el Número Uno. ¿Cuál es siempre el escenario Número Uno? Que todo siga igual. Siempre es lo más fácil: todo cambio requiere vencer a la pereza, uno de los más subestimados rasgos de la humanidad. Maduro asume el 10-E y nada se lo impide. Sigue habiendo hiperinflación (taima, acuérdate de que en Nicaragua duró cinco años) y hay una nueva reconversión en junio. La comunidad internacional patalea pero se hace más o menos la loca. La gente se sigue yendo, pero nunca todo el mundo, cuando mucho un tercio de la población. Todo empeora indefinidamente menos el sol, que cada mañana sale para todos. La Constituyente sigue sin elaborar ninguna constitución y se dedica a retrasarle la pelota a los defensas centrales (a.k.a quemar tiempo). Los militares se percatan de que no toda Venezuela es igual al C.C. Los Próceres, pero ante la posibilidad de una transición, concluyen que: la pinga.

¿Muy pesimista todo? Recuerda siempre esta máxima budista: “Muchas veces la solución a los problemas más grandes está en no hacer nada”.

2. Escenario Disney: Maduro tiene un sueño el 9 de enero y recapacita. Decreta en Gaceta Oficial que todo lo que ocurrió después del 31 de marzo de 2017 –el día en que Luisa Ortega dijo que se había roto el hilo constitucional– jamás existió. La Constituyente se disuelve a sí misma y deja la vaina así, se elimina el carnet de la patria, se juramentan los diputados del Amazonas (que probablemente ya fallecieron de malaria o se convirtieron en mineros ilegales) y se le restablecen todas sus competencias a la Asamblea Nacional. Se organizan nuevas elecciones presidenciales sin ninguna restricción, pero Henrique Capriles y María Corina Machado se postulan por separado y dividen los votos de la oposición. Un mundo ideal solo existe en la película de Aladdin.

3. Escenario Pixar: escuchado hace unos días en la radio, no estamos inventando. El Gobierno venezolano se harta de ser un paria internacional. En este momento, mientras tú lees estas pendejadas, hay gente preocupada por nosotros negociando en un cuartico con unos whiskies de por medio y no nos estamos enterando. Se le pone plazo y límite a la actuación de la Constituyente. Los partidos de la oposición son habilitados, sueltan a los presos políticos y se renuevan las autoridades electorales, con un pequeño detalle: un acuerdo para que no haya presidenciales hasta 2025. Siempre hay que ceder algo a cambio, ¿qué te crees?

4. Escenario norcoreano: a pesar del discurso oficial contra las remesas ilegales, algunos concluyen que, para regímenes como el cubano o el venezolano, fomentar la diáspora es negocio. En Harvard estiman que, sin ningún cambio económico, la legión extranjera podría superar los ocho millones en 2019. ¿Pero qué pasaría si el Estado-PSUV determina que una emigración excesiva hace inviable su permanencia? Pues siempre hay que estar preparado para el peor escenario posible: nos volvemos Corea del Norte, probablemente el sistema de control social más depurado de la historia de la humanidad. Los Golden State Warriors, pues. Venezuela construye muros no para impedir que venga gente, sino que se vaya. Para emigrar debes arriesgar el pellejo. Desaparecen todos los medios privados, se restringe Internet prácticamente solo para turistas y funcionarios y se perfecciona el aparato de reeducación, sumisión y represión. ¿Quieres consuelo? 27% de la población nocoreana sigue siendo considerada “incorregible”, 45% “oscilante” y solo 28% totalmente leal al partido único, según el libro Diarios de Corea de Bruno Galindo.

5. Escenario Tormenta de la Selva: harto de tener un vecino que apesta a la palabra que más aborrece (socialismo), el nuevo presidente Jair Bolsonaro acomete una operación militar de liberación de Venezuela. Solo después recuerda lo lejos que está Caracas y que en medio está atravesada la jungla amazónica. De manera remotamente similar a lo que le pasó al ejército napoleónico en el invierno ruso, las tropas brasileñas emprenden la retirada doblegadas no por los milicianos venezolanos, sino por la plaga. En todo caso, parece más probable una invasión del ELN que de la planta insolente de un ejército extranjero.

6. Escenario Pizarra Mágica: estamos tan desesperados porque ocurra algo, que mentalmente nos aferramos a cualquier palo de ahorcado. Por ejemplo, esa colonia bacteriana fuera de control llamada Constituyente. Por ahí ha circulado la tesis de la “Megaelección” convocada por la ANC. Vamos de nuevo a las urnas para renovar todos los poderes, incluida la presidencia. Con el mismo CNE actual y los puntos rojos que te esperan en la bajadita a la salida del colegio; pero bueno, no importa, el fútbol lo juegan once contra once, la pelota es redonda para todos y siempre queda la posibilidad de que se le salga una rueda a la carreta.

7. Escenario Mnangagwa: léase “Manguangua”. Una mañana de Dios de noviembre de 2017, los zimbabuenses amanecieron con la noticia de que la lluvia ya no caía de arriba hacia abajo y el presidente ya no era Robert Mugabe. Días después se conoció el nombre de su sucesor: Emmerson Mnangagwa, un caimán del mismo caño con 20 años menos (tiene 76), miembro de su mismo partido y también sancionado por la comunidad internacional. ¿No querías transición? Toma tu transición. No olvides que antes Mugabe estuvo en el poder 37 años, por lo que poner fecha tentativa a una eventualidad así es jugar con las esperanzas de los venezolanos. Consuelo: Bob Marley escribió una de sus canciones más emotivas para Zimbabwe. Afortunadamente el bueno de Bob no vivió para ver cómo esta nación africana llegó a tener un billete de 100 trillones de dólares zimbabuenses.

8. Escenario Gaige Kaifang: lo que nos calamos el pasado 29 de noviembre (aumento del sueldo que se vuelve agua sin ninguna reforma económica de fondo) fue solo un bluffing preelectoral. Consigue el número oculto en la caricatura de Panchita: en 2019 veremos lo que ocurrió en China en 1979, es decir, apertura pragmática al capitalismo salvaje. Hay quienes sostienen que esto está ocurriendo ya con vaselina, vía aumento del Dicom. Claro, el PSUV mantiene el coroto político bien agarrado y es probable que solo se lucren realmente los bolichicos de siempre, pero al menos podemos comprar celulares chinos, se construyen malls en Charallave y de rebote hay más comida disponible en la basura. Luego de mandar una nave a la cara oculta de la Luna, los chinos ahora recuperan nuestra industria petrolera. Tareck El Aissami es elegido Persona del Año por Time Magazine.

9. Escenario Krakatoa: así como es probable que en 2019 todo siga más o menos igual a 2018, tampoco se descarta que empeore drásticamente. Se queda muy corto el pronóstico del FMI de una inflación de 10 millones por ciento. Rusia, China, Turquía y compañía extraen materia prima sin que les conmueva el llanto de Valentina Quintero y presenciamos dolorosas escenas al estilo del árbol arrancado de la película Avatar; por ejemplo, la implosión del Auyantepuy para extraer coltán. El resto de la comunidad internacional decide aplicarnos una ley del hielo masiva y borrarnos de los atlas de geografía. Nos regalan armas nucleares para defendernos de los gringos pero los manuales están en alfabeto cirílico y nos equivocamos al manipularlas. Básicamente nos volvemos una placa tectónica que se hundió, un hueco en el mapa, un volcán que explotó y desapareció, lo que no deja de tener su grandiosidad épica.

10. Escenario Arcángel Miguel: lo que llaman el cisne negro (o el gorila albino). Algo totalmente inesperado, aunque no sabemos exactamente qué, hace que todo lo que estaba trancado se destranque como con Diablo Rojo. Se recupera la democracia pero no como una guanábana adeco-copeyana, sino una síntesis totalmente novedosa de lo mejor de nuestro pasado. Empiezan a regresar los que se fueron, aunque la verdad es que muchos sienten flojera y prefieren quedarse donde están. Vuelve RCTV. Se elimina el Ejército. Se construye un Memorial del Holocausto Venezolano en el Ávila para que lo vean todos los que llegan por Maiquetía. El país se parece a la cuña aquella del bus. Los alemanes asustados por la extrema derecha atraviesan el océano y convierten Ciudad Caribia en la segunda Colonia Tovar. Evolucionamos como seres de luz y aceptamos pagar tarifas justas por nuestros planes de datos. Caracas es la Nueva Jerusalén. Celebramos como al final del Episodio VI de Star Wars, pero con moderación, tolerancia, tacto y buen gusto para que no sustituyamos un resentimiento por otro.

¡Feliz 2019, a pesar de todo! Cada nuevo día es siempre es una página en blanco. Atrévete al reto #LuisVicenting y lánzanos tu escenario más probable. ¿Se te ocurre un número 11?

 

Por Alexis Correia

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