No es solo enfrentar a un dictador

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La dictadura pasó mucho tiempo invirtiendo recursos en armas y estrategias para vender su derrota cara si alguna vez Estados Unidos se convertía en una amenaza real en lo militar. No por nada algunos reportes señalan que, con una operación de este tipo, se podría tardar hasta seis años estabilizar la nación con una inversión que superaría los 80 mil millones de dólares.

El chavismo es, en pocas palabras, una organización criminal formada por muchas organizaciones criminales. Creer que sólo la FAN sostiene a Nicolás Maduro es bastante ingenuo. Un posible quiebre de la FAN no garantiza una transición pacífica en el país, ya que hay grupos armados que no responden al Ejército venezolano y que, por el contrario, son leales sólo al dictador.

Aunque algunos digan que los esbirros de Maduro no están en la capacidad de enfrentarse a una potencia militar como Estados Unidos y sus aliados de la OTAN –lo cual es cierto–, esto no quiere decir que los mentados grupos no puedan hacer una resistencia significativa.

Lo primero que hay que aclarar es que aquí no se realizaría ninguna “intervención militar”. En Venezuela ya hay intervención, y la permitió la dictadura hace tiempo: rusos y cubanos toman decisiones en el devenir del país. Lo que, en el marco de la lucha democrática, podría ocurrir es, como lo ha dicho el presidente (e) Juan Guaidó, un escenario en el que ejércitos extranjeros ingresen para derrocar al chavismo; es decir, una coalición por la libertad de una nación que se convirtió en un problema global desde que hace casi dos décadas. El régimen y sus actores principales decidieron utilizar el dinero del petróleo para financiar narcotráfico, guerrillas y terrorismo, además de alimentar una crisis económica sin precedentes que produjo un número de desplazados sólo comparable con el de una guerra.

Empecemos por un caso: el Ejército de Liberación Nacional. Según reportes, este grupo guerrillero colombiano se encuentra actualmente en 12 estados venezolanos y las autoridades del gobierno de Iván Duque han dicho que los soldados venezolanos les han enseñado cómo usar misiles capaces de tumbar aviones militares.

“La fuerza marxista conocida como el ELN ha utilizado durante mucho tiempo el territorio venezolano como refugio, y tiene una estrecha afinidad ideológica con el gobierno socialista de Maduro”, escribe Matthew Bristow en un artículo para Bloomberg. “Maduro moviliza todo lo que puede en su lucha por aferrarse al poder mientras Estados Unidos y sus aliados piden abiertamente una rebelión militar, al tiempo que intentan congelar las finanzas del Gobierno mediante sanciones”.

En un hipotético escenario de guerra se podría especular diciendo que este grupo de rebeldes colombianos tiene la capacidad de controlar algunas zonas del país, especialmente aquellas en las que ya se encuentra.

Si las FARC pudo hacerlo en tierras colombianas, ¿por qué no lo harían en Venezuela si ya tienen una estructura consolidada? ¿Estamos acaso ante la posibilidad real de diálogos “por la paz” dentro de unos 20 o 30 años, entre un gobierno democrático venezolano y el ELN, como ocurrió en Colombia?

Por otro lado, existe el peligro de que realicen atentados puntuales y estratégicos, como lo hizo este grupo paramilitar en enero con una escuela de policías en Bogotá. Esto representaría, sin duda, una tragedia para toda la región.

Quizá por ello, Duque ha sido prudente a la hora de hablar de una posible alianza militar para derrocar al chavismo: aunque suene egoísta, Colombia no tiene porqué sacrificar vidas por la libertad de Venezuela, especialmente cuando están en proceso de paz tras años de sangre.

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Foto: Francisco Bruzco | Crónica.Uno

Terrorismo en Margarita

De lo que se habla poco es de algo que representa uno de los mayores peligros en caso de que se forme una coalición extranjera: la presencia del Hezbolá en Venezuela, especialmente en la Isla de Margarita.

Se trata de una organización terrorista internacional que podría agitar no sólo a la nación venezolana sino a toda América Latina.

Al igual que el ELN, han logrado construir una estructura sólida, impulsados principalmente por Tareck El Aissami.

“Hezbolá está muy bien atrincherada en Venezuela”, reza un artículo escrito por Colin P. Clarke para Foreing Policy. “El grupo terrorista chiita ha trabajado durante mucho tiempo en establecer una vasta infraestructura y plataforma para sus actividades delictivas, incluyendo el tráfico de drogas, lavado de dinero y el contrabando ilícito”.

¿Se rendiría el Hezbolá si los marines estacionan su portaaviones y desembarcan en Venezuela?

Lo veo poco probable.

El búnker de Guayana

Si Maduro no huye a Cuba, podría atrincherarse en Guayana activando el Plan Escudo Guayanés.

¿En qué consiste? Según el politólogo José Ricardo Thomas, implica “una acción de repliegue estratégico y atrincheramiento en el sur y este del país” con el objetivo de controlar, al menos, una parte de Venezuela como los estados Amazonas, Bolívar y Delta Amacuro.

Allí entrarían en juego todos los actores militares y paramilitares que no han sido antes mencionados: los efectivos de la Fuerza Armada que decidan seguir del lado de Maduro, el Faes y colectivos. También podrían estar en esta zona del país algunos miembros del ELN y Hezbolá que decidan salir de su “zona de confort”.

“El plan fue elaborado por Hugo Chávez en el 2012 junto a los cubanos. En su momento, algunos líderes opositores tuvieron información de este proyecto. Ahora Maduro, en la comisión presidencial que anunció para obtener ‘asesoría’ ante el apagón, agregó a Rusia, China, e Irán. La comisión la preside Delcy Rodríguez”, escribió la periodista Ibéyise Pacheco en marzo, al tiempo que hacía un llamado a “encender las alarmas”.

“Lo que Maduro llama ‘comisión’ es el equipo ejecutor del Plan Escudo Guayanés”, agregó.

El menos dañino de los casos

Si bien es cierto que el chavismo ha matado –y seguirá matando– cifras alarmantes de personas, nada más con la inseguridad y la emergencia humanitaria, una coalición no sería una respuesta “quirúrgica” y podría elevar la tragedia a unos niveles incalculables.

A pesar de ello, es sin duda un camino preferible antes que la continuidad de la dictadura: la libertad de Venezuela es necesaria tanto para los venezolanos como para la región entera.

No creo en el diálogo sin amenaza real, pues la dictadura jamás negociará su salida pacífica si no siente que es extremadamente necesario.

Pienso que el quiebre de la FAN es algo vital para los escenarios menos dramáticos, pues eliminar el Ejército sería un error, ya que es necesario a la hora de controlar al país cuando se desaten los demonios que estarían por desatarse.

¿Que han demostrado ser una vergüenza durante todos estos años? Es cierto.

¿Que en una posible transición quedarían actores indeseables dentro de la FAN? También es cierto.

Pero es necesario. Sería, entonces, el momento ideal para que Guaidó, como Jefe de Estado, aplique la Ley de Amnistía de la manera más digna y menos polémica posible, estudiando caso por caso.

Pienso en los Oscar Pérez, los Caguaripano, los generales Vivas, los Iván Simonovis: los tipos que con su liderazgo demostraron que otras fuerzas de seguridad son posibles en la Venezuela que está por venir.

Estados Unidos, a su vez, podría ejecutar un “Plan Colombia” en Venezuela, como lo hizo en la nación hermana para entrenar a los militares del país para enfrentarse en su momento a las FARC. En nuestro caso, lo harían para luchar contra el ELN, Hezbolá, colectivos, Faes, paramilitares y, posiblemente, mercenarios rusos.

Soy de los que cree que los civiles, más allá de tomar las calles con valentía, no deben ni están en la capacidad de enfrentar al hampa… básicamente porque no tienen armas. Al hampa se le enfrenta con la fuerza y el entrenamiento que requieren fuerzas de seguridad. Y el hampa es quien gobierna a Venezuela. Por eso, quienes han hablado alguna vez de una posible “guerra civil” no hacen más que mostrar su desconocimiento de la realidad venezolana. Una realidad que no cabe en los lugares comunes ni en la ingenuidad de pensar que la solución a nuestro problema tiene algo que ver con dramas de Hollywood: a lo que nos enfrentamos es a algo más complejo de lo que parece.

Por Braulio Polanco | @BraulioJesus_


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