La sexta república

Por: Edwins Borges| @edwinsborges

Son muchas las dudas y reservas hacia el llamado hecho por el presidente de la República, Nicolás Maduro, al establecimiento de una Asamblea Nacional Constituyente. Un llamado que a muchos sorprendió, dada las circunstancias.  Luego de un mes de protestas, el escenario político en Venezuela ha tomado un nuevo rumbo, motivado quizás por la insistencia en la calle de una oposición distinta, mucho más popular que en años anteriores, que busca enérgicamente alcanzar algunos puntos establecidos, entre ellos el respeto a la Asamblea Nacional y el establecimiento de elecciones generales sin presos políticos ni inhabilitados. Esta serie de protestas, en las que la represión y el desconocimiento han sido la respuesta, al parecer han trancado el juego y obligado al señor Maduro a jugar quizás con una de las cartas más riesgosas. ¿Por qué de las más riesgosa?

Expongo los escenarios que creo posibles en los próximos días:

– La primera reacción de la dirigencia opositora ha sido rechazar de plano el llamado constituyente y así lo ha expresado en las calles. De mantener esta postura, realmente podría darse un jaque, ya que le permitiría al oficialismo no solo continuar la represión desmedida de las protesta, sino también darle la oportunidad de decir que ellos hicieron una propuesta basada en la moribunda constitución de 1999, y dicha propuesta seguirá en pie. El gobierno completará el proceso y sucederá lo mismo que en el año 2005, cuando la oposición no llevó candidatos a las elecciones parlamentarias y le permitió al oficialismo tomar control de todos los poderes públicos, lo que nos arrastró a este punto en el que nos encontramos. Tengamos presente que en los 9 puntos establecidos por Maduro se observa que se establecería un Estado comunal.

-Los dirigentes políticos de oposición pueden agarrar un camino distinto, usando la calle como campo de batalla para defenderse, y tomar postura sobre la constituyente, abarcando todos los espacios necesarios para una verdadera participación ciudadana. La defensa de la democracia a través de esta acción es donde veo la oportunidad no solo de lograr una mayoría en la Asamblea Nacional Constituyente, sino también de gestar el cambio del Estado venezolano desde su punto más importante. Una mayoría en este escenario podría significar: reestructuración de los poderes públicos, regulación en los periodos electorales, establecimiento de controles reales a la situación política, económica y social del país, reestructuración de las Fuerzas Armadas y elecciones generales de los cargos del poder Ejecutivo y Legislativo para así renovar poderes y darle un nuevo panorama al país.

En ambos escenarios debe prelar, sobre cualquier pretensión, el carácter universal y secreto del proceso electoral, sin distinción de ninguna clase. Sólo ello aseguraría la legitimidad del proceso, respetando los artículos 5 (referente a la soberanía del pueblo) y 63 (referente al derecho legítimo al sufragio universal, directo y secreto de los venezolanos sin ningún tipo de distinción).

Ante cualquiera de los dos casos, hay una realidad: el surgimiento de la Sexta República, dejando así de lado, aunque no quieran aceptarlo, el “mayor legado” que les dejó Chávez a sus seguidores. Con este llamado han dejado establecido que la constitución del año 1999 no fue la solución para el país, y lo más impactante del caso: el elegido de Chávez antes de su muerte, fue el que sepultó la Quinta República.

Maduro apela al miedo en un día crucial

Hoy, el diario ‘La Nación’ de Buenos Aires publicó un reporte firmado por su corresponsal en Venezuela, Daniel Lozano, sobre nuestro país, que puede servir para hacerse una idea de lo que puede suceder mañana.

“En el imaginario chavista, abril es el mes de las victorias. En 2017, en cambio, se ha convertido en el mes de la incertidumbre. Pese a sufrir la mayor crisis económica, social y política que se recuerde, Maduro manejaba a su antojo 2017. Y con el tablero estratégico con todas las piezas bajo control, maniatadas gracias a la fracasada Mesa del Diálogo y a las diferencias internas de la oposición. Hasta que un terremoto provocado por la propia revolución cambió radicalmente el escenario. Las sentencias del TSJ contra el Parlamento conformaron una nueva realidad política, un movimiento tan mal ejecutado que ha provocado una reacción en cadena: la rebelión de los diputados, convertidos hoy en héroes; la indignación internacional; la rebelión de la fiscal; la retoma de la calle como forma de protesta, y la reunificación de la coalición opositora.

Así llega el 19-A, ‘la madre de todas las protestas’, déjà vu del 1° de septiembre del año pasado, cuando más de un millón de personas tomaron las calles de la capital. Como el 1-S, pero con siete meses más de crisis sobre las espaldas del país. El chavismo ha desplegado sus defensas habituales: represión, propaganda, ‘conspiranoia’ y revolver las aguas para que no llegue la luz, incluso dentro de la  propia MUD (…) El mismo guión, pero cada vez más radicalizado, incluida la táctica del miedo.

Ante los apuros, el ‘hijo de Chávez’ vuelve a parapetarse entre sus más incondicionales. Los milicianos tendrán mañana la responsabilidad de rodear el Palacio de Miraflores, uniéndose a los miles de seguidores que se desplegarán en la habitual contramarcha oficialista. En frente, ‘arrechera’ y hastío. Tanto que muchos quieren ver una salida próxima en el horizonte. ‘Los errores del gobierno parecen aproximar el país al cambio. Pero hay que tener sentido de las proporciones. El 19-A no es el día final’, pronostica el politólogo John Magdaleno”.

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Tarek William Saab, el judas de 2017

Debería ser, en teoría, el hombre que nos defendiera, nuestro protector y auxiliador ante el poder. Por el contrario, se ha convertido, en las redes sociales, en un campeón del bloqueo (no hace otra cosa sino bloquear gente); y, en la vida real, en un cómplice de la dictadura. Aunque de vez en cuando hace alguna declaración (siempre vía Twitter) condenando algunos de los excesos clamorosos de las fuerzas represivas, de allí no pasa. A la acción no llega. Y por omisión, ya se sabe, también se peca. Es el responsable directo de que el Pran Maikel, amo y señor del TSJ, y su tren de magistrados delincuentes, sigan al frente del poder judicial (en minúscula mientras ellos permanezcan en él). Sólo una declaración suya hacía falta para activar el proceso de remoción de los golpistas de toga y birrete, y él decidió no hacerla. De “inoficiosa” la calificó, y de ese modo se convirtió (y así quedará en la historia) en el gran defensor y cómplice de esa banda delictiva. Aunque por activa y por pasiva el pueblo caraqueño ha intentado ir a su despacho para intentar hacerle entrar en razón, ha sido imposible: la bota militar y policial, con sus bombas vencidas, disparadas de frente y lanzadas de helicópteros incluso, se encarga de impedirlo siempre. Y eso que se dice “poeta”, “humanista” y “defensor de los derechos humanos” (entrecomillado intencional por ser todas imposturas). De allí que hoy, cuando el pueblo, de modo simbólico y alegórico, hace justicia quemando a Judas, el traidor de Cristo, en nuestra hoguera digital arda este hombre falso y cómplice de la dictadura y sus delincuentes.

La gran incógnita de la Fiscal

Su declaración denunciando la ruptura del orden constitucional fue el acontecimiento político de la jornada. La gran sorpresa. Y aunque durante el día han circulado un sinfín de teorías al respecto (cada una más retorcida que la otra) lo cierto es que por primera vez en décadas la cabeza de un Poder Público disintió y lo expresó. El chavismo, monolítico por naturaleza (no en balde terminó en dictadura militar), tuvo el primer gran quiebre -la primera salida de guion- en su teatro institucional, ése en el que escenificaba su democracia de opereta. Y lo tuvo, además, en el peor momento posible: con todos los espectadores (comunidad internacional) viendo atentos y decididos a no seguirse creyendo la farsa. Precisamente cuando necesitaba cohesión, cuando más sólido debía mostrarse, la Fiscal abrió un boquete. Ello es incontestable. Si la movió su improbable conciencia o un cálculo frío, si lo hizo porque era la oportunidad perfecta para atacar a Cilia (a cuyo grupo de poder no pertenece), o fue un acto desesperado porque en el inclemente juego del poder era ésta la única oportunidad que tenía para salvarse de una muerte anunciada, todo ello entra en el terreno de la especulación, que es resbaloso siempre. Quedémonos, pues, en los hechos. Y es un hecho que cuando la Fiscal General denuncia que el hilo constitucional se rompió, da la excusa perfecta para que los que quieran desertar lo hagan, y, también, da carta blanca para que quien tenga en sus manos restituir ese hilo constitucional lo restituya. Son palabras que incluso servirían para justificar una (a estas horas todavía improbable) acción militar. Pero quién sabe. El dictador prometió en la tarde sentar a la Fiscalía con el TSJ. De momento, en la transmisión de esta noche, la Fiscal no ha aparecido. En todo caso, la solución no luce tan sencilla: sólo podrían perder vigencia esas palabras de la Fiscal si se restablece la Asamblea (y ésta con todos sus poderes y facultades); de lo contrario seguirían vigentes, y, lo dicho, excusarían y darían carta blanca para muchas cosas. Algunas de ellas (muy) peligrosas.

¿Quién ganó y quién perdió en la OEA?

Son tantas y tan dispares la lecturas sobre lo sucedido ayer en la OEA, que es difícil tener una idea clara de quién salió finalmente vencedor. Para clarificar las cosas, vamos primero a los hechos. Dos semanas atrás, el Secretario General de la OEA presentó un duro informe en el que detallaba todas las irregularidades contra la democracia que se cometen en Venezuela, y propuso que si no había elecciones generales en 30 días se nos expulsara del organismo. A esta declaración le siguió, el jueves pasado, un comunicado de 14 países miembros de la OEA, que “profundamente preocupados”, pedían un calendario electoral, liberar a los presos políticos y reconocer el poder legislativo. Sobre la suspensión de Venezuela, advertían que “antes deben agotarse los esfuerzos diplomáticos en un plazo razonable”. El viernes, la OEA convocó dos sesiones para tratar el caso: una el lunes para escuchar una “presentación” de Delcy Rodríguez y otra el martes para “analizar” y “considerar” la situación de Venezuela. “Lo más probable es que [el martes] no se vote si se inicia la aplicación de la Carta Democrática Interamericana”, informaba EFE en un cable fechado el domingo. “Lo que se espera es un debate abierto”, vaticinaban. Y efectivamente eso fue lo que hubo. Ayer los países se reunieron y debatieron. Venezuela y sus aliados (Nicaragua y Bolivia) jugaron al sabotaje: insultaron, interrumpieron, se quejaron y lograron retrasar 2 horas el inicio de la sesión, que finalmente se llevó a cabo con el voto a favor de 18 países. Se escucharon términos como “presos políticos”, “erosión de los DDHH” y “ausencia de principios democráticos”. Al final, la sesión se levantó sin ninguna votación concreta; es decir: salió tal y como estaba prevista. Perdieron los ilusos. Delcy no fue un David que venció a Goliat, porque los países no tenían en mente expulsar a Venezuela ayer. La OEA es un organismo diplomático y a la diplomacia (lenta, formal y sosegada) se atiene.

Erik del Bufalo: “Vivimos un socialismo de antisociales”

Una nueva (e interesante) definición para esto que vivimos dio el domingo el filósofo Erik del Búfalo en una entrevista con Vanessa Davies en Contrapunto. “Socialismo de antisociales” es el nombre que el también profesor de filosofía en la UCV usa para describir el régimen que padecemos. ¿Por qué? “Porque son antisociales quienes están manejando el Estado. No tienen ninguna preocupación por la sociedad. Nada más mantener el control de cambio que está produciendo esta miseria, los negocios que tienen con los CLAP, el negocio cambiario, eso implica que hay sociopatía. Si le estoy negando la medicina a la gente eso es de una mentalidad que solo a un sociópata se le ocurre. Una persona normal, por más que quiera hacer negocios, ¿va a sacrificar la salud de millones de niños, mujeres, adultos? Eso es casi igual que un pran: ‘Esto me conviene a mí, y si se muere un poco de gente no me importa’”. Para Del Bufalo, lo que estamos viviendo conduce a un único punto llamado barbarie: “Uno ve síntomas de envilecimiento, de crueldad, de violencia, de desnutrición y de sufrimiento demasiado intolerables. Mataron a machetazos a un agricultor por una mano de cambures. Yo he llamado a eso ‘somalización’. Hay un proceso de ‘somalización’ de Venezuela, que en partes del interior del país ya es completo (…) Estamos a niveles cercanos de barbarie. No es un problema de socialismo o de liberalismo. Es barbarie o civilización”. ¿Y hay forma de detenerlo? “Si no hay fuerzas vivas, resortes morales, indignación nacional por cambiar la situación, esto puede durar indefinidamente. Hace tiempo que pasamos puntos cero de miseria. Paséate por donde quieras [y verás que] hay mucha gente comiendo de la basura. No son indigentes; es gente que hace tres meses podía comprarse una ropita. Seguramente sean trabajadores. Hemos llegado a un punto cero. [Y] podemos seguir empeorando indefinidamente. Si no ocurren las acciones humanas, no pasa nada por mecánica”.

Margarita López Maya: vivimos una dictadura muy particular

En su momento fue cercana al chavismo y en tiempos del difunto llegó a ser, incluso, oradora de orden en el Parlamento. Pero todo ello ha quedado atrás, muy atrás. Margarita López Maya, historiadora y analista político, es hoy una mujer que no duda en llamar a esto dictadura: “Una dictadura muy particular que se sostiene con una máscara institucional que es el control sobre los poderes públicos. Se mantiene con el TSJ, que le avala todo lo que hace y está absolutamente subordinado a él; después tiene al CNE, que está totalmente confiscado. Con esas dos piezas ha castrado a la Asamblea y ha destruido la posibilidad de elecciones. El otro poder son los petrodólares, la camarilla en el poder todavía maneja los dólares y todavía hay divisas preferenciales: el 60% de los dólares que entran a PDVSA los venden a 10 BsF, eso es insólito y es señal de guisos y corrupción brutal. Así que el venezolano está indefenso ante un Gobierno que se ha entregado al delito y al saqueo del tesoro público”, dijo en una entrevista con ‘La Razón’. “Maduro maneja estas cosas pero también las armas, porque tiene control sobre el Ejército. Padrino López está absolutamente arrodillado a la causa chavista. Y también cuenta con cantidad de milicias y grupos de colectivos armados. Ese es un mundo que ha servido para paralizar a la sociedad civil: asusta y amedrenta a los ciudadanos, los mantiene en sus casas a partir de las 6 de la tarde. Iris Varela con sus pranes es otro sector armado que está totalmente dominado por el delito y juega a favor de Maduro”, agregó. “Desde que el CNE suspendió el revocatorio trancaron  el juego democrático en Venezuela. Ya no queda nada de la institucionalidad democrática. Vivimos en un estado de indefensión, no tenemos ninguna garantía de que se cumplan la Constitución y las leyes. Por eso pensar que va a haber elecciones es muy superficial, sé que hay políticos que lo dicen y dicen que el costo de no hacer la presidenciales sería muy alto, pero lo cierto es que el gobierno ha hecho muchas cosas con muy poco costo político y no está claro que vaya a aceptar unas elecciones presidenciales que no va a ganar”.

La dictadura se atrinchera en Venezuela

El diario ‘El País’ lo ve claro: el chavismo no está haciendo otra cosa que atrincherarse en el poder. En un reporte publicado el domingo pasado y firmado Ewald Scharfenberg, se exponen dos pérdidas importantes que lo han empujado a ello: “la habilidad para ganar elecciones —origen irrefutable de su legitimidad— y un entorno internacional propicio”. Es a partir de allí que el diario analiza la deriva autoritaria que ha tomado la dictadura (“la reacción primaria ante la nueva situación reproduce viejos gestos de los autoritarismos: aumento de la represión y suspensión de hecho de unos comicios que el Gobierno, como señalan todos los estudios de opinión, no está en condiciones de ganar”). La detención del profesor Santiago Guevara por “traición a la patria” y el dictamen del TSJ ordenando a la Contraloría y a la Fiscalía abrirle una investigación a Freddy Guevara son vistos por el diario como “clásicas medidas intimidatorias”; sin embargo, el acento lo ponen en los “nuevos mecanismos de control social que apuntan a la modulación de las dos preocupaciones mayoritarias en la opinión pública: el acceso a los productos de primera necesidad y la inseguridad”. ¿Cuáles son éstos? Los CLAP, el Carnet de la Patria y los Cuadrantes de Paz. Sobre los primeros, escriben que “Maduro no ha ocultado su intención de que las importaciones del Estado y la menguante mercadería privada se dirijan en su totalidad a proveer a los CLAP”; de los segundos, que “se trata de una base de datos que permitirá cruzar toda la información personal, bancaria y de adscripción a los programas sociales oficiales, entre los usuarios”, y de los terceros, destacan que recientemente “el régimen incorporó a unas fuerzas especiales de la milicia, que, según palabras del propio presidente Maduro en una alocución, estarán ‘en el barrio adentro, en el campo adentro, en las fábricas, en las universidades’ para sofocar desórdenes”. Son los tres mecanismos que la dictadura usará para atornillarse lo más que pueda en el poder.

Sebastiana Barráez: Hay movimientos en la FAN

Es una de las periodistas que mejor maneja la fuente militar. En su trabajo es rigurosa, seria y poco dada a los escándalos. Esta mañana estuvo en el programa de César Miguel Rondón hablando del tema. Allí confirmó que efectivamente existe un gran descontento en la Fuerza Armada y que incluso ha habido grupos planificando un golpe, que si no se ha llevado a cabo es porque desde el año pasado el gobierno ha estado trabajando (e invirtiendo) en inteligencia, lo que le ha permitido atajar todo a tiempo:  “Parte de lo que ha sucedido con la detención reciente de algunos militares retirados y otros activos es que ha ocurrido la delación o sencillamente infiltrados dentro de algunas reuniones en algunos Comandos y Cuarteles, y el Gobierno ha logrado detectar a grupos involucrados en protestas o en acciones conspirativas, y algunos incluso en preparaciones de un efectivo golpe de Estado”. Con respecto a Baduel, expresó lo siguiente: “El Gobierno ha descubierto una serie de oficiales y civiles retirados y activos en relación con el general Baduel, incluso hablan de que parte de la inteligencia militar logró detectar reuniones donde se estaría planificando no solamente su rescate de la cárcel de Ramo Verde, sino acciones para derrocar al Gobierno de Maduro aprovechando las circunstancias volátiles que hay en el país (…) Cuando el Gobierno vuelve a detenerlo, detecta movimientos bien extraños alrededor de él, pero ya no es solamente el general Baduel: es que hay varias reuniones conspirativas alrededor de varios oficiales, y, por supuesto, el Gobierno anda muy activo. Hay incluso reincorporación de una serie de oficiales que habían sido desplazados. Ha habido otros que los han desplazado de sus cargos de Comando. Es decir, en este momento hay un fuerte movimiento, se están moviendo las aguas dentro de la Fuerza Armada y fuera de ella, porque el Gobierno está alerta, teme realmente que cualquier chispa prenda la pradera”. Ahí lo dejamos.

El disfraz del año: José Luis Rodríguez Zapatero

Último día del Carnaval. La fiesta se acaba, los disfraces se agotan y las máscaras se caen. Toca elegir al rey de la fiesta. Al que nos engañó mejor. Al más falso de todos. Candidatos no faltan. Pero hay uno en particular que durante el año hizo y acumuló méritos de sobra para entrar en la categoría de ganador indiscutible. Se llama José Luis, se apellida Rodríguez Zapatero, fue durante dos legislaturas presidente de España y actualmente es uno de los integrantes de la mesa de negociación del gobierno. Mentira. Ése es el disfraz: el de un ex–presidente demócrata, socialista, moderado, razonable y simpático, que, generoso él, viene a Venezuela a tratar de mediar entre el gobierno y la oposición. Siempre sonriente, hablando bajito y despacio, con la frase prudente a flor de labios, tratando de escuchar a las dos partes, de ser ecuánime y justo en sus apreciaciones, así se muestra. La realidad es muy distinta. Cuando las cámaras no graban y las reuniones son privadas, allí, entonces, aparece como realmente es: un operador político de la dictadura. Es él quien se encarga de las propuestas indecentes. Fue él quien le propuso a Leopoldo su libertad a cambio del Revocatorio; y es él también quien recientemente llegó proponiéndole a la oposición un pacto: Maduro hasta 2019 a cambio de las elecciones regionales. Ése es el trabajo que hace. Por eso es el disfraz del año.