RESEÑA: ‘Perfetti Sconosciuti’

Te arreglas para salir. Hoy tienes, junto a tu esposa, una cena en casa de unos amigos de toda la vida. Es uno de esos encuentros que se hacen cada tanto: comer, tomar y hablar. Que si los hijos bien, que si el trabajo también, que el país esto y que el futuro lo otro. Aparte de ustedes y los anfitriones, otras dos parejas están convocadas. A tu esposa y a ti les toca aportar el postre, a los demás les corresponde el vino. Llegan, saludan, echan uno que otro chistecito y empieza eso que llaman ponerse al día. Del grupo surge un lamento: cuando viajen este año, serán las primeras vacaciones sin Chiara y Diego, otra pareja amiga que se divorció porque la primera descubrió que el segundo estaba saliendo con una joven veinte años menor que él. Qué pena, qué lástima y sigue la reunión. Cambian los temas y al rato todos se sientan en la mesa: es momento de comer. “Qué cosa tan espantosa. Una familia destrozada por un mensajito”, suelta, al rato, uno de los presentes que aún no puede olvidar la desgracia de los divorciados. “Nada hubiese pasado si Chiara no revisaba el celular”, dice otro invitado, y se desata la polémica: que cómo va a ser culpa de ella, que qué descuidado es él, que si en el teléfono guardamos los secretos de nuestra vida, que esto y que aquello. En pleno alboroto, la dueña de la casa plantea una interrogante –“les pasó a ellos, pero, ¿cuántas parejas se destrozarían si uno de los dos pudiera mirar dentro del celular del otro?”– y, para perplejidad del resto de los presentes, propone un juego: “Como ninguno tiene secretos, pongamos todos los teléfonos sobre la mesa y, durante la cena, cualquier llamada, Whatsapp o mensaje, vamos a leerlo o escucharlo juntos”. Este es el escenario que plantea, durante los primeros 15 minutos, la película italiana ‘Perfetti sconosciuti’, una extraordinaria comedia dramática que se desarrolla, casi en su totalidad, entre el comedor y la cocina de un apartamento. Escrita y dirigida por Paolo Genovese, esta cinta de diálogos extraordinarios y reflexiones existenciales merece ser recomendada y nunca ‘spoileada’. ¿Cómo terminará el invento de la dueña de la casa?

RESEÑA: ‘La vida en rosa’

A Edith Piaf la existencia siempre le pesó. La vida, para ella, fue un martirio que duró 47 vueltas al Sol. Una niñez de tumbos, pobreza, malnutrición, ceguera temporal y abandono, en medio de la prostitución y la calle; una madurez conseguida a punta de talento, carisma y alcohol; y una prematura vejez marcada por la artritis, los accidentes de tránsito y la trágica muerte de su amado Marcel Cerdan, desgracias todas que únicamente la morfina –una fuerte dosis de morfina diaria– podía aliviar. Y así se le fue consumiendo la vida, tratando de resistir un día a la vez. Sólo las inyecciones lograban que su cuerpo se callase, sólo ellas le permitían permanecer en la Tierra sin sentirse parte del Infierno. A Edith Piaf la existencia siempre le pesó y Marion Cotillard, esa extraordinaria actriz, se encargó de dejarlo claro en ‘La vida en rosa’, una película biográfica en la que la protagonista merece absolutamente todos los elogios. Si cada persona tiene su perfume particular, puede decirse que Cotillard te permite oler, sentir, a Piaf durante más de dos horas: sus gestos, sus dolores, su forma de cantar, amar y ver el mundo. De que la escuches se encarga la propia Edith, quien le presta su mítica voz a Marion cada vez que se sube al escenario. ‘La vida en rosa’ es un film dramático, emocional, que recorre los contextos más sombríos por los que puede pasar un ser humano: el abandono, la soledad y la pérdida. Cotillard pone la actuación –Óscar en 2007– y Piaf el canto para hacer, quizá, uno de las mejores biopic que el cine ha visto pasar.

RESEÑA: Nightcrawler

Nightcrawler trata, entre otras cosas, sobre el lado oscuro del (foto)periodismo. Tras ver la cinta del debutante Dan Gilroy es inevitable acordarse de la pregunta que hicimos en la serie #OJOConLosFotógrafos: ¿Tiene cabida la manipulación digital de las imágenes? En ese momento, todos coincidieron en que, a la hora de producir contenido noticioso, más allá de unos retoques de contraste e iluminación, el photoshop estaba prohibido. Al fin y al cabo, era información y no arte. Contenido noticioso, por encima de lo estético.

La pregunta hacía referencia a un tema de postproducción, a algo que ocurría después de haber tomado la foto, pero Miguel Gutiérrez (EFE) fue más allá e hizo una denuncia estremecedora: “Me ha tocado presenciar compañeros que manipulan una escena antes de fotografiarla: ‘ponte así, mira para acá’. Y es como: ‘oh, no. Eso no se hace’. Nosotros, como periodistas, podemos decirle a un atravesado: ‘quítate’. Pero no podemos manipular la escena o montarla. Yo no milito con eso. Y he visto compañeros que recurren a esa práctica de montar la olla”.

Montar la olla es, precisamente, lo que hace Lou Bloom, protagonista de Nightcrawler. Interpretado por un magistral Jake Gyllenhaal, la construcción de este personaje gira en torno a una de las preocupaciones más perturbadoras del ser humano: alcanzar el éxito. Para ello, muchos han apelado a la máxima maquiavélica, convencidos de que el fin justifica los medios. Bloom, que llevaba a cuestas el peso del fracaso, se da cuenta de que como reportero freelance no sólo puede ganarse la vida, sino que tiene con qué llegar a ser el number one. Qué importa si por el camino debe, incluso, crear sus propias escenas.

La transformación de Gyllenhaal es gradual, verosímil y pavorosa. Su desarrollo a lo largo de la película expone cómo el reconocimiento y el dinero pueden corroer una personalidad hasta el punto de desembocar en el desprecio por los demás seres humanos. Sólo el más fuerte sobrevive, y poca importancia tienen los asuntos morales. La obsesión por el triunfo todo lo puede. Hay que competir y hacerlo sin escrúpulos. Entre esas ideas se mueve Bloom.

Nightcrawler es, al mismo tiempo, una crítica a los medios de comunicación y a la sociedad en general. Los primeros se vuelven amarillistas, sí, pero se debe a que lo que más vende, lo que más clicks genera, no es el periodismo de largo aliento, las investigaciones acuciosas, sino el sexo, la sangre, el sensacionalismo y Kim Kardashian en traje de baño.

“El lector está obligando a los medios a ser surrealista. Entonces ellos nos obligan a usar esas herramientas para resaltar los colores, los cielos. Y se está volviendo todo muy surrealista. Te paras y miras el cielo y dices: yo nunca he visto un cielo así”, dijo Juan Barreto, fotógrafo de AFP, en una de las entrevistas antes mencionadas. El diagnóstico no ha podido ser más certero. La información es una mercancía y los medios han procurado que su negocio sea rentable.

“If it bleeds, it leads”, es la frase que le dice un experimentado reportero a Lou Bloom al principio del film y es también la línea del guion que resume lo que quiere transmitir la película. La sangre vende y para buscarla, muchos están dispuestos a hacer cualquier cosa.

RESEÑA: Elsa y Fred

Entrañable, antiparabólica, fresca, risueña, jocosa, despampanante, auténtica, ocurrente, fiestera, alegre, dicharachera, confianzuda, coqueta, intrépida y bastante mentirosa. Esa es Elsa, una viejita traviesa que enamora al espectador desde que aparece en pantalla. Con el aura de quienes tienen el don de no caer mal bajo ninguna circunstancia, la protagonista de esta historia de humor y amor reparte sonrisas y carcajadas en cada escena. Es una adolescente inmadura en el cuerpo de una señora mayor, una mujer de tercera edad que bien podría tener tatuado ‘carpe diem’ en su pecho.

Desganado, deprimido, bonachón, introvertido, cabizbajo, correcto, enfermizo, endeble, serio, prudente, responsable, pesimista y un toque cascarrabias. Ese es Fred, un abuelo que lleva siete meses de viudo y que enfrenta la vejez por el camino contrario al que transita Elsa. Dependiente de mil pastillas y con pavor a empeorar su estado de salud, este señor de la tercera edad es la prueba perfecta para medir la magia encantadora de la osada octogenaria y para comprobar si es verdad aquello de que los opuestos se atraen.

Elsa y Fred es la historia de un affaire improbable, pero genuino. Trata el tema más cliché de la existencia, con un guion que esquiva lugares comunes y le da a la obra una originalidad premiada con remakes y publicidad boca a boca. Estrenada dos años antes, esta película de amor tiene mucho de TheBucketList, la cinta en la que Jack Nicholson y Morgan Freeman cumplen una lista de deseos antes de que una enfermedad terminal los lleve a mejor vida. En Elsa y Fred no hay lista ni tampoco muchos deseos, pero hay un capricho particular de la protagonista estrella que tiene un peso importante en la trama.

“Es que es una historia tan bien escrita por Marcos Carnevale… Si no fuera así, Elsa sería una vieja insoportable, descabellada. Pero tiene gracia y mucha ternura. Y tiene bastantes cosas mías, por ejemplo, el tipo de humor. Yo creo que al humor hay que dejarlo caer, nunca poner cara de ‘ahí va el chiste’. Y además, es una mujer con claroscuros, no es siempre buena o mala”, dijo China Zorrilla, ese emblema cultural rioplatense, sobre el personaje que le tocó interpretar bajo la orientación de un escritor/director 41 años más joven que ella. Como siempre, las obras suelen ser mejor explicadas por sus protagonistas. Y esta frase de Zorrilla, que no quepan dudas, expele la esencia del film.

Sin mucha parafernalia, este largometraje iberoamericano ofrece casi dos horas de risas ininterrumpidas y frases que refrescan el alma. Sin ser Riso o Coelho, la señora Elsa suelta reflexiones al aire y enseña que, sea cual sea la circunstancia que te toque en la vida, siempre habrá dos formas de enfrentarla: con la amargura de quienes se sienten víctimas o con la alegría de aquellos optimistas confesos que resisten a los embates de la melancolía.

RESEÑA: ‘Diana: In Her Own Words’

Ícono pop, símbolo del buen vestir, referencia humanitaria, Princesa del Pueblo, Diana de Gales, Lady Di. Decir que cambió al planeta sería temerario. Afirmar que revolucionó la Corona y puso la Tierra a sus pies resulta un juicio racional y certero. Su trágica muerte acompaña a la llegada del hombre a la Luna, el funeral de Michael Jackson, el rescate de los mineros de Chile, las finales de los Mundiales y las inauguraciones de los Juegos Olímpicos, como uno de los eventos que han paralizado al mundo. Su vida pública fue sinónimo de alegría, sonrisas, abrazos, solidaridad y empatía. Su vida privada, no obstante, fue todo un infierno. A esa es la conclusión que uno llega luego de observar ‘Diana: In Her Own Words’, un documental estrenado a principios de mes por National Geographic y que revela contenido tanto inédito como valioso: el audio de una serie de entrevistas secretas que la afamada princesa concedió en 1991 al periodista Andrew Morton.

Aquellas declaraciones le dieron forma a un libro que destapó las miserias de una relación maquillada y veinticinco años después han servido para crear un documental muy al estilo de Asif Kapadia, el director que ganó un Oscar por su largometraje sobre Amy Winehouse en 2015 y que había conducido una producción para inmortalizar la vida de Ayrton Senna cinco años atrás. Como en los ejemplos mencionados, ver ‘Diana: In Her Own Words’ es sentir que Lady Di está contando su historia en la sala de tu casa, apoyada en fotografía y videos que ayudan a recrear y contextualizar los lamentos, preocupaciones y confidencias que durante un par de horas expone sin tapujos. “Durante toda la película usted está escuchando el funcionamiento interno de la mente de la Princesa Diana en un momento donde todo el mundo pensaba que estaba viviendo un cuento de hadas, pero su matrimonio y su vida se estaban desmoronando”, explica Tom Jennings, productor ejecutivo del documental.

‘Diana: In Her Own Words’ es casi una consulta psiquiátrica, un desahogo. No tiene la acuciosidad del reportaje periodístico de las mil fuentes, pero ofrece unas declaraciones, las de Lady Di, que muestran cómo se vivieron esos años desde el lente de la joven que se convirtió en princesa antes de ser mujer. El documental está colmado de sentencias impactantes y frases estremecedoras. “Tuve una infancia desdichada. Vi a mi padre abofetear a mi madre”, cuenta Diana al principio del film, para luego detallar, etapa tras etapa, las desgracias de su vida.

Intentos de suicidios, llantos desconsolados, vómitos cuatro veces al día, ansiolíticos, mareos y desaires. Ese fue el coctel que la acompañó durante la primera década de su matrimonio y tiene su origen en un descubrimiento que realizó semanas antes de casarse: su prometido mantenía una relación sentimental con Camila Parker Bowles. A partir de allí, todo se vino abajo. Contraer nupcias, en ese contexto, era como construir un edificio con vigas de plastilina. Lo que mal empieza, mal termina. “Fue el peor día de mi vida”, alcanza a decir Lady Di sobre la fecha de la ceremonia eclesiástica. No tenía idea de en qué se estaba metiendo y sentía que era un cordero antes del matadero. Nunca le enseñaron los ademanes de la Corona y siempre se sintió sola, abandonada y muy poco querida. En su luna de miel, que para los medios fue el inicio de una unión perfecta, Diana ni siquiera pudo compartir con su esposo. Carlos se llevó varias novelas para leer en los pocos momentos en los que estuvieron realmente solos. Y así fue padeciendo su matrimonio, entre la indiferencia y el descuido.

Al comportamiento del príncipe tuvo que sumarle el furor de los paparazzi y las portadas de los tabloides, verdaderas pirañas informativas. “La prensa era insoportable, me seguía a todos lados”, declara Lady Di, introvertida confesa y de postura siempre acorde con su timidez: cabeza gacha y hombros encogidos. Una actitud que mantuvo hasta que, con los años, fue dejando de ser la niña bonita de Carlos para convertirse en una luchadora humanitaria, en una mujer hecha y derecha. Lo trágico del asunto es que, justo cuando logró quitarse las cadenas de la monarquía, perdió la vida en un accidente de tránsito. Ella, muy dada a las premoniciones, supo desde pequeña que se casaría con alguien importante y supo también, tras contraer matrimonio, que no llegaría a ser reina.

‘Diana: In Her Own Words’ no da cabida a las teorías conspirativas que surgieron a raíz del accidente. Ese enfoque, sugestivo y trascendente, el espectador tendrá que buscarlo en otro documental. En este encontrará un maremágnum de sentimientos que describe a la perfección el estado emocional que tuvo, durante gran parte de su vida, una de las personas más influyente del siglo pasado. ‘Diana: In Her Own Words’ es, sin duda, una pieza invaluable de cultura general y una obra imprescindible para quienes siguieron la vida de la princesa y todavía la recuerdan a veinte años de su muerte.

RESEÑA: A Beautiful Mind

Semanas antes de que el Nobel de Economía de 1994 fuese anunciado, dos matemáticos –Harold W. Kuhn y John Forbes Nash– visitaron a un antiguo maestro: Albert W. Tucker. El señor Nash no había hablado con su mentor en años y aprovechó el momento para dialogar sobre la pasión que los había emparentado tiempo atrás: los números. Cuando John salió de la habitación en la que estaban conversando, el señor Kuhn aprovechó para decirle un secreto al maestro Tucker: sin saberlo, Nash estaba a punto de ser reconocido por la Academia Sueca como ganador del premio Nobel. ¿La razón? Un trabajo académico, realizado 45 años atrás, que había revolucionado la economía.

El premio era un milagro. No sólo por el hecho de que Nash, uno de los matemáticos más destacados de la postguerra, fuese a recibir el reconocimiento por un texto escrito casi medio siglo atrás, cuando apenas tenía 21 años. El verdadero milagro era que ese señor estuviese vivo y en condiciones para aceptar el galardón. Y es que John Forbes Nash estuvo afectado durante gran parte de su vida por una enfermedad que había puesto su existencia patas arriba: esquizofrenia paranoide. El padecimiento lo empezó a aquejar a finales de los cincuenta y no había sido sino hasta mediados de los ochenta cuando, poco a poco, pudo comenzar a recomponer su otrora rutina. Su último trabajo científico tenía fecha de 1958 y su última publicación académica databa de 1959, pero poco importaba: John Nash, en 1994, iba a recibir el premio Nobel de Economía.

La historia, asombrosa, captó la atención de la periodista Sylvia Nasar, quien publicó un magnífico texto el 13 de noviembre de aquel año en The New York Times. Un escrito que hemos parafraseado y traducido para darle inicio a este texto y que dio pie a una indagación más profunda por parte de la escritora: la vida del matemático conmovió tanto a Nasar que la impidió dejar la investigación hasta allí, por lo que cuatro años más tarde publicaría una biografía titulada A Beautiful Mind.

El éxito de aquella obra –nominada al Pulitzer– llevaría la historia del matemático a la gran pantalla y Nash se convertiría en toda una figura mediática. La cinta, dirigida por Ron Howard y protagonizada por un monumental Russell Crowe –ganador del Oscar por Gladiador en el año 2000 y merecedor del Globo de Oro, el SAG y el BAFTA por su adaptación del genio de las matemáticas en 2001– fue considerada la película del año según la Academia. No obstante, imprecisiones biográficas dividieron a la crítica y abrieron el eterno debate: ‘El libro siempre es mejor que la película’.

“El film es una interpretación sobre cómo un caso de enfermedad mental puede desenvolverse. Es artístico y no describe con precisión la naturaleza de las ilusiones que estuvieron en mi vida. La película tiene a alguien que ve personas imaginarias y eso no es un síntoma característico de la esquizofrenia, pero da una idea de cómo son las ilusiones. Es más común que una persona oiga voces, que hable con espíritus, pero no puedes ilustrar bien eso en una película. Es decir, si la película muestra a un personaje que puede ser visto, el espectador puede entender mejor la enfermedad. Esto puede ocurrir (ver personas imaginarias), pero es una forma menos común del trastorno”, dijo el propio Nash en una entrevista para la web oficial del Premio Nobel.

La declaración resulta un gran baremo para medir la veracidad de la obra de Howard. El matemático reconoció que la película tenía errores y se había tomado ciertas licencias, pero aquello era sólo una forma de agregarle los ingredientes necesarios –suspenso y entretenimiento– para que el film tuviese éxito. Fue difícil de aceptar al principio, pero Nash se rindió ante el hecho de que lo que proyectarían en las salas de cine sería una película y no un documental.

Esas licencias le permitieron al guionista ocultar los aspectos menos glamorosos de la vida del matemático (sus experiencias homosexuales, un hijo fuera del matrimonio y su difícil divorcio con Alicia Lardé) y agregar eventos que edulcoraran la historia (como la ceremonia de los bolígrafos y el conmovedor discurso al recibir el Premio Nobel).

Sin embargo, más allá de acontecimientos suprimidos o inventados, A Beautiful Mind es un film que logra su cometido: llevar a la gran pantalla un drama capaz de conmover a cualquiera, bajo el sustento de una vida que vale la pena contar. En el libro, en la película y en la vida real, la biografía de John Nash puede resumirse como la carrera profesional de un genio, que para resolver el problema más importante de su vida (valga el cliché), contó con el apoyo de una mujer encomiable: Alicia Lardé –interpretada por una fantástica Jennifer Connelly, ganadora del Oscar a mejor actriz de reparto por su papel en la cinta–.

Por ello, A Beautiful Mind es (también) una historia de amor incondicional. El relato de una esposa capaz de lidiar con una relación trastocada afectiva, psicológica y sexualmente, con el fin de ayudar a su marido a superar una enfermedad maldita, para lo que no hay cura, pero cuyo tratamiento más efectivo tiene como principal componente el calor humano.

“Solo estoy aquí por ti esta noche, eres mi razón, eres todas mis razones, gracias”, le dice Nash a Lardé al final del largometraje para agradecerle, durante la ceremonia del Premio Nobel de 1994, todo el apoyo recibido durante los años más oscuros de la enfermedad. Y aunque en la vida real no haya existido tal discurso y un divorcio haya separado brevemente su camino (desde 1962 hasta 1970), John y Alicia vivieron juntos toda una vida y volvieron a contraer nupcias en 2001. Aquella ceremonia, hay que decirlo, no hizo sino formalizar lo que estaba sobreentendido: no podían vivir el uno sin el otro.

Adiós a una comediante de oro

Cuando hubo tiempos mejores, los lunes a esta hora medio país –o país y medio– estaba pegado a la pantalla de Radio Caracas Televisión. Los convocaba un programa humorístico en el que se desdoblaba nuestra realidad; un programa que había logrado captar lo esencial de la venezolanidad y hacer con ello una grata e hilarante parodia popular. Radio Rochela se llamaba y lo hacía un elenco de actores y actrices humorísticos de primer nivel, que lograron crear personajes tan icónicos como inolvidables, que incluso pasaron a formar parte de la idiosincrasia y del acervo cultural venezolano. Fue una gente que no necesitó de operaciones, escotes o bikinis, porque tenían –les sobraba– talento, y que supo distinguir entre lo popular y lo chabacano. Esta señora que hoy encabeza nuestro post, y que hasta hoy nos acompañó, fue una de ellas: Martha Olivo. Pionera de la televisión –fue una de las fundadoras de RCTV–, se hizo famosa en Radio Rochela donde destacó con personajes sencillos y folclóricos. Logró aprehender la esencia de los gestos y del habla común venezolana, y se convirtió en un arquetipo de la mujer criolla de la Venezuela profunda. Su creación más famosa fue “Malula”: una mujer que nació en el cerro, se crio en el cerro, se enamoró en el cerro, su primer mal paso lo dio en el cerro, amaba el cerro, pero que se hubiera ido con muchas ganas al cara…cas Country Club. Por el aporte que hizo al humor venezolano, por aquellas infinitas carcajadas que les dio a nuestros mayores, y por todo lo que su talento aportó, hoy reivindicamos su figura y la despedimos con loor. Hubo otra Venezuela, con gente como ella, que fue mejor que esta. ¡Gracias por todo!

“Desde Allá” será la postulada por Venezuela al Oscar

Desde Allá, la ópera prima de Lorenzo Vigas, será la película postulada por Venezuela en la categoría “Mejor película en lengua extranjera” de los Premios Oscar 2017. El largometraje escrito y dirigido por Vigas, y protagonizado por el chileno Alfredo Castro y el venezolano Luis Silva, fue galardonado en 2015 con el León de Oro en el Festival Internacional de Cine de Venecia. “Armando, un hombre de 50 años busca hombres jóvenes en Caracas y les paga sólo para que le hagan compañía. Un día conoce a un muchacho de 17 años, quien es líder de una banda de delincuentes. Esta reunión cambia sus vidas para siempre”, esta es la sinopsis de la película que se estrenará en Venezuela el próximo 02 de septiembre.

Aquí pueden ver el tráiler de Desde Allá.

Conteo: 10 tráilers estrenados en la Comic-Con

La Convención Internacional de Cómics (Comic-Con) de San Diego, California, trajo varias sorpresas para los fanáticos del cine y las historietas. Además de los paneles con los protagonistas, escritores y directores de algunas de las franquicias más importantes del mundo, también la Comic-Con fue el escenario ideal para presentar adelantos de las películas más esperadas de lo que resta de año y algunas que se estrenarán en 2017.

La Bruja de Blair

Dirigida por Adam Wingard y escrita por Simon Barrett, La Bruja de Blair regresa a las pantallas el 16 de septiembre con la secuela de su primera parte. La película involucra a un grupo de estudiantes universitarios que van a acampar al bosque de Black Hills en Maryland y descubren que no están tan solos como creían.

Doctor Strange

Dirigida y escrita por Scott Derrickson junto con C. Robert Cargill y bajo la producción de Kevin Feige, esta película cuenta la historia de Stephen Strange, el mejor neurocirujano del mundo, quien se ve involucrado en un accidente automovilístico, lo cual arruina su carrera. Después del accidente Strange decide realizar un viaje de sanación, en el recorrido se encuentra con un misterioso personaje  llamado ”El Anciano”, quien le enseñará el mundo de las artes místicas.

Animales fantásticos y dónde encontrarlos

Dirigida por David Yates, producida por David Heyman, Steve Kloves y Lionel Wigram y con el guión de J. K. Rowling, esta continuación del universo de Harry Potter, es protagonizada por Newt Scamander (Eddie Redmayne), un “magizoólogo” británico que llega a la ciudad de Nueva York con un maletín repleto de criaturas mágicas. Algunas de ellas logran escapar del equipaje, lo que desencadena la aventura de Scamander.

La Liga de la Justicia

Warner Bros.  y el director Zack Snyder presentaron el primer tráiler de La Liga de La Justicia. Snyder aclaró que el clip de estreno no es el corte final, este se irá actualizando con efectos visuales más pulidos. Este pequeño abreboca sirve para fortalecer las expectativas de los fanáticos, luego de las malas críticas de la Batman vs Superman: Dawn of Justice.

Rey Arturo: La leyenda de la Espada

El director Guy Ritchie le da un nueva visión de acción y aventura a la fantasía épica del Rey Arturo. Charlie Hunnam protagonizará la nueva versión del mito de Excalibur y el camino de Arturo hasta la mesa redonda.

Kong: Isla de Calavera  

Kong: Isla de Calavera se ubica en la década de los 70, cuando un grupo de viajeros, exploradores y soldados viajan a una isla inhabitada en el Pacífico Sur, allí encuentran algo sorprendente que hará que cada uno reaccione de una manera distinta ante el descubrimiento. Jordan Vogt-Roberts es el director de esta película protagonizada por Tom Hiddleston, Brie Larson, Samuel L. Jackson y John Goodman.

BATMAN, la película de LEGO

LEGO®, es un fenómeno en todo el mundo y para su segunda película decidieron animar al hombre oscuro que lucha por la justicia, Batman. 

Snowden

Basada en la vida Edward Snowden, un profesional de la informática estadounidense, quien filtró información clasificada de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) a los principales medios de comunicación a partir de junio de 2013. Oliver Stone está a cargo de la dirección de Joseph Gordon-Levitt, quien interpreta a Snowden.

El Escuadrón Suicida

Tras la supuesta muerte de Superman a manos del monstruo Doomsday, el orden en las calles se desvanece y los supervillanos (Harley QuinnDeadshotKiller Croc, Katana, EnchantressCapitán Boomerang y The Joker) reclusos más peligrosos del mundo tienen una nueva misión.

La Mujer Maravilla

Este remake de La Mujer Maravilla es protagonizada por Gal Gadot y Chris Pine, cuenta con la dirección de  Patty Jenkins y el guión de Jason Fuchs. Esta es otra película de superhéroes basada en los personaje de DC Comics.

Mira los pósters individuales de “Suicide Squad”

A dos semanas del estreno mundial de Suicide Squad, Warner Brothers Pictures estrenó el tráiler final de la película y presentó los afiches individuales del escuadrón de antihéroes. Suicide Squad llegará a las salas de cines el próximo 05 de agosto y con ella las prometedoras actuaciones de Jared Leto como The Joker y de Margot Robbie interpretando a Harley Quinn. Will Smith, Joel Kinnaman, Viola Davis, Jai Courtney, Adewale Akinnuoye-Agbaje, Jay Hernández, Karen Fukuhara, Cara Delevingne y Adam Beach, completan el elenco principal de Suicide Squad.

Un vídeo publicado por Revista Ojo (@revistaojo) el