Ron Chávez en busca de sí mismo

Por: Juan Sanoja  | Juan Sanoja

Caminaba de un lado al otro en el escenario. Ya llevaba hablando unos cinco minutos y, como siempre, había sacado unas cuantas carcajadas a la audiencia. Su historia inspiraba, cómo no. Era la historia de todos. La de los sueños rotos. La del hombre que busca su lugar en el mundo y mientras tanto va acumulando un sinfín de fracasos. La del veinteañero que no sabe qué hacer con su vida. La de la frustración y la amargura. La de poncharse mil veces por no ver la bola. La de navegar a la deriva. La de remar contra corriente. La de resistir, persistir e insistir hasta que, con suerte, la existencia empiece a cobrar sentido:

–Si tú, con pasión, decides hacer algo, y sientes que para eso eres bueno, lo único que tienes que hacer para detectarlo es escucharte, aceptarte y tomar decisiones. ¡Muchísimas gracias!

Había culminado su presentación frente al Aula Magna de la Universidad Católica Andrés Bello y ahora estaba en medio del escenario disfrutando de su sonido favorito. Como todo un showman consagrado, Ron Chávez recibía los aplausos que daban por concluida la séptima edición de un evento que agrupaba a exitosos emprendedores venezolanos. Él, que había abandonado tres carreras universitarias; él, que vio frustrada su aspiración castrense al ser dado de baja por deficiencia académica en la Guardia Nacional Bolivariana; él, que durante una década pasó por todos los trabajos habidos y por haber tratando de calar en la sociedad, acababa de dar una clase de cómo romper el molde y triunfar en la vida.

Ron Chávez encontró su lugar en el mundo gracias a la improvisación teatral y ahora presentaba en la UCAB un proyecto iniciado meses atrás: una Escuela de Humor que pretendía dignificar el oficio del comediante y preparar profesionalmente a más bichos raros como él, personas que no habían querido (o podido) seguir el camino ortodoxo de la vida y que hallaron en la tarima el sitio donde querían pasar el resto de sus años en la Tierra.

Roberto Carlos (Ron Chávez son sus apellidos) había nacido en un hogar artístico y de niño se le notaba. Su madre tenía experiencia en el teatro, su padre en las artes plásticas y él era un pequeño extrovertido que imitaba a personajes de Radio Rochela, El Chavo y el Chapulín Colorado. Su vena artística era innegable, pero entre los trece y los catorce años le pasó lo que a cualquier adolescente. Escuchó que había que crecer y confundió madurez con seriedad. Le puso un torniquete a su torrente creativo y de ahí en adelante se dedicó a ser un tipo serio.

Había participado en los actos culturales de su colegio, en montajes de teatro e incluso en un capítulo de Las Dos Dianas, la recordada novela del 92 protagonizada por Carlos Mata y Nohely Arteaga. Pero cuando llegó el momento, su decisión estaba clara: Ron quería ingresar a la escuela militar. Así que, con sólo dieciséis años, empezó a formarse en la institución castrense.

Estaba en el lugar equivocado –me dice un Mayor de la Guardia Nacional, que fue compañero de promoción de Ron–. Tarde o temprano iba a darse cuenta de que no estaba en lo suyo. Recuerdo que le propuse: ‘Ron, tú tienes que ser comediante’. Tenía una facilidad para expresarse que no era de militar. Siempre llegaba con una cara, con una morisqueta.

Ron había sido uno de los 1000 cadetes que ingresaron a la Fuerza Armada en 1998. Formó parte del grupo de 250 que entraron a la Escuela de Formación de Oficiales de las Fuerzas Armadas de Cooperación (EFOFAC) al año siguiente, pero su nombre no pudo estar entre los ciento y pico que se graduaron como Guardias Nacionales tiempo después: al tercer año reprobó estadística y tuvo que abandonar la milicia.

Esa sería la primera de las cuatro veces que dejaría los estudios: no aprobó el curso propedéutico de la Escuela Nacional de Administración y Hacienda Pública, se retiró de la UCAB porque no podía pagar la matrícula y abandonó la carrera de Administración en Recursos Humanos que estaba cursando en la Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez, para dedicarse al teatro.

En el ínterin, Roberto Carlos había sacado una maestría en varios oficios. Estuvo seis meses en Estados Unidos para conocer el idioma y lo menos que hizo fue aprender inglés. Lavó carros, cuidó niños, cortó grama, bañó perros y hasta impermeabilizó techos. Las fortalezas físicas y mentales adquiridas de la doctrina militar –me dice Ron en la actualidad– lo habían curtido y preparado para cualquier tarea. Pagar plantones (estar de pie y firme por largas horas) no era precisamente algo a lo que todo el mundo estuviese acostumbrado y él ya lo había vivido en su época de cadete. Por eso, no se sentía incómodo ganándose la vida bajo el sol inclemente mientras acomodaba las azoteas de los hogares gringos.

En Venezuela volvió a trabajar la paciencia mientras se ganaba el quince y último contando bolígrafos en una fábrica, desarrolló la empatía trabajando como cajero en un centro de copiado, fue cultivando el don de gente atendiendo al público en Cantv y Telcel y se gradúo de todero en una ferretería.

“¡¡¡Ron Chávez!!!”, grita, micrófono en mano, Willy McKey, el encargado de moderar el evento de emprendedores en la UCAB. A Roberto Carlos lo siguen aplaudiendo y yo pienso en Søren Kierkegaard, el filósofo que citó alguna vez Villoro: la vida se vive hacia adelante, pero sólo puede ser comprendida hacia atrás.

Eran las diez de la noche del primero de enero del 2011 y Ron Chávez estaba en una habitación de hotel en Los Andes, Chile, tomándose una cerveza, preguntándose qué carajo hacía allí y llorando como un niño que extraña a su madre. Tenía ya año y medio desde que había comenzado en el mundo de la improvisación teatral y ése era su primer viaje en busca de conocimientos.

Unos meses atrás había conocido por Facebook a una mujer chilena que estaba metida en la movida artística y que se había puesto a la orden por si algún día Ron necesitaba techo y comida en una eventual expedición sudamericana. Por eso, cuando en Internet encontró unos talleres de improvisación en la tierra de Pinochet y Allende, no dudó en escribirle a su amiga virtual. Ella, muy cordial, reiteró la oferta que le había hecho no mucho tiempo atrás y Ron compró pasaje, empacó su maleta y tomó un avión el primer día del año 2011. El problema fue que, al llegar, y tras ser recibido con un almuerzo, la mujer le informó que no podía quedarse allí, pues su marido le había dicho que cómo era posible que un hombre durmiera en una casa donde vivían dos niñas de 15 años.

Tuvo que agarrar su equipaje y quedarse en un hotel de 30 dólares la noche. Eso era el 10% del presupuesto que tenía para pasar un mes completo en Chile. La decisión de la mujer le había trastocado todos los planes y ahora estaba en Santiago sin tener idea de qué era lo que iba a hacer. Se le ocurrió llamar a Jorge Parra, su mentor argentino que había creado en Venezuela el show de improvisación del que se había enamorado, y éste le recomendó que llamara a fulanito, un fabricante de utensilios de circo.

Al día siguiente, cuando conoció al amigo de Parra, se dio cuenta de que su nuevo hotel, donde se quedaría los próximos treinta días, sería un galpón inmenso donde decenas de personas practicaban mañana tras mañana malabares, acrobacias, contorciones y demás espectáculos circenses. Allí se percató de que lo más parecido a una academia militar era la disciplina con la que esos hombres se paraban todas los días a entrenar religiosamente. Fue en ese momento cuando dejó atrás, para siempre, todos los prejuicios que durante años le habían hecho pensar que quienes hacían teatro eran locos, drogadictos y malvivientes.

El cuento me lo está echando el propio Ron Chávez. Son casi las cinco de la tarde de un martes de diciembre y ya llevo una hora escuchando las anécdotas que ha acumulado desde que en 2009 su madre, con tono de preocupación, le preguntase que qué iba a pasar con los estudios, que si era verdad que quería dedicarse al mundo de la actuación.

La conversación tiene lugar en el piso dos de la Torre A del Centro Perú, uno de los tantos edificios que copan la interminable avenida Francisco de Miranda y el lugar donde se inauguró, hace escasos meses, la primera sede de la Escuela de Humor. Ron Chávez está a punto de dictar la última sesión del taller ‘ABC de la Impro’ y debemos interrumpir la conversación ante la llegada de sus alumnos.

De vibra ligera, cola de caballo y barba semipoblada, no hay nada en Ron que haga recordar su pasado militar. Nada, salvo la disciplina que impone en clase. “Bueno, los celulares, muchachos. ¡Vamos a aprovechar la clase!”, dice enérgicamente para poner orden y dar inicio al cronograma de actividades. Su cara de éxtasis lo dice todo: ha llegado el mejor momento del día.

En la mano derecha tiene una campana y en la izquierda un cuadernito. Con lo primero llama la atención y en lo segundo anota para luego corregir. Durante la clase, Ron toma más apuntes que Mourinho, aplaude como un espectador más, tiene la sonrisa de un niño y cuenta con más adrenalina que un ladrón en problemas. La pasión de la que hablan sus familiares, amigos, alumnos y colegas está ahí, en el piso dos de la Torre A del Centro Perú, un martes de diciembre, a las 5:30 de la tarde.

–El greñúo ese es uno de los duros, el que empezó con todo esto. Es un fenómeno.

Un señor pelón, de camisa negra y acaso 40 años, le explica a su amigo de qué va el show llamado Improvisto. Aunque no domina con precisión los datos históricos, el sujeto que tengo detrás en la cola hace bien en detallar los fundamentos del espectáculo que hoy hemos venido a ver: una obra que está dividida en cinco historias independientes, cada una de las cuales surge de la improvisación.

El greñúo al que hace referencia el señor es Ron Chávez, quien desde hace ya unos años comenzó a cambiar el look de cadete que había llevado con orgullo cuando le tocaba marchar con las botas puestas y el fusil en la mano. Ya no se pasa la máquina uno, ni tampoco se afeita la cara. La metamorfosis artística lo ha convertido en una suerte de Jesucristo criollo con el pelo a media espalda.

Todo empezó una década atrás. A Ron lo invitaron a ver un show en el CELARG de Altamira y él, cuenta, salió con los tapones volados. No podía creer lo que había visto: una obra de teatro donde absolutamente todo era improvisado. La cuestión le pareció tan increíble que incluso pensó en que él podía dedicarse a ello, pero no pasaron ni cinco minutos cuando el cerebro le mandó un cable a tierra: ‘Si eres ridículo, qué vas a estar tú haciendo eso. Ni de vaina. Tú estás a punto de finalizar una carrera en la Universidad Simón Rodríguez como Licenciado en Administración de Recursos Humanos. Ni se te ocurra pensar en una cosa como esa, muchacho loco’.

Las endorfinas y una mujer, no obstante, le hicieron cambiar de parecer. La chica de la que estaba perdidamente enamorado le dijo que iba a tomar un taller de improvisación dirigido por la gente de Improvisto y él no dudo ni un segundo: era su oportunidad para conquistarla. La chama no pasó de la segunda clase, pero poco importó: él había encontrado la profesión con la que quería casarse por el resto de su vida.

Dirían los psicólogos que a partir de ese momento Ron pasó del «soy lo que voy probando para elegir» al «somos los que amamos». Roberto Carlos empezó a hacer cuanto taller y curso se le pasara por enfrente, se convirtió en un autodidacta empedernido y todo lo demás fue dándose en consecuencia. Escaló posiciones y llegó a dirigir el show que en 2009 le había volado los tapones.

Al pelón le ha tocado al lado mío. Le sigue contando a su amigo lo bueno que es el show que está a punto de comenzar. El teatro queda a oscuras. Una melodía rockera empieza a sonar y unas luces multicolores de discoteca apuntan desde el techo a todas direcciones. El público anima con aplausos y el maestro da luz de sala. Por la puerta de atrás van entrando los actores. Vestido de amarillo, Ron Chávez comanda al equipo con una sonrisa de oreja a oreja. Pienso en Villoro: Søren Kierkegaard tenía razón.

Imágenes acosadoras

Por: Diego Alejandro Torres Pantin | @sr_mowgli

Estoy seguro de que no soy el único venezolano harto de sentir el bombardeo de las imágenes “oficiales”. Esas que  muestran a un país perfecto, alegre, danzarín, donde todos son amigos desde la infancia, las familias (en ninguna de las cuáles hay catires) son sólidas y, por supuesto, disfrutan de la vida socialista. Esas que abundan en las redes sociales, en la calle, en la TV, en la radio, en los museos ¡en toda Venezuela!

Es una realidad evidente: la propaganda política nos ha invadido por completo. La firma de Chávez, su mirada, su rostro, toda su imagen, se ha convertido en ícono, y es imposible escapar de ella. No faltan tampoco las imágenes que muestran a esa Venezuela utópica, heroica y socialista que, como todos sabemos, nada tiene que ver con la realidad. Con las segundas siempre me hago la misma pregunta: ¿ellos piensan que nosotros somos estúpidos?

La pregunta no es retórica, y el adjetivo no es de adorno: realmente tengo esa duda. La correspondencia entre la realidad y  la propaganda oficialista es similar a la que hay entre una pulga y un elefante. Entonces ¿por qué lo hacen, qué resultado esperan obtener? Pareciera que es un despliegue técnico dedicado al cinismo, ante el que cabe preguntar si no es, más bien, una burla: un chiste gracioso para ellos y cruel para nosotros.

Hacen parecer que aquel ser que nos dejó como herencia un paraíso para delincuentes fuera una especie de deidad. Están aquí, están allá, están más allá, están al lado, están en todas partes. Como un Gran Hermano. Un par de ojos que todo lo ven. Seguro que no soy el único al que le resulta asqueroso.

La estética totalitaria: En la masividad y en la singularidad

Esta tragedia es una parodia, y sus imágenes también. El totalitarismo pretende abarcar cada ámbito social, estar en todas las áreas de la vida humana para controlar al individuo mediante la ideología y el miedo. La filósofa italiana Simona Forti lo define como la “Situación política en la que un único partido ha conquistado el monopolio del poder del Estado y ha sometido a toda la sociedad, recurriendo a un uso total y terrorista de la violencia y otorgando un papel central a la ideología”.

Entendido ese “pequeño detalle” se puede comprender el objetivo del régimen: crear una cultura con base en lo emocional en lugar de lo racional. Necesita que el ciudadano esté enamorado de la revolución (o reprimido por ella); tanto, que no le importe la escasez, la inseguridad, la inflación. Y si la alienación no es posible, al menos fingirla. En ese proceso la imagen es fundamental.

En el siglo XX los gobiernos totalitarios –la U.R.S.S, la Alemania Nazi, la Italia Fascista, la China Maoísta, etc- emprendieron enormes campañas mediáticas con el mismo objetivo. Produjeron imágenes propagandísticas en masa aludiendo a la emocionalidad de sus poblaciones, las cuales mostraban una visión idílica de sus  respectivos procesos políticos. De ahí nació lo que se conoce como kitsch.

En la introducción del libro Arte y propaganda en el siglo XX, de Toby Clark, se comenta que el crítico Clement Greenberg denunció lo que se conoce como el kitsch, elemento presente “tanto en la cultura de masas americana como en el populista arte oficial de la Alemania nazi y la Unión Soviética “. En general, ese es un término que se refiere a las imágenes producidas en masa, de carácter meramente emocional, clichés, y cuya presencia excesiva las vuelve desagradables. Llegan a ser feas, y no feas como las pinturas de Caravaggio, sino repulsivas.

Venezuela’s President and presidential candidate Hugo Chavez speaks in the rain during his closing campaign rally in Caracas October 4, 2012. REUTERS/Jorge Silva (VENEZUELA – Tags: POLITICS ELECTIONS)

Veamos un ejemplo del kitsch oficial. La famosa fotografía de Chávez hecha por el mexicano Jorge Silva en el cierre de campaña del 2012 es un trabajo muy bien logrado, que, según su autor, le tomó 10 años: la lluvia es un elemento melodramático; la paleta de colores es medio gris, lo cual acentúa las emociones de tristeza; y el gesto con la cabeza hacia arriba con la luz cenital le da un tono épico; además, sostiene un rosario: es casi sacramental. No en vano se usó en muchísimos ejemplos de la propaganda. Si mal no recuerdo, en el portal web de la OPSU estaba con la siguiente frase: “Nos empapamos de una lluvia de amor y de patria que no escarpó jamás”. Es difícil soportar un contenido tan cursi, por eso es que se mantiene en mi memoria.

Al recordar las elecciones parlamentarias del 2015 suele venir a la mente una cuña televisiva en la que unos motorizados decían estar del lado del pueblo, y que iban a ganar la Asamblea como sea; es decir, de cualquier forma que considerasen necesaria. Si tomamos en cuenta que aquí se les asocia con los delincuentes ¿qué creen que buscaban expresar? ¿Cuál era el límite de ese “como sea”? La intimidación subyace en su discurso kitsch, aunque ellos no lo quieran admitir.

Graffitis con frases antiimperialistas, cuñas televisivas llenas de “sabor socialista”  o “informes” radiales, todos hartan nuestra existencia. Si las comparamos con sus antecesoras, es fácil notar sus similitudes. No puedo  dar ejemplos y ejemplos, esa labor tomaría años. Pero puedo decir que lo heroico, lo nacionalista, lo exagerado y lo intimidante siempre están presentes de forma kitsch. Solo que aquí le han dado un toque más tropical, un tanto más adaptado a la sociedad venezolana.

Vivimos una tragedia dickdiana. Es como si hubiera una doble Venezuela. La material, donde la vida ha adquirido tintes infernales, y otra distinta, una pseudo realidad, como lo diría Philiph K Dick, autor de ciencia ficción cuyos libros han inspirados filmes como Blade Runner, Minority Repport o Total Recall. Toda su obra está marcada por el mismo conflicto: las dudas sobre la realidad misma. Seres que no saben si son robots o humanos, recuerdos implantados o simulaciones virtuales: tenía pánico de no existir, o peor, tomar por real un mundo artificial. En su ensayo Cómo construir un universo que no se derrumbe en dos días, comenta que en la modernidad los grupos de poder -partidos políticos, estados, instituciones religiosas, etc- crean mundos ficticios que envuelven a los individuos, cuyo efecto es devastador para la sociedad.

La herramienta básica para la manipulación de la realidad son las palabras. Si puedes controlar el significado de las palabras, puedes controlar a la gente (…) Pero otro modo de controlar las mentes de las personas es controlar sus percepciones (…) La comprensión sigue a la percepción. ¿Cómo consigues que vean la realidad como tú la ves? (…). Las imágenes son un componente básico: escenas (…) Las palabras y las imágenes están sincronizadas. (…) Ver la televisión es una forma de aprender mientras se duerme (…) El grueso de la información elude nuestra atención.

¿Será que acaso ellos pretenden que nosotros percibamos la realidad utópica que presentan en sus propagandas? Quizás. Puede que busquen el sentimiento romántico en algunos casos, y, en otros, puede que se estén burlando del ciudadano común. Sea como sea, lo cierto es que hay otra frase de Dick que resulta apropiada para esta ocasión: “La realidad es lo que no se esfuma cuando dejas de creer en ello”.

No importa cuántas veces esas imágenes contradigan la vida cotidiana, la realidad está allí. Suponiendo que lograsen la alucinación colectiva (probablemente, mediante un uso masivo de alucinógenos en  toda la población), los problemas no se irán por eso. El show mediático es solo una máscara que  exalta su imaginario porque no pueden admitir el desastre: unas veces se burla de nosotros, otras inculca falacias, y otras  intimida. El kitsch no tiene ningún efecto que contrarreste la pesadilla que estamos viviendo. Seguirá creando ilusiones, adoctrinando a pocos y asqueando a muchos, y, quizás, acobardando a unos cuantos, pero lo cierto es que una imagen no tiene influencia en el mundo real. No nos dejemos engañar por su acoso.

 

Magallanes, por un caraquista

Por: Ezequiel Abdala | @eaa17

Magallanes es el equipo de las derrotas imposibles, los outs que se pierden y las debacles apocalípticas. La exégesis fatalista del “no se acaba hasta que se termina” y la prueba palpable de que el absurdo existe más allá de Kakfa. Al menos, el Magallanes que yo he conocido. El que con 7 carreras de ventaja -¡7!- y a solo 3 outs -¡3!- perdió una final con Tigres; el que en diciembre de 2008 sufrió un descalabro inexplicable que lo dejó fuera de la clasificación; y el que vive exorcizando los fantasmas de hecatombe que lo rodean en los últimos innings.

Esto, parece, no siempre fue así. Las hemerotecas atestiguan que hubo tiempos mejores, incluso esplendorosos, más temibles que risibles, y cargados de figuras.

Todo comenzó en 1917, en un botiquín de Catia, que era un gueto bares y burdeles. De acuerdo a un diario de la época, un grupo de jóvenes fundó un equipo de beisbol al que le pusieron Magallanes…no se sabe bien por qué. El detallazo de la historia es que nunca hubo registro oficial del nombre.

A partir de ahí comenzó una frenética carrera plagada de desapariciones, reapariciones y cambios de nombre –hasta Oriente se llamaron-, que asentó en sus primeros fanáticos la creencia de que tenían el hado del Ave Fénix y siempre resurgirían de las cenizas. En esos años debutan en la LVBP –seguidos por otra quiebra, para variar– con Alejandro “El Patón” Carrasquel, primer venezolano en la MLB, como pitcher.

Luego de errar por ciudades y estadios, en 1969 por fin hallaron cobijo. Fue en el José Bernardo Pérez de Valencia, en una temporada inolvidable coronada con un campeonato ante Tiburones e inmortalizada en el álbum de las glorias nacionales con el primer título del Caribe para divisa venezolana alguna.

Así se abrió la década de los setenta, de todas, quizás, la más memorable, con 3 títulos y 2 subcampeonatos. Fue la época del “Poder Negro”, una feliz coincidencia de peloteros de raza y casta con fuerza en el madero, en cuyos spikes de novatos habría luego extraordinarios grandeligas como Don Baylor y “La Cobra” Parker.

Terminando la década apareció “El Brujo”, Willie Horton, quien a mediados de la 78-79 tomó las riendas de un Magallanes colista -5to en la tabla- y con su improbable estilo de dirigir lo hizo ganar 21 de los siguientes 30 juegos para titularlos campeones. La guinda la puso en Puerto Rico uno de los del “poder negro”, Mitchell Page, que con un soberbio jonrón en el 9no inning hizo del Magallanes el primer y único equipo venezolano con dos Series del Caribe.

Apoteosis, delirio, júbilo y frenesí. Los magallaneros levitaban como criaturas escogidas, los favoritos de los dioses del beisbol. Lo que no sabían es que a partir de ahí vendría una sequía bárbara y no les quedaría sino echarle agua al caldo de su historia para rendirlo y poder alimentarse de él durante la década venidera.

Los ochenta fueron unos años horribles y hasta 1994 no hubo nada que celebrar, quizás por eso el premio fue tan grande: le ganaron la primera final al Caracas, cosa que repetirían dos temporadas después. Fue el Magallanes de Luís Raven, Álvaro Espinoza, Melvin Mora, Richard Hidalgo, Endy Chávez, entre algunos otros nombres que hoy día siguen produciendo un ligero escalofrío en cualquier espina dorsal caraquista. Se cuenta otro título más en el haber de esa buena década -5 finales y 3 títulos- pero lo verdaderamente importante fue ganarle, y dos veces, al Caracas.

Cíclica como es la historia, a los buenos noventas le han seguido unos medianos dos miles -3 títulos en 17 años, con cinco dolorosos sub-campeonatos, eso sí-, que han metido la finta del resurgir. Los más antiguos recuerdan al Ave Fénix, y a ella se amparan todos.

FANATICADA

Los fanáticos del Magallanes van por la vida de muy populares. Desde que Billo les compuso par de guarachas con pegada, se asumieron, casi, como el culto oficial de Venezuela, la esencia indispensable en la receta clásica de la venezolanidad arquetípica. Solo les falta colgar una jaula con un turpial en el dogout y pasear en hombros a Lila Morillo por el estadio, para completar el rompecabezas del equipo genuinamente venezolano.

Sociológicamente, han sido más populistas que populares. Tienen al pueblo en la boca, su sede en Valencia –cuna del rancio abolengo– y una de las nóminas más altas de la LVBP. La mentada supremacía popular se basa en unas legendarias encuestas que como buenas leyendas muchos citan y nadie precisa y que siempre se estrellan con el hecho de que no son el equipo que lleva más gente al estadio. No en balde han sido los favoritos de los inquilinos de Miraflores, y valgan de muestra los botones de Caldera, Carlos Andrés y Chávez, que de los otros no se sabe.

A falta de poder ser llamados nunca el equipo más ganador de la LVBP -10 títulos son mucha diferencia-, el orgullo Magallanero se edificó siempre sobre la base de haber logrado lo que el Caracas no. Y hubieran podido seguir tan tranquilos en esas, de no ser porque en estos años el Caracas ganó su segunda serie del Caribe, se tituló ante el Magallanes y documentos en mano puso en duda los números de la serie particular.

Las últimas debacles no los han hecho más prudentes, solo un poco más desconfiados. Se reconoce en ellos una cierta aprehensión a creerse las victorias y un desasosiego impenitente cada vez que pasan del séptimo inning. Es un problema de confianza, pero no el único. También está el asunto del orgullo herido y cómo reconstruir el discurso, cosa de dialéctica a fin de cuentas. Lo verdaderamente grave, eso sí, es el delirio de equipo del pueblo, esa fiebre folklórica que en ellos no parece tener cura.

CONCESIÓN

Si algo hubiera que concederle al Magallanes, eso sería la gallardía. Populistas han sido siempre, pero gallardos. Nos han ahorrado la vergüenza del discursito victimista estilo Barca, ese del equipo pobre y humilde que como un David de provincia lucha contra el todopoderoso Goliat de la capital. Y eso, visto lo visto en otras ligas, ya es bastante.

Diario de un huracán

Por: Ezequiel Abdala | @eaa17

Hace exactamente una semana, los pronósticos eran verdaderamente apocalípticos. Una bestia, a la que bien le hubiera valido la marca del 666, azotaba el caribe y se aproximaba a Florida, con la promesade dejar aquello como un solar. Irma se llamaba y era, ni más ni menos, “el huracán más poderoso de la historia del Atlántico”, según la BBC; “el ciclón más largo jamás registrados en el mundo”, de acuerdo con el servicio meteorológico francés;y “un huracán nuclear”, en palabras del Alcalde de Miami. No solo la ciudad, sino el estado entero, se preparaban para lo peor. “Va a devastar Estados Unidos”, afirmaba por entonces el Director Nacional de Emergencias, mientras Trump advertía que, dadas sus “proporciones épicas”, lo mejor era “apartarse de su camino”. Un éxodo de magnitudes bíblicas (5,6 millones de personas) se producía a contrarreloj en el estado, que quedaba solo y desabastecido. Pero no todo el mundo podía irse: a algunos les tocaba quedarse, aguantar e intentar sobrevivir. Entre ellos estaba María Elena Mendoza, periodista venezolana radicada en Fourt Lauderdale, quien tuvo que enfrentarlo sola en su casa. Apertrechada en su closet, con grandes provisiones de comida y agua, un poco de vodka, televisión, radio y mucho ingenio y humor, escribió una divertida e ingeniosa bitácora sobre cómo fue sobrevivir a Irma, que reproducimos a continuación

Martes 05/07 – 7:08 PM

“Me toca sola”

Florida se prepara para un posible impacto en tierra de Irma al final de la semana. ¡Me toca sola! Dios conmigo y yo con Él.

Jueves 07/09 – 11:11  PM

 “Toda la costa de Florida está en riesgo”

Toda la costa del sur de Florida, este y oeste, están en riesgo. Toda la costa este, desde los cayos hasta Jupiter y pasando a las Carolinas, debe ser evacuada. Sábado en la mañana es el dia de Irma.

Jueves07/09 – 9:06  PM

“Recemos porque se desvíe”

No importa en qué lugar estoy en Florida. Si el pronóstico es el de todo el estado, todos en Florida estaremos “en el ojo del huracán”. Recemos porque se desvíe, disminuya o se evapore.

Viernes 08/09 – 6:27 AM

“Estoy asustada”

En cualquier momento me quedo sin Internet. Estoy en Sunrise y aquí permaneceré durante el huracán. Trataré de comunicarme lo más inmediato posible. Hoy Miami ya está casi desierto. Irma pasó por Turks and Caicos y se dirige hacia Cuba. Se espera que esté aquí mañana en la mañana y que pase al norte por todo el estado de Florida. Ya hoy la recomendación es quedarnos en donde estemos. El último bus de los cayos sale hoy y cerrarán los puentes. Los refugios ya están llenos, muchos comercios cerraron desde ayer. Los aeropuertos de Florida cierran hoy.  Mañana no hay vuelos desde o hacia el estado. Estoy asustada.

Viernes 08/09 – 10:19 AM

“Los que trabajamos para vivir no podemos simplemente salir y ya”

A todos los smart asses que andan preguntando por qué no me fui de Florida, informo: hasta el martes nadie sabía las dimensiones de la bestia. Los que trabajamos para vivir no podemos simplemente salir de la oficina y ya. Además, la magnitud de la bestia arrollará todo el estado, así que tendría que haberme ido lejos. Si usted que critica tiene para invitarme pasaje y alojamiento le estaré siempre agradecida… si sobrevivimos

Viernes 08/09 – 4:38 PM

“Los anclas de TV están visiblemente agotados”

A esta hora del viernes los canales de televisión se mantienen en transmisión continua, informando y haciendo recomendaciones con respecto al huracán Irma. La Florida Powe Light cerró dos plantas nucleares y han abierto 3 refugios adicionales en el condado de Broward. La bestia se desvió un poquito hacia el oeste, sin embargo el impacto pronosticado para el sur de Florida se mantiene. Los anclas de TV están visiblemente agotados, han estado al frente sin descanso. Se estima el impacto a las 8 de la mañana del domingo, aun cuando las recomendaciones son no moverse del lugar donde nos encontramos a esta hora. El día está precioso. Hace un calor agobiante. El meteorólogo dice que a Irma le apareció un segundo ojo pero no sabe si eso convierte la convierte en peor bestia. Es impresionante el despliegue de organismos de seguridad dedicados a enfrentar este evento de proporciones significativas con la mayor responsabilidad y seriedad. Expertos aseguran que South Florida es el lugar mejor preparado para combatir esta tragedia, justamente por la experiencia en eventos similares experimentados en el pasado. La intensidad puede fluctuar y lo mismo la trayectoria; sin embargo, el vocero utiliza el término “aterrador” para describir la visitante. 155 mph cat 4 a 380 millas de Miami pero la tormenta es del tamaño del estado. Estamos preparados en cuanto a logística, en materia psicológica no tanto, solo queda seguir el evento y esperar,

Viernes 08/09 – 5:58 PM

“Han evacuado 700 mil personas”

En estos momentos informan que el refugio Morgan en Miami Dade ha alcanzado su capacidad y no puede recibir más personas. Hay 21 refugios en el área. Cbsmiami.com tiene el listado de los albergues disponibles. Mañana sábado se inicia la primera parte del huracán, que es lluvia y vientos fuertes, y el domingo a las 8 am entra Irma con toda su ira y sus dos ojos ligeramente por el suroeste de la peninsula. Uno de los riesgos de la lluvia es la cantidad de agua estimada en pies que anegue la zona. Este cálculo es de tres pies, 91.4 cm casi un metro de agua, hasta la cintura. Trump califica el fenómeno de “proporciones épicas”, lo que no alivia las preocupaciones. Hasta hoy estarán funcionando los aeropuertos de Florida, que volverán a abrir el lunes, dependiendo de las consecuencias de Irma, la bestia. La estaciones de servicio ya están cerrando y muchos comercios también. Si algo han aprendido los floridianos es a prepararse para huracanes. Andrew, Vilma, y otros bandoleros han sido desagradables maestros. Las inundaciones parecen inevitables. Han evacuado 700 mil personas. Mientras Irma se acerca a Cuba, José va por las Antillas Menores. La de alante corre mucho y el de atras se quedará!

Viernes 08/09 – 9:14 PM

“Los informes mantienen la fatalidad”

A medida que transcurren los minutos y la información insiste en seguir gritando peligro, desastre y catástrofe, los chistes y el relajo como medida para calmar la angustia comienzan a fallar. Cuando un huracán tres veces más grande que Andrew persevera su trayectoria directo a la península, poco importa si se fue ligeramente a la izquierda: el golpe va directo al corazón y a la yugular. Los informes mantienen fatalidad y hasta se atreven a predecir que después de Cuba repuntaría de nuevo a categoría 5. La isla está en este momento bajo la furia de la bestia, la mamá de los dragones, con toda su fuerza. Aunque el ojo de Irma se contrajo, el nuestro sigue abierto porque se intensificará después de interactuar con la ya maltrecha Cuba. Los vientos llegarán a los cayos el sábado en la mañana a 191 mph, a Miami Dade a la 1-3 pm con 75-95 mph, similar a Katrina, y en Broward de 5-8 pm con 80-85 mph. Presiento la voz de los periodistas el deseo de anunciar la variación del pronóstico pero las ganas quedan en la garganta, atoradas, sin posibilidad alguna de enunciarse. Son las 9:14 pm. Sopla viento tibio. Hay patos en el jardín y ansiedad en el alma.

Viernes 08/09 – 11:11 PM

“Hay miles de famílias huyendo”

Informes indican que Irma podría ser más de izquierda y como tal, joder para otro lado. Si esta tendencia se mantiene, el golpe sería menor. Naples, Fort Myers y Tampa, sin embargo, correrían muy mala suerte. Autopistas llenas de luciérnagas automotores inundan antes de la lluvia sus pavimentos con miles de familias huyendo de la bestia. Los anclas, mis héroes de la información, amo el periodismo, ruegan al aire que la naturaleza tenga piedad. Hablan de amaine e incluso recomiendan el vino para atravesar este camino tortuoso de huracán. El ancla quiere gritar alegría pero el deber le dice precaución. Yo me tomo unas copas de vino y dejo con ansias de loca el fluir de las noticias que incluyen billones de dólares para refundar a Florida. ¡Irma, de 4 o de 5, ándate al carajo y deja que vivamos en paz luchando por nuestras vidas digna y pacíficamente sin tu amenaza de acabar con lo que encuentres a tu paso! Buenas noches si es posible.

Sábado 09/09 – 6:49AM

“Están solicitando personal de enfermería como voluntarios”

Orlando cierra todos los parques. Ya comienzan a sentirse los vientos a 66 mph en los cayos y a menor velocidad en Hollywood y Fort Lauderdale. Irma esta rasando Cuba a 295 millas del sur de la Florida. Más de 300 refugios han sido habilitados. Marco Island tendría de 6-9 pies de agua. Las bandas externas de Irma ya están rozando los cayos. Están solicitando personal de enfermería como voluntarios en los refugios y ahora se suma posibilidad de formación de tornados.

Sábado 09/09–11:25 AM

“Lo que hacemos es comer para matar los nervios”

En Broward hay toque de queda a partir de esta noche. Irma ahora es talla 3, yo mientras tanto soy talla 100, porque lo que hacemos es comer para matar los nervios. El huracán esta a un día, y ya el oleaje y los vientos están aumentando. Ya hay más de 20 mil casas sin electricidad, la capacidad en los refugios aumentó a cien mil personas. Irma es la única que cambia de talla en cuestión de horas y no solo para disminuir, sino a veces para aumentar, como ayer que decían que entrompaba en 5. Ahora salió el sol, ya voy a servirme una vodka. Soy Maria Elena Mendoza, alguna vez de El Observador.

Sábado 09/09–03:18 PM

“La pelea entre meterológogos es digna de un reallity”

Son las 3 pm. Sinceramente a esta hora se agotaron los cálculos de la talla de Irma. De 4 fuimos a 5 y de ahi a 3 pero es posible que llegue a 4. Entra por el sur pero no se sabe con precisión si más para Ft Myers – Tampa o por el mero medio de la península. Los vientos pueden variar desde 40 a 120 mph, igualmente velocidades destructivas. También depende de la costa por donde entre si el daño es mayor, antes o después, que pase la bestia. Las inundaciones serán diferentes según zona. O sea, conclusión científica: no sabemos nada concreto, la pelea y competencia entre meteorólogos es digna de un reality show y eso cuando no hablan de los espaguetis porque se enredan mas que cuatro pulpos jugando dominó. Parece que ya el agua comienza a invadir los cayos pero narrar este evento mientras vemos colas para entrar a refugios más largas que las del referendo de 2007, es tan incómodo que se sufre. Me tomé un sólo trago para relajarme y mi Apollo 13 sigue listo para atravesar la estación de Harry Potter cuando la bestia pase por encima como el tren de Hogwarts. De verdad los anclas no dan para más. Mi sincera empatía con el pobre de Cuba que no podia reportar por el peligro de los corotos, techos y potes de pintura que volaban como proyectiles y casi le arrancan la cabeza. Oleaje fuerte, viento subido de tono y la incertidumbre arropan la espera.

Sábado 09/09–4:51PM

“Comienza a llover fuerte”

Comienza a llover fuerte en Sunrise. Ya hay cortes de luz en algunas zonas del estado y los nervios se alteran. Lo lamento, voy a la segunda vodka. Aunque la izquierda es la más afectada, la derecha también sufre su parte. Carolina del Sur, Georgia y Alabama en alerta comienzan a evacuar. Agua y más agua es lo que viene con Irma, que ya está a menos de 200 millas de los cayos. 16 millones de personas están en riesgo, la Cruz Roja activa en el estado. Los peligros están en las inundaciones, los vientos y los posibles tornados. Esto adicional a la bestia. Ya algunas embarcaciones han sucumbido al oleaje que sin vergüenza arremete en los puertos. Lo más reciente es que Irma se fortalecerá antes de pegar en Florida y en este minuto una alerta de tornado para mi zona en Broward se anuncia en tv.

Sábado 09/09–11:25 PM

“Me voy a dormir”

En realidad esto es una falta de respeto muy grosera que Irma, los meteorólogos de la television, periodistas, oficiales nos tengan esperando a que dé vueltas y vueltas hasta decidir para dónde y cuándo va. Yo voy a otra vodka y se me acabará la botella y la comida antes de que se vaya la luz y se acabe el evento. Ya esperé 18 años porque Venezuela abra los ojos y no voy a esperar horas muertas para verla pasar. Me voy a dormir y si quiere pasar que toque la puerta. Buenas noches!

Domingo 10/09–6:15 AM

“Veo mi carro bambolearse en el estacionamiento”

Esta insolente, ademas de impuntual, hace su tránsito lento y misterioso. Silbando y llevándose la señal de mi televisor, moja y empapa por todos lados. Dos veces se ha ido la luz y afuera un transformador explotó. Mi carro todavía está en el estacionamiento en el mismo lugar. Veo como se bambolea todo y la sensación es la de estar dentro de un auto lavado, solo faltan los cepillos y el jabón. He descubierto que hay mucha gente en el estado de visita y necesitando par de vodkas además. El Apollo 13 sigue listo pero no he tenido necesidad de activarlo. Se intensifica el silbón. Preparados por aquí.

Domingo 10/09 – 7:30 AM

“Trato de escuchar los avances por radio”

Daños materiales por esa zona. Trato de escuchar en radio los avances. Mucha agua. Pegó como categoría 4 y se sigue moviendo por los cayos; inundaciones posibles en Miami Dade sur. Se mueve hacia el noroeste. Dos tornados uno Homestead y otro en Broward.

Lunes 11/09 – 8:13 AM:

“Irma nos vaciló a todos”

¿El día despues? ¿O el día antes? Sucede que la bestia nos vaciló a todos haciendo sencillamente lo que le dio la gana. Me recordó a mí cuando estaba chiquita. Todavía llueve copiosamente y en la distancia se escuchan sirenas, por lo que presumo atienden emergencias. Irma vino de parte de Alfred Hitchcock, especialmente para decirnos que el suspenso es el maestro de la inestabilidad mental. Nada sucedió como estaba previsto y todo lo que pasó sorprendió hasta a los especialistas del clima y del tiempo. Anoche cuando volvió la luz casi de madrugada, parecía que Irma había arrasado con ellos específicamente. Hay toque de queda hasta las 10 am, como si tuviéramos a donde ir con esta lluvia y las vías intransitables de tanto escombro. El Apollo 13 se mantuvo firme y sirvió su propósito de prevención. Fue mi mejor creación en este evento. La verdad, el meteorólogo que para mi triunfó ayer en el reality show fue el más cuerdo y al despedir dijo: “yo creía ciertamente que Florida se destruiría con todos adentro”. El pronóstico era fatal. Por ahora la pesadilla está en pausa porque, sarcástico como es Alfred, la nueva película “José” viene para que tomemos aspirina, subamos de talla y no desmontemos el módulo espacial. Por ahora salí del closet y por ahora los objetivos no se cumplieron porque José viene rematando. Gente de Florida toda, espero que estén bien con diez libras y unas cuantas canas más:¡I am alive!

Martes 12/09 – 6:15 AM

“Impresionada con la capacidad y logística de respuesta”

Los servicios de luz y agua están a full capacidad en mi zona. No así en otras partes del estado. 7 millones no tienen energía eléctrica a esta hora. Irma anda por Georgia. Llueve y comienza a crecer el agua. Las autopistas están siendo abordadas ahora por los evacuados, queriendo regresar. Internet esta rebelde y contestatario, responde como quiere pero aquí hacemos el intento, persistente, de comunicarnos. Las imágenes en los cayos son lamentables y muy tristes. Se perdió mucho, aunque no vidas. La bestia sigue amenazando y retando a todo el mundo con su grosera manera de aparecerse donde nadie la llama. Muy impresionada con la capacidad y logística de respuesta ante esta crisis. Me quito el sombrero ante la rapidez, celeridad y eficacia de todos los representantes de distrito, condado, seguridad, servicios, congreso, periodistas, medios, y salud. Si me ausento es por esa razón: Internet esta fallando y las autoridades se ocupan de limpiar carreteras, calles y de re colocar los semáforos en sus lugares y chequear propiedades para que los refugiados puedan volver a sus casas. Desde el Apollo 13, Maria Elena Mendoza.

Martes 12/09 – 2:55PM

“Lecciones de un huracán”

Lecciones de huracán: Finalmente declaraciones de la Casa Blanca. El gobernador Scott le pido a Trump que declare Florida en estado de emergencia. Reglas y regulaciones serán dadas en todo momento sobre grúas en los edificios porque pusieron a evacuar en el baño a mas de un propietario de apartamento de lujo en Brickell.

1.- “Aqui no pasa nada yo ya he pasado tres”: Resulta que estas bestias son paridas por la naturaleza contra la que no pudo ni Simón Bolívar. Ningún evento es igual ni que lo prediga Mandrake el Mago.

2.- “Por qué no se fueron de ahí?”: Acontece que la gente tiene trabajo, familia, perros y gatos, más una casa a veces que quiere proteger y no puede así pues, concha y care’perro, levantar anclas e irse. Por cierto si tiene barco, más bien debe quedarse a PONER anclas.

3.- “Compra comida y agua por 6 días”: El tema es que a menos que seas rico, flaco y pretendas enterrarte en un closet, la probabilidad mayor es que te quedes con cien latas de pepinillos al ajillo picante que nunca te hubieras comido en tu vida y ahora te los vas a tener que tragar porque ya gastaste una fortuna en laticas de vainas que nunca nadie compra.

4.- “Te puedes deshidratar”: Y entonces ahora tengo que botar el agua de 5 ollas, tres poncheras, dos botellas, una bańera y tres containers que me ocupan espacio y solo me servirían para traerme unos patos de la laguna y criarlos en el apartamento.

5.- “Tienes que tener linterna y radio”: El radio muy útil pero ahora tengo 3 paquetes de pilas C que no voy a usar más nunca en mi vida a menos que me vaya de camping a Markham Park y no creo porque el calor es de terror. Las pilas las voy a hacer en un sancocho con hueso de pollo a ver si al menos elevo la energía.

Yo te digo… como te explico… Maria Elena Mendoza, desde el Apollo 13 con pilas y con la talla 100.