La nauseabunda cobertura de El Universal

De gran periódico conservador a panfleto de cloaca. Así ha sido el declive de ‘El Universal’ luego de su misteriosa venta. A su ya larga lista de infamias ha sumado una nueva este fin de semana con la cobertura que le dio en portada a la excarcelación –que no liberación– de un grupo de presos políticos. “TSJ otorgó beneficios procesales para 39 venezolanos detenidos” fue el titular de apertura del sábado. “Venezolanos detenidos”, así de genérico y cínico,  cual si se tratara de muchachos capturados en una redada. Nada de contexto para un caso en el que había gobernadores, diputados, concejales y prominentes dirigentes políticos saliendo de la cárcel. Apenas hicieron un matiz en el sumario, en el que señalaron que los beneficiados por la medida “estaban incluso señalados por violencia política”, para de ese modo enfatizar (“incluso”) lo magnánima que estaba comportándose la dictadura (palabra nuestra, que allí jamás se leerá) con ellos. El domingo no mejoró la cobertura: “TSJ otorgó libertad a otros 40 reos”, titularon, cual si se tratara, nuevamente, de presos comunes indultados un Viernes Santo. “Otros 40 reos”, que en el sumario eran tratados con el benevolente “beneficiarios” o “procesados”, pero jamás como lo que en realidad eran: presos políticos. La guinda de la torta –o la arcada del vómito- la pusieron ayer con otro titular neutro, aséptico y cínico: “79 presos han recibido beneficios procesales por lineamientos del TSJ”. Presos beneficiados por la longanimidad y generosidad del TSJ, en resumen. Esa ha sido la cobertura, que ha llegado a superar en infamia a la de la televisión y la radio, que no son precisamente modelos de virtud periodística, pero donde los los llamaban, al menos, “denominados presos políticos”. En ‘El Universal’ ni siquiera: venezolanos detenidos, reos y presos beneficiados.  ¿Y quiénes son los hombres detrás de estos titulares? Jesús Abreu Anselmi (Presidente) y Elides Rojas (Jefe de Redacción) de eso que alguna vez fue un periódico.

Se despide un periódico muy particular

 Primero fue la televisión, luego la radio y finalmente la prensa escrita. En ese orden, que es el mismo de las audiencias, la revolución ha ido silenciando medios. Sacándolos del aire (caso RCTV o CNB), comprándolos (caso Globovisión, Cadena Capriles o El Universal), asustándolos (caso Venevisión, Televen o Unión Radio) o asfixiándolos económicamente (caso El Impulso, Tal Cual o Correo del Caroní). Víctima de esa práctica, que consiste en negarles el papel y así matarlos de mengua, y que durante los 5 años de Maduro ha acabado ya con al menos 40 periódicos (cifra del IPYS), se ha tenido que despedir hoy el ‘El diario de Los Andes’, que a falta de papel ha dejado su edición diaria para pasar a ser semanario. Pérdida triste, como lo es la de cualquier medio, pero que en este caso específico duele más por tratarse de uno muy ‘sui generis’ y una auténtica ‘rara avis’ dentro del periodismo de provincia criollo. Y es que aunque discreto y de circulación regional, ‘El diario de Los Andes’ era un medio que había logrado conservar el sabor y la sazón del periodismo añejo. Auténticos cazadores de noticias, sabían sacarle punta a una declaración o a un hecho en apariencia irrelevante hasta hacer de ellos una auténtica bomba de portada de la que escribir por varios días. Y todo ello, sin necesidad de apelar a muertos o mutilados. Como medio habían conseguido eso tan difícil de encontrar ahora, en tiempos de moldes y estándares: personalidad. Eran un periódico con personalidad y voz propia. Con una manera muy propia de hablar, de titular y de contar las cosas. Tenían eso que en Caracas definimos como “chispa andina” y que no es más que ese tipo de humor, entre pícaro y serio, que tan natural se les da a los de esa región. Y aunque su línea editorial no era especialmente combativa, es mucho lo que se pierde con su salida de circulación. “¡Hasta pronto!” han escrito en su portada y ‘hasta pronto’ les respondemos, con el deseo de que la experiencia semanal les sea fructífera y que algún día, en democracia, podamos volver a disfrutar de su ingenio periodístico.

Así reseñaron los medios las (f) elecciones del #20M

El evento acontecido ayer en Venezuela no fue otra cosa sino un parapeto electoral que reelige a un régimen bajo un barniz democrático que sólo se creen ellos mismos. Cuando la sempiterna presidenta del CNE inició su alocución, la única expectativa era si los resultados serían expresados con tres ceros o sin ellos. La reelección de Nicolás Maduro hizo eco en el mundo por su ilegitimidad, la cual impregnó los titulares de los principales diarios de Latinoamérica y Estados Unidos: “Maduro se reelige” tituló ‘El Comercio’ de Perú, el cual menciona la elección como una farsa y no tiene tapujos en decirle a Maduro dictador; “Maduro se declara ganador en elecciones desconocidas por el mundo y la oposición” escribió ‘La Nación’ de Buenos Aires; “Fuerte abstención y denuncias de fraude en la reelección de Maduro” publicó ‘Clarín’ de Argentina; “El presidente de Venezuela mantiene el control del poder con una reelección” se logró leer en ‘The Wall Street Journal’ de Nueva York; “Maduro se reelige como presidente en una farsa sin rivales” publicó ‘El País’ de Madrid; “Voto constreñido” fue la tapa de ‘O Globo’ de Río de Janeiro. La conclusión era la que se manejaba desde el primer momento en que el Gobierno anunció las adelantadas elecciones presidenciales. Sin garantías electoras, con presos políticos y partidos inhabilitados, la posición estaba más que definida: la reelección de Maduro no se reconoce porque en Venezuela no hubo elecciones.

Así se reseñó la ola de protestas en Nicaragua

No es un flashback de 2017, tampoco un retorno a calles, es la portada del diario ‘La Prensa’ de Nicaragua que tituló lo que el Gobierno del  presidente Daniel Ortega esconde: “Más de 30 muertos en cuatro días de protestas”. La reforma del Seguro Social (anulada hoy) desencadenó desde el miércoles pasado una ola de manifestaciones jamás vista en 11 años bajo la administración Ortega. Al mandatario, acusado de recibir dinero del narco y del único inmortal que se murió para su campaña presidencial en 2007, según informes anónimos de Wikileaks, las movilizaciones callejeras lo han dejado al descubierto, mostrando al mundo su lado más criminal, opresor y dictatorial: una treintena de asesinados, doce reporteros agredidos y varios canales de televisión censurados. La desventaja que tienen los represores del siglo XXI en comparación con los de antaño es que la web 2.0 permite ver en tiempo real la crudeza de sus acciones. Cuando el periodista Ángel Gahona –del telediario ‘El Meridiano’– grababa parte de los sucesos ocurridos en el municipio Bluefields vía Facebook Live, un tiro en la cabeza le quitó la vida. Lo que en un principio se desató en contra de las reformas que pretendían recaudar 250 millones de dólares para un Instituto en bancarrota a costa de los ingresos mensuales de los jubilados (5%), más el incremento en las tasas de aporte de los trabajadores (de 6,25% a 7% de su salario), y de los empresarios de (19% a 22,5%) que –según economistas consultados por ‘El País’ de Madrid– sólo causaría más desempleo, mutó en una insurrección de ciudadanos cansados de las políticas de un jefe de Estado que sigue el mismo libreto (y las mismas excusas) de su homólogo Nicolás Maduro: “Las protestas reciben financiamiento de sectores extremistas de Estados Unidos para sembrar terror, sembrar la inseguridad”.

El primer capítulo de la historia que no termina

“Se acabó”, “Chávez se rinde”, “Cayó Chávez” fueron los titulares de los principales diarios del país para retratar lo que fue el 11 de abril de 2002. La presión originada por el sector privado -que mantuvo a la empresa petrolera paralizada- para lograr la dimisión de Chávez terminó con una gran marcha convocada entre Parque del Este y PDVSA Chuao, pero que fue desviada hacia Miraflores. La movilización, que tendría su “batalla final” (como titularía la edición extra de ‘El Nacional’ esa tarde) en la casa de Gobierno, no llegó a su destino, sino que se topó con un grupo de manifestantes oficialistas en el centro y varios francotiradores. Puente Llaguno fue el epicentro de los sucesos violentos que dejaron 19 fallecidos, y (todavía hoy) muchas incógnitas. Las televisoras, entonces libres e independientes, rompieron la cadena que se transmitía en ese momento y con pantalla dividida mostraron lo que pasaba en el centro: las imágenes de pistoleros y heridos le dieron la vuelta al mundo. Chávez ordenó sacar a todos los canales del aire, y la consternación llegó a los hogares venezolanos ante la expectativa de lo que podía suceder. La hora del clímax político venezolano (la madrugada) encabezó las portadas de los periódicos: en la voz del Inspector General de las Fuerzas Armadas, Lucas Rincón Romero, el Alto Mando Militar le solicitó la renuncia “al Señor Presidente de la República (…) la cual aceptó”. Chávez había sido derrocado y su lugar lo ocuparía (hasta el 14) Pedro Carmona Estanga. La historia contemporánea de Venezuela quedó retratada para la posteridad con ese acontecimiento que fue el primer capítulo de una película que todavía no termina.

Venezuela en llamas

“Comenzó como una fiesta en la cárcel. Terminó como carnicería”, fue el primer párrafo de la noticia que abrió la portada del New York Times el viernes santo. El miércoles por la mañana, en las celdas de Policarabobo los reclusos provocaron un motín que terminó con el rancho ardiendo. Producto de una reyerta, un guardia fue tomado como rehén. “Los prisioneros amenazaron con matarlo con una granada, a menos que se cumplieran sus demandas, y algunos reclusos les prendieron fuego a los colchones”. El fuego se descontroló y convirtió a la prisión en un infierno. El desastre fue tal que “los rescatistas y miembros de los servicios de emergencia hicieron huecos en las paredes para intentar que se dispersara el humo y que salieran los internos”. 68 fallecidos fue el saldo de lo que es, hasta hoy, el peor desastre en los centros de reclusión de Venezuela (el top 4 lo encabezan sucesos ocurridos durante el Legado). Informes del Observatorio Venezolano de Violencia reportan desde hace tiempo el hacinamiento en los calabozos, lugares que tienen como función ser un centro de reclusión por un máximo de 48 horas y que se han convertido en cárceles permanentes. Para muestra, el botón de las celdas de Policarabobo: construidas para albergar a 60 privados de libertad, el día del incendio tenían cerca de 200. El fuego no solo expuso las deficiencias del recinto penitenciario, sino que también desenmascaró a los diablos que portan chapa de policía: las personas que se acercaron angustiadas con la esperanza de no escuchar el nombre de sus familiares en la lista de fallecidos fueron dispersadas con la misma crudeza que hubo durante las protestas de 2017. La tragedia de Policarabobo sólo es una pieza de ese rompecabezas que tiene título de película de Hollywood: Venezuela en llamas.

Así reseñó la prensa argentina la explosión del submarino ARA San Juan

“Ya no tengo esperanzas”, dijo Itatí Leguizamón tras escuchar lo sucedido. “Tenemos bronca, nos mintieron, están muertos desde hace rato”. La esposa del cabo Suárez, tripulante de la embarcación, puso en palabras la rabia colectiva que estremeció ayer a las familias de los 44 argentinos a bordo del submarino ARA San Juan luego de conocer la noticia: el día de la desaparición (15/11) ocurrió una explosión en la nave, pero no fue sino hasta ayer (23/11) que la Armada informó acerca del infausto acontecimiento.

El ARA San Juan había participado en unos ejercicios militares frente a la provincia argentina de Tierra del Fuego y ya estaba de regreso a su apostadero, la Base Naval Mar del Plata, cuando el miércoles de la semana pasada perdió comunicación con los oficiales que se encontraban en tierra firme. Hasta 12 países han sumado esfuerzos para encontrar al submarino que aún permanece desaparecido, pero las esperanzas de que los tripulantes se encuentren con vida se han esfumado después de que Enrique Balbi, vocero de la Armada, informara acerca de “un evento anómalo, singular, corto, violento, no nuclear, consistente con una explosión”.

La noticia ha copado las tapas de los diarios argentinos. El Clarín, además de indicar lo sucedido –“Hubo una explosión en el submarino y lo rastrean en el fondo del mar”–, advierte que el presidente Macri ha decidido relevar al alto mando naval, que se irá después de que terminen las operaciones de búsqueda. Con la esperanza perdida titula El Día, diario que informa en el sumario que aún se desconoce el paradero del navío. La Gaceta habla del impacto del suceso que estremeció a un país entero, mientras que La Nación abre con el desconsuelo de aquellos que ya sienten que han perdido a sus seres queridos. En España, tres de los periódicos más importantes han reseñado el hecho en portada. ABC tituló con el duro reproche de los familiares –“Están todos muertos, sus jefes nos mintieron”– al igual que El Mundo, periódico que hizo lo propio en un segundo plano. El País, por su parte, reseñó la tragedia con una imagen y una sentencia: “Sin esperanzas para el rescate del submarino argentino”.

Así tituló la prensa italiana la debacle de su selección

Cuesta creerlo: Italia no estará en el Mundial. Por primera vez en casi 60 años, ‘La Azzurra’ no asistirá a la Copa del Mundo. Es apenas la tercera vez que pasa en la historia del torneo: en 1930 decidieron no asistir por decisión propia y en 1958 no pudieron clasificar. Ese año, casualmente, la competición se iba a jugar en el país que ayer les dijo adiós. Suecia quedará por siempre en la memoria de los italianos. Sobre todo, en la mente de Gigi Buffon. El legendario portero no podrá retirarse como había soñado, quedándose con el récord en solitario de más participaciones en la máxima competición. Quedará al lado del mexicano Antonio Carbajal y del alemán Lothar Matthäus, con cinco participaciones (98, 02, 06, 10, 14). Su llanto desgarrador al final del partido ya forma parte de las postales más memorables de la historia del fútbol. Junto a Holanda, Chile y Estados Unidos, ‘La Nazionale’ se ha quedado fuera del Mundial y el insólito acontecimiento le ha dado la vuelta al planeta. En la propia Italia, la prensa ha disparado duro contra la selección: ‘Fuori tutti!’ titula el Corriere dello Sport, que puede traducirse como ‘¡Que se vayan todos!’. El diario deportivo pide más cabezas además de la del entrenador Gian Piero Ventura. Con algo parecido abre Tuttospport: ‘Tutti a casa!’ (¡Todos a casa!) y menciona que la eliminación es merecida. De ‘Vergogna Nazionale’ (Vergüenza Nacional) califica El Messaggero, principal diario de Roma, lo sucedido ayer. Que vayan a trabajar (‘Andate a lavorare’) pide Il Tempo, que cava la tumba para todos: jugadores, entrenador y presidente de la federación. Precisamente contra este último apunta Il Romanista, que lo tilda de fracasado. La Stampa habla de apocalipsis mientras que Il Mattino hace un juego de palabras con el nombre del director técnico (‘Che sVentura!’) para afirmar que lo de ayer fue una desgracia. Otros medios como La Gazzetta dello Sport, Corriere della Sera y La Repubblica han decidido tener a Buffon como protagonista y optar por titulares noticiosos: después de 60 años, Italia ha quedado fuera del Mundial.

 

Sigan haciéndolo ‘Tal Cual’

Una rareza. Esa es la mejor palabra para describir a ‘Tal Cual’, periódico que hoy se despide definitivamente de su edición impresa. Una rareza y un divertimento, habría que agregar, para hacer más exacta la descripción. Nació como vespertino, cuando los vespertinos estaban pasando a la historia, y durante varios años se mantuvo por las tardes. “Hola, Hugo” fue su (mítico) primer titular: toda una declaración de intenciones y de guerra. Al presidente que ordenó sacarlo de ‘El Mundo’, Teodoro lo saludaba, con retrechería y elegancia, ahora desde su propio medio, del que no habría quién lo sacara. Las tardes en Venezuela se hicieron más entretenidas con ese periódico raro que se jactaba de hablar ‘claro y raspado’ y que no abría con noticias sino con (duros) editoriales, (críticas) caricaturas y (fantásticos) montajes. Cuando se volvió matutino (los signos de los tiempos), agregó a una edición de fin de semana (al mejor estilo de los diarios ilustrados europeos) que era puro ensayo, entrevista y opinión, género este último en el que siempre destacó y que le costó, precisamente, un montón de demandas y el papel, que la dictadura –única importadora de este rubro– dejó de venderle. Entonces pasó –tuvo que– a semanario –“Hola, Diosdado”, fue el titular de apertura de la primera edición semanal, para dejar en claro quién mandaba y lo poco que les importaba su poder–, y desde cada jueves, en una alianza con El Pitazo, Runrunes y Crónica Uno, inundó los kioscos con reportajes, crónicas y trabajos de investigación de primer nivel. Y así hasta hoy, cuando se ha visto forzado a despedirse. “Maduro, seguiremos en la web” le anuncian en su última portada al dictador, para que no piense que ha vencido. “Las limitaciones gubernamentales nos impulsan a tomar una nueva piel, con la cual creceremos en audiencia y calidad. Se cierra así una historia de 17 años de periodismo impreso y se abre otra aún mejor”. Nosotros, que ya pasamos por eso, sólo podemos decirle, desde la admiración y el encomio: sigan haciéndolo ‘Tal Cual’.

El titular nazi de ‘Últimas Noticias’

Una primera página digna de ocupar un lugar en la historia universal que escribió Borges: la de la infamia. Ayer, en el día de mayor circulación de la prensa, ‘Últimas Noticias’ salió a la calle con un titular que no por estúpido deja de ser menos grave: “La oposición se venga del pueblo”. Lo hizo tomando como base unas declaraciones dadas por Delcy Rodríguez, presidenta de la (f) Asamblea Constituyente, en la toma de posesión de Henry Rangel Silva como Gobernador de Trujillo: “Hay una especie de venganza que se ha desatado contra nuestro pueblo, y se ha activado una especie de guarimba económica para someter, a través de la especulación y los precios altos, al pueblo”. Nótese que Rodríguez es más bien vaga  al hablar (“hay una especie de”) y no nombra en específico a actor alguno. Pero de su propia cosecha, ‘Últimas Noticias’ dicta sentencia: “La oposición se venga del pueblo”. Así, sin más. Recuperando las viejas prácticas de los periódicos nazis, como el tristemente célebre ‘Der Stürmer’, que se pasó su existencia culpando a los judíos de todas las desgracias de Alemania, igual hace este panfleto: la mala –pésima– situación económica no es producto de 18 años de políticas erradas del gobierno, sino de una venganza de la oposición –que es muy mala e improbablemente poderosa– contra el pueblo –esa categoría siempre inocente y victimizable– que no votó por ella. De ese modo, criminaliza gravemente a un sector de la población y además exculpa a la revolución de sus amores. Una operación a cuyo frente está el director de ese periódico, Eleazar Díaz Rangel.