Los universitarios desertan en Venezuela

La crisis económica no sólo está destruyendo nuestro presente, sino que también está acabando con el futuro: la deserción universitaria se ha incrementado en los últimos tiempos, ya que una parte nada despreciable de jóvenes se están viéndose obligados a sacrificar su preparación académica para poder hacerle frente a la crisis. La información es del estado Anzoátegui, pero bien se pueden extrapolar al resto del país: de acuerdo con las cifras que maneja la Federación de Asociaciones de Profesores Universitarios de Venezuela (FAVUP), publicadas hoy por el diario ‘El Norte’, casi 10 mil jóvenes han abandonado sus carreras en las instituciones de educación superior de ese estado. Las razones son diversas pero todas tienen un denominador común: la crisis económica. Los hay que se van para ponerse a trabajar porque no tienen como mantenerse, los que dejan de ir a clases porque tienen que hacer colas para comprar comida, los que no pueden pagar los costos de los libros y las fotocopias, los que terminan desalentados por el mal estado de la infraestructura de las universidades, el cierre de los comedores y cafetines, la falta de agua y papel en los baños, y la inseguridad que hay en ellas. “Iba por el V semestre, y no me retiré por tener malas calificaciones sino porque mis padres no tenían cómo ayudarme con la residencia, la alimentación y demás gastos”, le contó al diario Juan Carlos Calderón, ex estudiante de Ingeniería Química. Parecido fue el testimonio de una ex estudiante de odontología: “La matrícula, los insumos para las prácticas, y todos los demás gastos levantaron un muro enorme frente a mis aspiraciones”. De acuerdo con la información que maneja la FAVUP, en la UCV –que está a punto de declararse en cierre técnico por falta de presupuesto– el ausentismo a clases está llegando a 60%. “Esta sociedad está encaminada a la destrucción porque su futuro no le ve sentido a la formación académica. Si nos quedamos sin profesionales debidamente formados, imagínate qué nos depara el mañana”, sentenció el sociólogo Carlos Raúl Hernández.

Corto sobre las protestas en Venezuela es finalista al premio BAFTA de estudiantes

Juan Martínez Vera es el nombre del responsable del guión y la dirección de SPARK, un cortometraje que narra la historia de Oscar, un estudiante universitario quien busca a su padre en medio de la crisis política venezolana utilizando una aplicación para teléfonos inteligentes que permite evitar la censura del país.

Este proyecto fue seleccionado junto a otros 9 finalistas más para el “BAFTA US Student Film Award”.  SPARK fue el resultado del trabajo de Martínez Vera y de los productores Diego Nájera y Tim Hautekiet, todos egresados de la afamada escuela de cine de la Universidad del Sur de California (USC).

La inspiración para el cortometraje fue producto del uso de la tecnología durante las protestas que tuvieron lugar en el país en el primer trimestre de 2014 y en sus realizadores comentaron que se hizo para apoyar al movimiento estudiantil de Venezuela.

El reparto de SPARK está conformado por Gabriel Tarantini y Carlos Montilla en los roles principales y las apariciones especiales de Steve Wilcox, Daniela Azuaje, Victor Manso, y Ricardo Herranz.  El cortometraje será presentado en una función especial en el Wallis Annenberg Center for the Preforming Arts en Beverly Hills el 16 de Junio de 2016 como parte del evento que rinde homenaje a los mejores trabajos realizados por estudiantes de cine en los Estados Unidos.

Los miembros de la Academia Británica de Artes en Cine y Televisión (BAFTA por sus siglas en inglés) en conjunto con un jurado especial integrado por los ganadores del Óscar Pete Docter y William Goldberg, así como Sophie Watts presidenta de STX Entertainment, seleccionarán a los ganadores entre 245 trabajos que representan a 56 escuelas de cine norteamericanas.

Una foto publicada por Spark_Film (@spark_film) el

El Festín Cajanegra está listo para un segundo round

Lo que comenzó siendo un proyecto final de carrera de la Universidad Monteávila, se convirtió en el único festival de teatro universitario del país. Este les abre las puertas a los estudiantes para exponer sus proyectos escénicos y demostrar el talento que tienen.

El Festín Caja Negra 2016 cuenta con el apoyo de profesionales establecidos en el mundo del teatro y la cultura venezolana quienes tomarán el papel de jurado para evaluar a cada grupo participante y  otorgar al grupo ganador un fin de semana de funciones en el Centro Cultural BOD, ellos son: Alí Rondón (actor), Douglas Palumbo (promotor cultural), Jennifer Gasperi (directora del grupo Teatro Nueva Era), Jorge Souki (director) y Fernando Azpúrua (actor, director y escritor).

Las piezas participante del Festín se presentarán en la Sala Experimental del Centro Cultural Bod del 25 al 31 de julio. La convocatoria termina el martes 31 de mayo y los requisitos son los siguientes:

  • Presentar obras con textos de autores nacionales o internacionales de máximo 90 minutos de duración.
  • Los grupos deben estar conformados por estudiantes activos de una o varias universidades.
  • Las agrupaciones interesadas deben enviar un correo a festincajanegra@gmail.com con los siguientes datos:
  • Nombre del grupo.
  • Universidad(es) a la que pertenecen los participantes.
  • Pieza seleccionada y por qué la eligieron
  • Número de estudiantes que conforman el grupo.

El Profesor Briceño llevará su humor a las universidades

El Profesor Briceño acaba de regresar a Venezuela de una gira internacional, con paradas en ciudades que no habían tenido la oportunidad de escucharlo. Luego del éxito logrado por las siete ciudades de América, el humorista tiene planes de hacer una gira estudiantil, recorriendo tres de las universidades más importantes de Caracas desde el 12 al 26 de mayo, entre ellas: la Universidad Católica Andrés Bello, la Universidad Simón Bolívar, la Universidad Central de Venezuela y el Colegio Mater Dei.

“Briceño y el fin del mundo”es el título del segundo espectáculo de humor que hace el Profesor Briceño en solitario, en el cual habla sobre la cantidad de veces que se ha preparado para el fin del mundo, la psicología del ser humano y su dificultad para comunicarse, las malas palabras y básicamente sobre quién se va a salvar de acuerdo a las distintas religiones, desde las clásicas hasta las menos ortodoxas.

“Es distinto a Briceño lo Cuenta Todo’ porque en vez de concentrarse en la experiencia como padre, abordo temas de las religiones del mundo, de las más locas, las que tienen que ver con los OVNI, etcétera, hasta la cotidianidad del ser humano: las palabras que se utilizan para nombrar a la gente, para no decir que es mala gente, porque todos siempre creemos que somos súper buena gente” dice Briceño.

A continuación, compartimos la información del recorrido universitario por Briceño:

  • Universidad Católica Andrés Bello: jueves 12 de mayo, a las 5:00 pm, en el Aula Magna. Puntos de venta: edificio Centro Loyola, piso 2, Dirección de Cultura.
  • Universidad Simón Bolívar: Martes 17 de mayo, a las 2:00 pm, en el Conjunto de Auditorios. Puntos de venta: sala de lectura de Ingeniería en Materiales. Más información: @CEIM_USB y (0414) 935-3758, (0414) 297-1797 y (0412) 827-2439.
  • Universidad Central de Venezuela: jueves 19 de mayo, a las 3:00 pm en el Auditorio de Ingenieria. Puntos de venta: lobby del básico de Ingeniería. Más información: @MAI19Oficial en Twitter e Instagram; telefónos (0424) 245-5616 y (0414)014-8517.
  • Colegio Mater Dei: jueves 26 de mayo, a las 8:00 pm, en el auditorio. Puntos de venta: Colegio Mater Dei, Zapatería Castorcito del Centro Comercial Los Altos, Papelería Luna Azul del Complejo Deportivo, Recreativo y Cultural de San Antonio de Los Altos y Restaurant El Rincón de la Pasta Abruzzese del Centro Comercial La Casona 1. Más información: @MadmunMD y (0414) 150-8484, (0414) 091-2055 y (0212) 371-0712.

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Venezuela se queda sin profesores universitarios

El dato lo reveló ayer la rectora de la UCV en una entrevista: la Central ha perdido más de la mitad de sus profesores. “Entre jubilados, jóvenes y personas que abandonan sus cargos se nos ha ido más del 60% de los docentes”, dijo. El número confirma una trágica realidad que se ha venido gestando desde hace tiempo: la universidad venezolana se queda sin docentes. ¿La causa? Los paupérrimos sueldos que devengan, que han convertido a la educación universitaria en una profesión con la que viene implícito un voto de pobreza laico, y por ello mismo ha convertido su ejercicio en una virtud heroica. Hasta el año pasado, los sueldos de los profesores se encontraban, incluso, por debajo del salario mínimo, ya que el gobierno los había mantenido congelados durante años. En julio se hizo un ajuste, luego del cual el salario de un profesor titular a tiempo completo quedó en 19.000 BsF ($19 a la tasa del único dólar que se consigue). Con ese mismo ajuste, lo máximo a lo que podría aspirar un profesor, y ello siendo titular,  a dedicación exclusiva, y con por lo menos 20 años de ejercicio, doctorado y publicaciones, son 50.000 bolívares ($50 a la misma tasa), lo que los deja como los peor pagados del continente. A los que quedan, que son cada vez menos. ¿Quién, entonces, formará a los profesionales del país? ¿Con qué profesionales, entonces, podrá sacarse adelante este país? La situación es grave.

USB: 46 años andando por Venezuela

“Es muy emocionante poner a andar una universidad”. Así comenzó Rafael Caldera la lección inaugural en la Universidad Simón Bolívar,  un día como hoy, 19 de enero de 1970. Institución que hoy se ubica como la segunda mejor del país y la número 34 a nivel latinoamericano según el QS World University Rankings de 2015. “Es verdaderamente cuando de ella –la universidad- emana como manantial el agua pura y limpia que apaga la sed de la ignorancia, que refresca las ideas y los conceptos y que le da a los caminantes la posibilidad de marchar hacia arriba”, continuaba el entonces Presidente de la república en su lección, con la cual ejecutó el decreto de creación de una nueva universidad en Caracas promulgado por Raúl Leoni en 1967.

Haciendo una revisión del texto de Caldera, encontramos importantes mensajes, no solo para la universidad que abría sus puertas en el Valle de Sartenejas, sino también para toda la sociedad venezolana. A continuación compartimos diez de ellas:

 

  1. Esta es una Universidad que nace con claros objetivos. Objetivos impuestos por la hora que nos corresponde vivir. Sus estudios marchan principalmente por los senderos de la técnica y sienten vigorizarse en su deseo de actuar por la angustia del vacío tecnológico que nos separa de los grandes países desarrollados, y que nos exige movernos con decisión para presentar dentro de nuestra nación una imagen de país moderno para construir bases realmente sólidas sobre las cuales pueda desarrollarse nuestro futuro.
  2. Hablaba Bello, en su discurso inaugural de la Universidad de Chile, de la necesidad de adaptar los conocimientos al país, de penetrar la realidad, de canalizarla, de superarla. Esta norma está presente y viva en la orientación de quienes guían la Universidad Simón Bolívar.
  3. Tenemos conciencia de lo que significa la gratuidad de la enseñanza universitaria a pesar de sus graves dificultades y problemas. Tenemos a orgullo el encontrar en las viviendas más humildes, en los ranchos a los cuales no ha llegado todavía la plenitud del proceso social, la esperanza de participación activa que resulta para la familia humilde el estudiante en el liceo y en la universidad. Estas son conquistas de nuestro país que en ningún momento podemos comprometer, que tenemos que afianzar y fortalecer.
  4. Tenemos que saber que los sectores dirigentes han de surgir de todas las clases sociales, que la clase más numerosa debe participar cada vez más en ella, para poder ejercer desde allí una tarea que beneficie a todo el mayor número de venezolanos. Por esta razón, al nacer la Universidad “Simón Bolívar”, quiero significar también que si en algún momento pueda considerarse como un instituto de selección, será por la capacidad, por la dedicación al estudio, por la voluntad y el esfuerzo, pero deseamos en el momento en que la vemos ya tomando carne de vida y realidad que ella sea una Universidad llena de los hijos del pueblo, que vengan a traer las inquietudes del pueblo y a forjarse en los conocimientos indispensables para utilizarlos en el sentido de la transformación, del progreso y del mejoramiento del pueblo venezolano.
  5. Porque no podemos olvidarlo, aunque nos duela repetirlo: si no somos capaces de formar, de capacitar, de darle sentido de seriedad, de trabajo, de responsabilidad y de técnica, a las generaciones universitarias, estaremos comprometiendo, irremediablemente, la verdadera soberanía nacional.
  6. El mundo que tenemos por delante es un mundo que reclama gente capacitada, técnicos en gran número, responsabilidades capaces de ejercerse con eficacia. Si no logramos formar en las nuevas generaciones, los equipos para hacerse cargo de los problemas que el desarrollo plantea, la necesidad social nos llevará a un colonialismo peor que todos los demás colonialismos. Vendrán los técnicos de cualquier parte, de un continente o de otro continente, de una latitud o de otra latitud, y vendrán desgraciadamente no a interpretar y a realizar las posibilidades efectivas de nuestro medio, de nuestra población, sino a importar concepciones, ideas, cartabones que chocarán con nuestra idiosincrasia y que harán más difícil el desarrollo pleno de nuestra personalidad nacional.
  7. La lucha contra el facilismo que es traición a la universidad, que es traición al pueblo, que es traición a la patria, porque graduar estudiantes que no aprendieron la virtud del trabajo, que no adquirieron el sentido de la responsabilidad, que no recibieron los conocimientos sino que apenas pudieron defenderse con exposiciones aparentes para lograr los títulos, es entregar el pueblo, el país, las necesidades de la patria en manos de gente incompetente que no será capaz sino de llevarnos al fracaso.
  8. Que en esta Universidad la libertad sea un hecho claro, firme y permanente; que se recuerde que en la libre confrontación de las ideas está la base y fundamento del progreso y de la institución universitaria, que se eduque en todos los participantes de la Universidad el respeto por todas las ideas, la convicción de que ellas no pueden combatirse sino con ideas y de que la forma de presión o violencia que cierre la voz a quienes tengan algo que decir es la negación misma de la institución universitaria.
  9. El desarrollo es una palabra hermosa y fascinante pero detrás de ella se abre la complejidad de las técnicas, de los conocimientos, de los procedimientos. No podemos conquistar el desarrollo solamente a base de buena voluntad; tenemos que conquistarlo a base de estudios, de preparación, de formación, de coordinación de voluntad.
  10. El nombre de Bolívar pronunciado con respeto, con admiración y con cariño por todos los habitantes de este continente, es el talismán que le abrirá a esta Universidad lo más amplios horizontes.

Biblioteca de la USB podrá recibir donaciones de libros a través de Amazon

Hoy, jueves 17 de diciembre 2015, se realizará la apertura a la campaña“Libros de Punta” en la Universidad Simón Bolívar, una iniciativa creada para obtener donaciones a través del portal web estadounidense  de comercio electrónico Amazon, ya que la universidad no dispone de un buen presupuesto para adquirir libros con información actualizada y completa para la calidad de la docencia, investigación y extensión.

Varios de los representantes editoriales de libros académicos han emigrado del país o no cuentan con un amplio repertorio literario, esta es una de las razones por las cuales se agrava la situación formativa de la USB. Debido a ello, las  asociaciones de Egresados y Amigos de la USB, en conjunto con la Biblioteca de la misma, serán los participes en alivianar la crisis financiera y la crítica a ello.

El director de la biblioteca, Alejandro Taurel, afirmó que en todo el año 2015 la universidad obtuvo sólo un 25% del número de ejemplares nuevos, correspondientes al estándar latinoamericano para bibliotecas universitarias, además, informó que “no se otorgaron a la USB divisas para la compra de libros, y el presupuesto para la compra de libros fue de 523.471 bolívares”.

Los donantes pueden participar de varias maneras en este programa. Una forma consiste en donar giftcard a la cuenta en Amazon que lleva el nombre de “Biblioteca Universidad Simón Bolívar, Venezuela” (sin acentos). Los donativos pueden ser de cualquier monto. Otra opción es dirigirse dentro de Amazon, a Wishlist Libros de Punta, en donde se encuentra un listado de 76 títulos que constituyen una lista preliminar de libros recientes de texto, de referencia y de investigación, vital para los estudiantes y profesores de esta universidad.

La UCV pasa estragos por un bajo presupuesto

Fallas en la seguridad, daños en la infraestruquctura, renuncia de los docentes y retraso en el pago de las becas estudiantiles, son factores que han afectado el estudio de la carrera literaria, así como la falta de bombillos en los pasillos, que los ha hecho considerar si quitar las clases.

La directora la Escuela de Letras de la UCV, Teresa Soutiño, denunció el 19 de octubre en una asamblea estudiantil, que poseen un presupuesto anual de 10.512 BsF, y 76 BsF. al mes, esto impide que se puedan reparar las filtraciones en los baños, salas de clases y salas de computación, así como arreglar las ventanas dañadas y las puertas raídas comején.

En una entrevista con El Universal, Andrea Omaña, estudiante de la UCV, cuenta que inscribió Literatura Norteamericana en el horario nocturno (5:30 pm a 7:00 pm), y en vista de la inseguridad, su profesora, NatashaTiniacos, decidió enviar los contenidos de la materia por correo electrónico sin tener una fecha definida para la vuelta a las clases presenciales.

“No hay vigilancia ni siquiera en los estacionamientos. No me gusta esta zozobra ni tener que terminar mi carrera apurada. Para mí la Escuela de Letras es mi casa. Mis profesores y amigos son mi otra familia. Aquí aprendí a leer desde otros puntos de vista y me sentí perteneciente a un grupo. La UCV era mi reducto. Ahora también acá soy vulnerable. Tengo miedo. Cargo al país en el morral y siento que todo se derrumba”, explicó.

Omaña cree que la no reanudación de actividades ha desmotivado a los alumnos, al mantenerlos alejados de las aulas en una especie de limbo en el cual nadie ofrece respuestas concretas.

“Las palabras aquí pesan. No reanudar significa parálisis sin promesa de retorno. Esto me aterra. No es solo por cuestiones gremiales, ideológicas o de dignidad. Es que no tienes ni papel ni tóner para imprimir una constancia de estudios. No hay transporte, seguridad ni comedor. Esto es un cerco”, agrega la estudiante.

A Gender Vera, presidente del Centro de Estudiantes de Letras, le preocupa que la Ecuela no cuenta con un plan de contingencia para 2016, cuando se calcula que la UCV recibirá un total de 13.214 alumnos, 3.634 estudiantes más de lo programado.

Durante la asamblea del 19 de octubre, la docente, traductora y ensayista de la UCV, María Fernanda Palacios, afirmó:

“este es el momento de imaginar soluciones para que la Universidad se mantenga funcionando. Al hacerlo estaremos vivos y no postrados. ¡No estamos solos!, somos parte de una comunidad y se supone que a quienes estudian Letras les importan los libros, la literatura, la escuela, el país”.

De la Escuela de Letras han egresado poetas y escritores como Rafael Cadenas (Premio Internacional de Poesía Ciudad de Granada Federico García Lorca 2015) y Alberto Barrera Tyszka (Premio Herralde de Novela 2006 y Premio Tusquets 2015). Éste último, en un texto publicado recientemente, ha recordado su paso por la Escuela de Letras y cómo cambiaron las cosas:

“La Escuela de Letras, literalmente, es un pasillo en un primer piso de la Facultad de Humanidades. No tiene escaleras. Se llega a ella a través de una rampa ancha por la que todos subíamos y bajábamos varias veces cada día para tomar café, para sacar una fotocopia, para buscar un libro, para subir y bajar. Pero ese pequeño espacio siempre me pareció una fiesta. Corrían los años ochenta y en el pasillo o en la rampa nos cruzábamos con los profesores (Adriano González León, Rafael Cadenas, Hugo Achugar, María Fernanda Palacios, Alejandro Oliveros…). Entrábamos a clase a las cinco y media de la tarde y a veces podíamos salir casi a las 10:00 de la noche. El mundo de pronto, cotidianamente, se detenía alrededor de las palabras y de los libros.

Muchos años después, cuando comencé a dictar clases en la escuela, lo primero que me sorprendió fue el cambio en los horarios. Todo debía comenzar y terminar más temprano. No convenía quedarse hasta muy tarde en los salones. Lo mejor era salir en grupos. Así comenzamos a leer los otros síntomas del deterioro, a aprender la nueva historia del país: la violencia que toma los cuerpos, la precariedad que gobierna los espacios, el miedo que se cuela en el pasillo. Las sombras que invaden la casa”.

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USB elimina prueba diagnóstica realizada para nuevos ingresos por OPSU 

El pasado 13 de octubre, las Autoridades de la Universidad Simón Bolívar (USB) decidieron eliminar la prueba para los admitidos por la OPSU, prueba que se había acordado hacer como una medida alternativa a la modificación del esquema de ingreso a las universidades por parte del CNU, quienes tomaron la totalidad de los cupos disponibles en las universidades públicas para asignarlos mediante la OPSU.

Esta prueba diagnóstica, que estaba fijada para el 23 de octubre, buscaba valuar los conocimientos de los nuevos ingresos, para determinar si entraban directamente a las carreras elegidas, o si era necesario que participaran antes en una serie de cursos de nivelación.

Anualmente, la USB contaba con un total de 2042 cupos para nuevos estudiantes, de los cuales un 24% eran asignados por la Oficina de Planificación del Sistema Universitario (OPSU), porcentaje que aumentó a 30% en el año 2013. No obstante, en mayo de este año, el gobierno venezolano anunció una serie de modificaciones que afectaron a distintas universidades públicas, a las cuales se les exigió el aumento de dicho porcentaje al 70% y, en el caso de la USB, el 100% de las plazas disponibles, dejando por fuera a aquellos estudiantes que presentarían la prueba interna.

La situación precaria de las universidades públicas venezolanas, en general, es originada por la falta de presupuesto para docentes, transportes, comedores, becas e instalaciones adecuadas, que han afectado a la población estudiantil y ha desencadenado distintas huelgas de profesores y obreros. Estos son varios de los factores que propician la mínima selección de nuevos ingresos; y que han sido denunciados ante el Ministerio de Educación Superior que, en el caso de la Universidad Simón Bolívar, según denunció el rector Enrique Planchart, sigue sin una respuesta concreta.

Nuestro mundo de azules boinas nos necesita

Por: Daniela Granadillo  | @Grandavilla

“Todos los seres humanos poseen su propia dignidad y cada uno es un fin en sí mismo. De esa forma, ni las desigualdades naturales ni las jerarquías sociales deben subordinar a una persona a los fines de otra, ni impedirle realizar, a través de sus medios intelectuales y morales, el pleno desarrollo de sus facultades.”

—Immanuel Kant

La Universidad Central de Venezuela es la casa que vence la sombra –La sombra de la ignorancia, la mediocridad, la desidia, el nepotismo-

Semanas atrás, fue impuesta la primera asignación de 6.743 estudiantes a la UCV. Dicha asignación viola los principios de autonomía consagrados en la Ley de Universidades, en la cual se establece que la Oficina de Planificación del Sector Universitario (OPSU) recomendará los procedimientos correspondientes en cuanto a la selección de los aspirantes y la universidad determinará el número de alumnos que pueden ingresar cada período y cuál será el procedimiento de selección de los mismos. La UCV ofertó, mediante la OPSU, 3.079 cupos disponibles para los estudiantes nuevo ingreso; sin embargo, hubo una sobreasignación de cupos, en un 119%.

Estamos hablando de 3.664 estudiantes adicionales a lo planificado y presupuestado que, según la OPSU, deben ingresar a la máxima casa de estudio del país a “formarse”. Todo esto de manera arbitraria, irregular, inconstitucional y, en especial, violadora de la autonomía universitaria. Como si esto no fuese suficiente, el día 18 de agosto, hubo una segunda asignación de 175 cupos para la UCV. Son más de 3000 estudiantes que deben gozar de las providencias estudiantiles, el servicio de comedor, OBE, transporte y, lo más importante, una educación de calidad.

Al igual que Laureano, “Creo en la U.C.V., creadora de ciencia y de cultura, la de Vargas, la del hombre justo y bueno que sueña un país decente.” Sin embargo, ese país decente lo veo distante si solo nos enfocamos en la cantidad de egresados que puede tener la universidad venezolana, y no en la calidad de esos profesionales. ¿De qué manera se crea ciencia si tenemos los laboratorios cerrados? Cada día son más los profesores que renuncian a causa de su paupérrimo salario y los problemas presupuestarios cercan, aún más, nuestra UCV.

La educación debe ser para todos, sin distinción de ningún tipo, en eso coincidimos con la OPSU. Pero, la universidad no puede convertirse en una fábrica de profesionales que pasan por la institución solo para recibir un título, sin pensar en la calidad de ese egresado. Con esta medida por parte de la OPSU, intentan “abrir las puertas de las universidades y la educación para todos” y, ahora, me pregunto, ¿las puertas de las universidades no están abiertas? La UCV se ha caracterizado durante muchos años por tener una amplia variedad en las modalidades de Ingreso. La evaluación diagnóstica, el Programa Samuel Robinson y los diferentes convenios deportivos y culturales forman parte de estas modalidades en nuestra máxima casa de estudio. Cada una de estas formas de ingreso, busca que el individuo logre desarrollar sus facultades a través de sus medios intelectuales y morales, sin depender de las desigualdades sociales ni las jerarquías sociales; evitando de esta manera la subordinación y dependencia, tal como planteaba Kant.

Nos encontramos con dos premisas. La primera, la universidad no posee la capacidad infraestructural, académica, ni presupuestaria para incorporar a toda esta población estudiantil que la OPSU asignó. La segunda, a mi parecer la más grave, la ética y dignidad de la universidad que busca formar ciudadanos críticos y capaces de contribuir con el desarrollo del país, se vería comprometida.

Es irresponsable que la universidad acepte formar más estudiantes de los que su capacidad le permite. ¿Qué futuro queremos para nuestro país si permitimos que la sombra de la mediocridad cubra nuestra UCV? ¿Qué clase de ciudadano esperamos obtener de nuestras casas de estudio? ¿Será un profesional completo aun cuando no puede realizar las prácticas de su carrera? ¿Es más importante que tenga un título aunque no tenga las competencias necesarias para ejercer la carrera?  ¿Realmente se busca formar profesionales o se busca entregar títulos a todos aquellos que así lo quieran? Porque, si de entregar títulos se trata, la Dra. Cecilia García Arocha bien podría pararse en la entrada Tamanaco a repartir títulos por doquier. Quizás, ese sea el objetivo de tan abrupta asignación.

Esforcémonos pues, en combatir la sombra de la mediocridad y luchemos por recuperar nuestra autonomía y dignidad. De esta manera, demostraremos que forjar futuro no es una tarea fácil, pero la historia nos agradecerá el no haber cedido. La universidad debe seguir siendo la bandera y la esperanza de la juventud. Porque, “La Universidad es la Historia y la República de Venezuela. Es el corazón de la Patria, que lucha por la superación del miedo, en medio de la tormenta, la indiferencia y la envidia de unos pocos”.

No seamos parte de ese grupo de indiferentes, ni nos convirtamos en la generación que cedió la autonomía. Demostremos el verdadero sentir ucevista, creemos conciencia y levantemos el estandarte de nuestra UCV, ya que hoy “nuestro mundo de azules boinas os invita su voz a escuchar: empujad hacia el alma la vida en mensaje de marcha triunfal”.