Los pedacitos de Andrés Caicedo

Por Jesús Torrivilla –@jtvilla

La literatura está llena de figuras marginales, tipos cuya vida se solapa entre las páginas de sus libros y se funden en un solo mito que pocos descubren. Fuera de los reflectores, de los cocteles y de la buena educación, pululan los escritores que encarnan una verdadera pulsión contracultural. Andrés Caicedo, escritor colombiano que se suicidó a los 25 años, es uno de ellos.

¡Que viva la música!, su única novela, es testimonio del vaivén juvenil de los setenta, época de hervidero de drogas, rock y salsa. En Latinoamérica, mientras unos se sorprendían del mundo rural, naif y mágico de los pueblos profundos, Caicedo veía cine y escuchaba a los Rolling Stones. Los fragmentos de su vida, rotos después de la sentencia de los sesenta seconales que acabaron con su desazón, pueden reconstruirse a partir de las preocupaciones que se revelan en su última novela.

Ángel Gustavo Infante, profesor de literatura latinoamericana de la Universidad Católica Andrés Bello, ubica a Caicedo en una tradición paralela a la del boom latinoamericano, del realismo mágico consagrado en las altas esferas con el Nobel de García Márquez en 1982. “Ángel Rama, crítico uruguayo, hace en 1980 una antología del relato breve latinoamericano para el semanario Marcha, en Montevideo. El libro se llamó Novísimos narradores hispanoamericanos, y en él se mostraban una generación de escritores de comienzos de los setenta con tendencias realistas en sus temáticas. En esa clasificación habla de la novela de la onda, en la que podría calzar ¡Que viva la música!, de Caicedo; también de otros autores como Valverdi y Luis Rafael Sánchez. Ellos tenían en común una línea de trabajo que se vale de la letra de las canciones para proyectar ritmo en sus textos. De la música”.

Esta opción parte de la explosión de la música como identificación de la cultura juvenil en los años sesenta. En 1977, Luis Ospina entrevista a Caicedo en un video titulado Entrevista pirata, allí se puede escuchar al colombiano afirmando: “La juventud se me hace que está optando es por la música, porque para oírla no se necesita de una aceptación, sino que se le puede oír en los buses, en las calles, a través de puertas abiertas, en radios prendidos”.

El uso de la palabra aceptación salta a la vista como una herida rutilante. En la grabación, también habla de la literatura de Cabrera Infante como alternativa, y se refiere al texto lúdico del cubano basado en una canción de Rita Montaner. “Yo creo que esa fórmula para la nueva literatura de hoy se puede encontrar en el poema de Cabrera infante, uno de los mejores que he leído en los últimos cinco años, que dice textualmente, es muy fácil de memorizar:

¡Ay, José, así no se puede!

¡Ay, José, así no sé!

¡Ay, José, así no!

¡Ay, José, así!

¡Ay, José!

¡Ay!

Los críticos reconocen claramente el camino que ha trazado Cabrera en Latinoamérica como precursor de la literatura ligada a la música como motor vital del texto. Ángel Gustavo Infante elabora al respecto: “Este fenómeno comienza desde el 62 con la publicación de Tres tristes tigresDelito por bailar el chachachá, de Cabrera. Y se esparce por todo el mundo hispanohablante con ejemplos como Celia Cruz reina rumba, de Umberto Valverde en Colombia; Entre el oro y la carne, de Napoleón Oropeza ySi yo fuera Pedro Infante, de Eduardo Liendo, en Venezuela, por citar ejemplos locales. Estas novelas demuestran un interés por la música del Caribe en el contexto urbano, no solo de la letra como referente, sino del interés por aplicar el ritmo, para contar la historia de la cultura popular”. Sin embargo, explica que Caicedo tiene una particularidad: “Él está entre dos aguas, el rock anglosajón y la salsa caribeña de la Fania en los 70 como elementos que desencadenan las estructuras narrativas”.

Espejo roto del rock

Dicen las primeras líneas de ¡Que viva la música!“Soy rubia. Rubísima. Soy tan rubia que me dicen: ‘Mona, no es sino que aletee ese pelo sobre mi cara y verá que me libra de esta sombra que me acosa’. No era sombra sino muerte lo que le cruzaba la cara y me dio miedo perder mi brillo”.

Esa voz, la de María del Carmen Huerta, es la que desarrolla Caicedo a la largo de la novela como el testimonio en espejo de una chica acomodada de Cali y sus vaivenes en la droga y en la música. Caicedo, solitario y con el corazón roto, llegó a escribir en sus correspondencias personales: “Antes, mucho antes de que me prendara de mujer alguna, mi corazón ya había sido ganado por la violencia”. Es ese el vínculo que une la novela como una gran deflagración que se consume.

Escrita entre 1973 y 1977, en el ímpetu de sus páginas se adivina la turbulenta historia de Colombia, en una época en que el negocio del narcotráfico reventaba los bolsillos de los primeros capos y los altos precios de la libra del café construían una prosperidad ficticia; los acompasados pasos de la salsa llenaban los locales y reproductores de toda Latinoamérica con el auge de la Fania; y el cadencioso y oscuro rock and roll de los Rolling Stones hacía estragos en las radios.

Y es, precisamente, en uno de los episodios trágicos de los Stones en el que podemos encontrar el reflejo de otro de los fragmentos de Caicedo, quizás el que se nublaba de condena y resignación durante la escritura de la novela.

La historia de Brian Jones, miembro fundador de la banda británica, reverbera especialmente en las páginas de ¡Que viva la música! Los paralelismos son reveladores. En 1969 Brian Jones se ahoga en una piscina un mes después de que sus compañeros de banda lo expulsaran del grupo. El conflicto, signado por las adicciones de Jones, tuvo su detonante en “mujer alguna”: Keith Richards se había quedado con su novia Anita Pallenberg. Cuando encontraron su cuerpo, la policía escribió en el parte “muerte por desventura”, y su hígado y corazón estaban anormalmente hinchados por las drogas.

Caicedo se refiere al episodio en su novela, en un párrafo en el que podríamos ser testigos de una proyección reveladora:  “Leopoldo no hacía otra cosa que presentarme amigos fascinantes. Llegaban de USA y les hacíamos grandes rumbas. Oíamos música las 24 horas, porque uno con la cocaína no duerme. Acumulé una cultura impresionante. Que no me vengan a decir a mí que Brian Jones murió de irresponsabilidad o de flojera; ni si quiera de amor en vano. Las cosas no se dan así como así. Murió fue de desencanto”.

La de Caicedo y la de Brian Jones son dos inconformidades que se encuentran en el desencanto. El colombiano, a pesar del riesgo de convertirse en un arquetipo, tiene una vocación erudita que lo hace diferenciarse, y que es el rasgo que destaca el escritor boliviano Edmundo Paz Soldán en su blog Río fugitivo:

“Caicedo encarna a la perfección el mito del adolescente eterno, alguien a quien vivir más de veinticinco años le parece una ‘insensatez’. Es un producto redondo de los años sesenta, que ensalzan la rebeldía juvenil, que idealizan la inmadurez adolescente. Hay en sus obras algo de sus contemporáneos de la Onda, pero a diferencia de ellos lo suyo no se acaba en el gesto contracultual del joven que usa el sexo, las drogas y el rock como forma de rebelión ante sus padres y la sociedad; junto a ese gesto está, también, la actitud de un crítico serio, que ha leído a Borges, a Pinter, a Ionesco, y que está buscando obsesivamente cierta plenitud que sólo puede darle los libros, las películas: “me hace falta un nuevo fervor por algún escritor, así como lo tuve por Poe, Vargas Llosa, Lowry, Henry james, Hawthorne, Styron”.

En el fondo, lo que se puede extraer de la vida de Andrés Caicedo es una forma obstinada de redención, de la cultura como acercamiento obsesivo, como justificación a un mundo insensato. Y que mediante la escritura se convierten en despedida. En ¡Que viva la música! encontramos uno de esos bramidos finales:  “Yo soy la fragmentación. La música es cada uno de esos pedacitos que antes tuve en mí y los fui desprendiendo al azar. Yo estoy ante una cosa y pienso en miles. La música es la solución a lo que yo no enfrento, mientras pierdo el tiempo mirando la cosa: un libro (en los que ya no puedo avanzar dos páginas), el sesgo de una falda, de una reja. La música es también, recobrado, el tiempo que yo pierdo”.

El adiós no es del todo triste: “Una canción que no envejece es la decisión universal de que mis errores han sido perdonados”.

PS: Siempre me pongo a escribir de Caicedo con cierta periodicidad. A este texto en particular siento que le hizo falta más humor granuja, como decir que el ritmo de la novela Que viva la música es tan descompasado como el trote de Maickel Melamed. Esto por mi teoría de que esa novela es tan imperfecta que es hermosa. No sé. A partir de esta exploración lo próximo que quiero escribir probablemente ahondará en por qué me gustó tanto esa novela y en qué circunstancias la leí; asuntos de otra herida.

Bonsoir, París

Por Natalia Martín.

Al llegar a París me encontré caminando entre un montón de “¿Vous êtes perdu, madmoiselle?” de árabes y moros, vecinos de mi mala decisión de hostal. “Sí, je suis perdu”, hasta que encontré el St. Christopher’s Inn Backpacker’s Hostel. Llegué al hostal, dejé mis cosas en el locker del sótano y fui a ducharme para salir al encuentro con Alexandre Cherreau, el chico con el que había quedado a través de CouchSurfing, una página internacional de viajeros que te permite encontrarte con residentes de las ciudades para que te la muestren e incluso puedes dormir en sus sofás. Read More…

El emprendimiento joven se reunirá en la UCAB

El auditorio Hermano Lanz de la UCAB recibirá, este martes 12 de noviembre, 11 a. m., a los universitarios interesados en empaparse de casos de éxito emblemáticos en el mundo del emprendimiento joven.  Convierte tu pasión en negocio, ¿Cómo es el meollo? no será una ponencia convencional. Allí este se mezclarán el arte, la comedia, la música y los negocios, de  la mano de la organización Red de emprendedores universitarios (REUNE).

Los invitados explicarán cómo lograron —con creatividad— transformar su pasión en una oportunidad de negocios. Entre los ponentes se encontrarán el colectivo Guatafoc, la gente de Kurda Express y el comediante Reuben Morales. Luego de finalizadas las ponencias, invitados y asistentes se trasladarán a cuatro puntos diferentes del campus para conversar más informalmente y responder inquietudes en un ciclo de “Tertulias”.

REUNE es un colectivo universitario que agrupa a aquellos jóvenes que tienen un interés especial por el emprendimiento. Esta red nació en agosto de 2011, gracias al interés de varios estudiantes de economía sobre la materia, on la ayuda y asesoría del profesor de la escuela de Economía de la UCAB  Juan Ignacio Aristigueta. Desde entonces han realizado varios eventos relacionados con iniciativas innovadoras que han contado con la presencia de emprendedores como Clara Cárdenas, de Tudescuenton.com; Michelle  Dernersissian, con su marca de trajes de baño Lolita Colita; y  Jorge Redmond, presidente de Chocolates el Rey.

Para seguirles la pista e informarte de todo lo que debes saber sobre este nuevo evento, puedes mantenerte en contacto por su cuenta de twitter y su blog.

El minicuento de Andrea Lacoste

Por Gabriela Araujo -@gzampino

Un día como muchos en la clásica cola caraqueña del mediodía la única salida para aguantar 1 hora más hasta llegar a la casa era prender la radio. Recuerdo mi cambio de humor repentino cuando decidí hacerlo y coincidí con el programa Apaga la Tele con Alex Goncalves en La Mega 107.3 -era el escape perfecto al iPod y su música repetida desde hace 3 años- Momento ideal para enterarme de noticias nuevas. Y es que definitivamente hay que escuchar para descubrir. Era una entrevista y debo confesar que lo que me dio más curiosidad es que la persona entrevistada era de apellido “Lacoste”. No hay duda de que el primer chiste de Alex haya sido “¿Literalmente como la marca no?” pues sí. Literalmente.

Andrea Lacoste luego de graduarse del Colegio Santiago de León de Caracas en Humanidades, donde recuerda haber estado encantada con las clases de filosofía, arte y literatura, decidió estudiar Idiomas Modernos en la Universidad Central de Venezuela. Apenas con 22 años está a comienzos de 5to año de la carrera de interpretación y traducción en inglés y alemán. A pesar de que los idiomas sean su pasión, no es la única, también está: la música.

“Si sabes y sientes que la música es lo tuyo, no hay mejor cosa que intentarlo y, es muy, muy importante ensayar” Entrar en este ámbito fue una decisión progresiva. En un principio estuvo dispuesta a grabar un EP, algo muy sencillo, publicarlo en Soundcloud y ver qué pasaba; pero siguió componiendo, cada vez salían más ideas y al mostrárselas a su productor, Enrique Rincón, pensó que era buena idea apoyarla y enseriar el proyecto para empezar a trabajar en una producción mucho más completa.

Revisando su biblioteca musical podemos encontrar un gusto variado. Muchas bandas y músicos. Desde cantautores franceses de los 60’s como Françoise Hardy y Serge Gainsbourg hasta otros como Cornelius, José González, Queens of the Stone Age, Juana Molina, Tocotronic, Gary Numan,  Famasloop y Ella Fitzgerald. Aún así su banda preferida desde la preadolescencia es Nine Inch Nails.

Su cuarto es el lugar donde aprendió a tocar guitarra –Sí, sola- “Lo básico de la guitarra lo aprendí de pequeña en Ginebra y luego, al regresar a Venezuela, seguí tocando por mi cuenta y hace dos años empecé a tomar clases de canto”. Dentro de sus sonidos favoritos está el sonido de las olas,  de las máquinas industriales, de un sintetizador análogo y una linda armonía.

En el tiempo que Andrea lleva implicada en la música ha tenido tanto momentos buenos como malos para recordar. “Un día estaba ensayando con un amigo acordeonista en la entrada de mi casa, teníamos un toque ese día en la Universidad Monteávila. Tras las rejas se podía ver a tres personas asomadas. Era un grupo que limpia por mi casa todas las semanas. Se quedaron viendo la primera canción, me felicitaron y yo les abrí la puerta para que nos escucharan ensayar. ¡¡Fue finísimo!! Algo inesperado, nunca pensé que me iban a escuchar por mi casa y menos que les iba a gustar tanto como para ver todo el ensayo

Hace pocos meses se encontraba haciendo la promoción en Miami. El plan inicial era un pequeño toque en un local. Al empezar, estaba tan nerviosa que ocurrieron un par de inconvenientes. “La primera, la pista empezó a sonar y a mí se me había olvidado conectar la guitarra, jajajaja. La segunda, con la misma canción, de los nervios no me fijé dónde había puesto el capodastro y lo puse en un traste equivocado. La pista de esa canción estaba en un tono y yo, por otro lado, estaba sonando medio tono más arriba. Una locura, pero bueno, ahora me río y fue tan vergonzoso que no me volverá a pasar”

Muchos pueden haber oído de ella por su canción “Minicuentos” es difícil olvidarla cuando en tan sólo 2 minutos y 40 segundos nos sorprende con 4 idiomas diferentes: español, francés, alemán e inglés. Entre un sonido de guitarra y su sutil tono de voz, no podemos dejar pasar por alto esta canción. Ha trabajado junto a Carlos Quintero con los arreglos vocales, Sela Lovera ayudó con la melodía vocal, Rafael Pirela con la producción y grabación de algunas guitarras, Roberto Rincón mezcló los 11 temas y León Zervos es el encargado de realizar el máster.

Este viernes Andrea Lacoste se presentará  a las 6:00 p.m en el auditorio de la Facultad de Humanidades y Educación de la UCV, en el acto de clausura de “La Semana del intérprete y del traductor”. La entrada es libre. Próximamente vendrán más presentaciones anunciadas vía Twitter.

Para más información >> @AndreaLacoste // Facebook

Fotos por: RAM // Maquillaje: Marianne Vegas Brand

Texturas y atmósferas del post-rock

En búsqueda de la trascencia y de la vanguardia se rompen los esquemas. Así nace el postrock, un movimiento heterogéneo en su espíritu, pero con la misma energía contagiosa. En Venezuela, bandas con cada vez más público y calidad han decido lanzarse a la experimentación

Por Daniela Moya -@blueruin-

El término ‘post’ augura un desafío a la norma. Retar esquemas pasados, unos más radicalmente que otros. Suena a oposición y remplazo. Pero en el caso del postrock se trata más de ese hermano menor rebelde del género que tomó prestada su guitarra y comenzó a tocarla como quiso.

Es en 1994 cuando el crítico Simon Reynolds define y populariza el término postrock, lo que le ganó críticas por la renuencia a las etiquetas de este estilo de música, pero que finalmente facilitó a medios la clasificación de bandas, y al público la organización de sus gustos musicales. Tortoise, Mogwai y Sigur Rós son considerados entre sus grandes representantes, e incluso grupos como The Velvet Underground se toman como una referencia previa al bautizo del género.

Esquivo a generalizaciones y encasillamientos, el postrock agrupa sonidos tan variados que una banda puede resultar completamente diferente de otra. Pero, finalmente, existe un punto de encuentro: la libertad de experimentar y romper con la estructura típica que presenta el rock. Como dice Reynolds, los instrumentos son utilizados para generar texturas, más que riffs y power chords. Con ello, logran envolverte en diferentes atmósferas, historias, emociones y ambientes, con el estilo propio de cada banda. Estilos que cada vez tienen un lugar y una representación más sólida en Venezuela.

Tan Frío el Verano, Días de Septiembre, y La Mar son tres de las bandas nacionales que se han aventurado a las arenas de este género relativamente reciente en el país, y aún poco explorado en Latinoamérica. “Está bien que alguien empiece a hacerlo y lo haga de forma consciente. Eso le da más background a lo que está pasando en el país musicalmente”, dice Guillermo Berincua, autor de Así se escucha el rock.

Cada una de las bandas tiene su encanto. En ellas, los distintos conocimientos musicales de los integrantes aportan tintes particulares a la mezcla, lo que nutre la música con sus propios gustos y oídos. Aun así, es predecible encontrar a Pink Floyd, Explosions in the Sky y Radiohead entre sus influencias comunes más importantes.

Del lado venezolano también reconocen a grupos contemporáneos como Zul, Nomeolvides y Thalassa junto a los que buscan asentar unas buenas bases para el postrock en el país. Bases cuyas raíces remiten principalmente a la ya extinta Retrovértigo, así como a Boom Boom Clan y Triad, que también contribuyeron a que se diera ese primer coqueteo musical a escala local.

Como es usual en el género, en la música de estas tres bandas venezolanas predomina lo instrumental. En ocasiones, las voces se asoman como un instrumento más que se une a los otros para completar el tema. Todo conspira para construir la atmósfera adecuada, y para ello no solo el sonido es importante, sino también lo visual.

El arte y material complementario de cada producción se convierten en otra vía de manifestación creativa, así como las presentaciones en vivo. Bandas como Nine Inch Nails han demostrado el impacto que tienen los elementos visuales para exaltar la experiencia musical con shows llenos de descargas luminosas y proyecciones de video representativos para cada tema.

Los barquisimetanos de Tan Frío el Verano resaltan por su puesta en escena, en la que los videos, luces y colores se complementan con las canciones y crean un ambiente envolvente. Después de todo, se consideran un colectivo en el que música, fotografía, diseño y artes plásticas van de la mano, y son coordinadas entre los 15 integrantes que van desde guitarristas a diseñadores gráficos.

Para Días de Septiembre, la dimensión visual de su propuesta también resulta esencial. Edgar Cárdenas, bajista de la agrupación, explica que es una manera de llenar el espacio que deja la ausencia de letras en sus canciones. “Pensamos que la unión entre las visuales y la música le permite a cada persona que ve nuestras presentaciones interpretar cada tema de forma única”. Fueron los primeros en lograr un acuerdo con la disquera coreana Onion Music para la creación de copias en físico del álbum y su distribución en varios países de Asia, Europa y América. Tras ello, la firma se interesó en La Mar y Tan Frío el Verano, lo que resultó también en la edición de sus discos.

El curioso éxito internacional que rodea a estas bandas no es en vano, y guarda una cercana relación con las bondades de la era digital. Todas sus producciones están disponibles en Internet de forma gratuita, millones de bytes que circulan libremente de equipo a equipo, y finalmente de oído a oído. Estos músicos apuestan por un buen contenido y su distribución espontánea para animar a los oyentes a compartirlo.

Es a través de la Web que Onion Music encontró y contactó a las tres bandas que la mayoría de las personas en Venezuela, Latinoamérica y el resto del mundo conoce. Como explica Berincua, es un medio que en principio ha facilitado la difusión del postrock en nuestro país, y que ha servido de puente directo para este género de naturaleza underground.

“Desde el año pasado hemos visto que se ha tomado muy en cuenta y que el apoyo tanto del público como de los medios es impactante”, cuenta Diego Blanco, diseñador en Tan Frío el Verano. Prueba del crecimiento es La Mar y la aceptación que ha tenido a pocos meses del lanzamiento de su primera producción. Con una propuesta instrumental y un show enfocado completamente en la música, han conseguido puesto en el Festival Nuevas Bandas, en Por el medio de la calle y en las bibliotecas musicales de muchos.

Venezuela se presenta como el laboratorio ideal para la experimentación de la que se nutre el postrock, ya que si bien no es un género nuevo, aún tiene un gran espacio por explorar en la escena local. Las puertas han sido abiertas y el público parece receptivo, por lo que se esperan más propuestas, innovación y músicos dispuestos a arriesgarse. Fernando J., baterista de La Mar, asegura: “Estamos trabajando para impulsar el género y darlo a conocer en el país, con muchas ganas de que crezca y que la gente lo reciba con brazos y mente abierta”. Es decir, una apuesta por un comienzo prometedor que ya ha dado resultados.

 

#EstamosViendo: Revista Ojo en Hatillarte 2012

Bajo es lema “arte en la calle” más de treinta artistas plásticos venezolanos participaron un circuito que inundó las calles del pueblo El Hatillo y las convirtió en una galería interactiva que recibió a la comunidad caraqueña este 03 y 04 de noviembre

Texto, foto y video por Juan Pedro Cámara Pérez – @juanpecamara

A las siete galerías que participaron en la exposición se sumaron instalaciones en las esquinas, intervenciones es las aceras, performances, presentaciones teatrales de calle, música, danza y gastronomía.

Artistas plásticos como Oswaldo Vigas, Onofre Frías, Alirio Palacios, Dora Gabay; espectáculos musicales como Gipsy Ska, Aka Suena, Desensamblados y la Orquesta Sinfónica Juvenil de Chacao; grupos de teatro y danza como Nueva Era, Colectivo Kaschibache y 100% Impro; formaron parte del programa del evento.

Las calles se llenaron de asistentes que se paseaban de galería en galería con dulces típicos en las manos, de niños que patinaban alrededor de las obras y lanzaban “cebollitas” en la plaza, de conocedores de arte, y de no conocedores también. Incluso hubo uno que otro extranjero que acudió a la cita.

Para Nelson Sánchez Chapellín, director del Museo de Arte Afroamericano de Caracas, iniciativas como esta deben ser apoyadas no solamente por el Estado, sino también por la empresa privada. “Esto es calidad de vida. Salir a una plaza y encontrarte con un espectáculo de danza contemporánea, gente oyendo música, niños emocionados ante una determinada obra de creación”. Sánchez tambien considera como importante el impacto económico que puede generar un espacio como este para artistas, artesanos y comerciantes.

Entre esquina y esquina, en los marcos de las ventanas o en los bancos de la plaza, reposan un rato los usuarios antes de moverse a la siguiente exposición. “En estos momentos de crisis, para uno, esto es un anti estrés. Venir acá a El Hatillo y visitar una propuesta como esta es bastante refrescante”, opinó Eglé Navas.

Auténtico Vigas

Una calle empinada en subida conducía a la Galería Utopía 19. Allí esperaba una de las exposiciones más esperadas de Hatillarte 2012; la del maestro Oswaldo Vigas. Nicola Bianchi y Perán Ermini fueron los encargados de montar esta exposición que representó una propuesta antológica de la obra de Vigas.

Bianchi explica que en la pequeña galería se encuentran representadas casi todas la etapas del artista valenciano. La galería presenta un resumen con obras que van desde 1946 hasta el 2012; desde la etapa de las cucifixiones, las curanderas, hasta la de las doncellas. “Lo presentamos un poco en todas sus etapas y todas sus facetas porque tenemos escultura, grabados, dibujos y pinturas”, añadió Bianchi.

 

#Conteo: ¿A quién seguir en Instagram?

Por Gabriela Araujo –@gzampino

Momento de la verdad: nuestros dedos están realmente adoloridos por chequear nuestro iPhone -o  Androids- y pulsar el botón “Home” en nuestro feed de Insta. En medio de la clase a la que deberías estar prestando atención. Durante la reunión de la empresa. En un almuerzo de negocios. En una cita. Estamos conquistados por esta Red Social y no podemos dejar de mirarla. Claro, es un problema, pero a partir de ahora, los únicos efectos secundarios -aparte de malos modales- es tener una galería de fotos más grande, una racha poco competitiva (¡¿porqué ella tiene más seguidores que yo?!), y una afición a los atardeceres dignos.

Como sabemos que la mayoría de ustedes son Instagram-Adictos tal como nosotros, hicimos una lista de los 10 principales Instagrammers de Venezuela y otros países que deberían añadir a su lista para seguir.

1. @IgersVenezuela: Todos los días Igers Venezuela se compromete a elegir las mejores fotos tomadas por los venezolanos para publicarlas en su cuenta. Para darnos desde los Buenos Días hasta las Buenas Noches. Además nunca faltan los concursos con premiaciones donde podrás participar utilizando a las bellas ciudades de Venezuela como modelo.

2. @ThisWildIdea: Esta es por mucho una de las mejores cuentas en toda la Red Social, y probablemente no sabían de ella. Theron Humphrey nos muestra su mundo junto a Maddie, su perrita. Normalmente las fotos pueden ser impredecibles, de repente podemos ver a Maddie sentada en una silla en el medio de New York, comiéndose una hamburguesa o hasta haciendo compras con el carrito de mercado. ¡Una cuenta para ponerte feliz!

3. @El_Caps: Fotógrafo y director creativo llena Instagram de fotos sencillas que se ven increíbles. Capturando lugares que se convierten en arte visual. ¡Llenará tu timeline de color y mucha creatividad!

4. @SamHorine: El amor a lo urbano y las arquitecturas tiene un espacio en el corazón de todos. ¡Innegable! Sam Horine quién ha fotografiado para muchas compañías, desde el New York Times a R29, tiene una inclinación para las tomas panorámicas de NYC, para que quedes enamorado de esta ciudad una y otra vez.

5. @Modulor: Guillermo Amador  se describe a sí mismo como blogger, podcaster y gran amante de la comida. En su cuenta encontrarás arquitecturas y vistas increíbles, sin dejar atrás los mejores platos de comida. Puedes visitar su web personal: www.elmodulor.com

6. @HungryEditor: Benjamin L. Setiawan pasa a ser uno más de los amantes de la comida. Para los que suelen recorrer hashtags como #FoodPorn o #Foodie, ésta es la cuenta que deben seguir ya. ¡Y Buen Provecho!

7. @Guatafoc: Un colectivo caracterizado por sus creativos diseños gráficos que siempre se asocian al acontecer venezolano, con los que podemos sentirnos plenamente identificados, ya sea de situaciones del día a día, del deporte nacional o hasta política. ¡No dejen de seguirlos!

8. @RosshannaBracho: Para las amantes de la moda está la maracucha Rosshanna Bracho, también conocida como Miss Monroe, entre telas, accesorios y sesiones fotográficas te mantendrá al día de la tendencia actual.

 

 

#EstamosViendo: “KORT” por Fabiana D’Alba

En el fondo suena un electro house de origen italiano (“Mac Mac” de The Bloody Beetroots). Fabiana D’Alba mejor conocida como @ImFabs en las redes sociales se encargó de producir KORT, un Fashion Film sin fines de lucro que busca crear una iniciativa en las personas para que realicen la donación de su cabello con el fin de poder realizar pelucas para todos aquellos sobrevivientes y pacientes del cáncer.

Entre lentejuelas y faldas transparentes, de la marca Perinola por Helena Gil, Fabiana agita su cabello por última vez y entre sonrisas el estilista de Jim Clark Studio le da un nuevo look, todo para llegar al público con un mensaje especial: “Tú también puedes donar tu cabello, un cambio de look puede ayudar a los demás”

¡Todos podemos colaborar en la lucha contra el cáncer!

Si quieres saber más acerca de como donar ingresa a >> www.senosayuda.org.ve o www.locksoflove.org (US)

Monte Ávila nos trae un encuentro con la literatura

La editorial Monte Ávila reúne por segunda oportunidad a narradores nacionales e internacionales para el Encuentro Internacional de Narradores.

El II Encuentro Internacional de Narradores congregará a un conjunto representativo de las voces narrativas nacionales, junto a personalidades literarias internacionales, con la finalidad de generar un punto de encuentro donde se debatirá y conversará acerca de la perspectiva de la narrativa actual.

Auspiciado por el Ministerio de la Cultura y la Editorial Monteavila, el encuentro contará con la presencia de los autores internacionales Mempo Giardinelli (Argentina), Isaac Rosa (España), William Ospina (Colombia), Diamela Eltit (Chile) y Julio Ortega (Perú).

Los representantes nacionales estarán integrados por Luis Britto García, Antonieta Madrid, Federico Vegas, Carlos Noguera, Humberto Mata, Ángel Gustavo Infante, Antonio López Ortega, Orlando Chirinos, Laura Antillano, Pedro Rangel Mora, Gabriel Jiménez Emán, Sol Linares, Armando José Sequera, Fedosy Santaella, Enza García, Norberto José Olivar, Wilfredo Machado, entre otros.

El encuentro se celebrara desde 7 al 11 de noviembre de 2012 en distintos espacios literarios de la ciudad. Para más información, ingresa en la página www.monteavila.gob.ve.

Una noche de Linaje con ron Santa Teresa

Hay pocas cosas tan venezolanas como el ron. Es uno de los estandartes que nos hace sentir orgullo cuando lo vemos en los anaqueles de los supermercados extranjeros. Es de esos productos con los que llenamos las maletas para llevar recuerdos y pedacitos de Venezuela a la gente de otros países. El ron forma parte de una cultura que se ha ido añejando en nuestra identidad y que hoy alimenta y engrandece nuestro Linaje.

Con la intención de seguir honrando esa tradición, Santa Teresa añadió a su carta un nuevo producto que amplía su oferta. Se trata de Santa Teresa Linaje, un ron premium que representa todas las cualidades tradicionales de la marca, pero con más años de envejecimiento, y por lo tanto más calidad.

“Estuvimos junto a ustedes en los momentos especiales como las primeras fiestas o los viajes de amigos y queremos seguir acompañándolos en una nueva etapa de la vida porque añejamos juntos”, señaló Alberto C. Vollmer, desde el evento de lanzamiento de este nuevo producto. La fiesta se llevó a cabo en la carpa del hotel Eurobuilding con los aliados de la marca, medios de comunicación social y clientes.

Los 700 invitados que asistieron pudieron disfrutar, por primera vez, los nuevos sabores de Linaje, descrito por la marca como “un ron de intenso color ámbar con destellos dorados, cuyo aroma y sabor evocan la nobleza de las barricas de roble que lo añejaron”. Como todos los Sanra Teresa, Linaje ostenta la Denominación de Origen Controlado Ron de Venezuela.

De esta forma Santa Teresa comienza una nueva estrategia. Una campaña que busca reafirmar la fidelidad del consumidor. “Linaje es un ron extra añejo para disfrutar en esos momentos especiales junto a los amigos más cercanos, demostrando que, aún estando en un nuevo punto de la vida, permanecemos unidos a nuestro ron de siempre”, concluyó Vollmer para resumir el espíritu de este nuevo lanzamiento.