Carlos Julio Rojas: Periodista preso y torturado

La tarde del 06 de julio, Carlos Julio Rojas (32), periodista y dirigente comunitario de La Candelaria, se encontraba haciendo mercado cuando fue secuestrado por la PNB. No medió orden de captura ni tribunal alguno. No le dijeron adónde iba ni le dejaron avisar a familiares y abogados. Simplemente lo encapucharon, le quitaron sus pertenencias y se lo llevaron. Pasadas las 11 de la noche, tras casi 6 horas desaparecido, Néstor Reverol informó vía twitter que lo tenían cautivo. “Se le incautó un bolso con artificios lacrimógenos y material utilizado para actos violentos”, trinó el Ministro en la red social, aunque quienes fueron testigos de su detención insisten en que la única bolsa que tenía era la de mercado, que terminó tirada en el suelo. Tras 86 horas ruleteado por distintas comisarías (El Helicoide, CICPC, y las sedes de Boleita y Nuevo Circo de la PNB), en las que llegó a estar detenido con presos comunes y en las que fue golpeado, lo presentaron ante el Tribunal Militar Segundo de Fuerte Tiuna, que tras una larguísima audiencia le imputó los delitos traición a la patria, rebelión militar y sustracción de efectos pertenecientes a la FANB, y le dictó privativa de libertad, con la cárcel Ramo Verde como lugar de reclusión. Se convirtió así en el primer periodista venezolano juzgado y preso por un Tribunal Militar. En Ramo Verde pasó dos semanas incomunicado y recluido en una celda de castigo de 2×2, llamada “El Tigrito”, en la que lo tenían amarrado siempre, y en la que el acceso a agua, baño y comida era selectivo. Paralelamente, grupos de encapuchados armados comenzaron a asediar a su familia en su hogar, a cuyas puertas se paraban diariamente. A través de su madre, el periodista divulgó en días pasados las condiciones en las que se encuentra actualmente: “Nos tiene hacinados, en una sola celda hay 112 personas. Gracias a ello casi no podemos dormir, ni siquiera caminar: pasamos las noches de pie. En las colchonetas duermen hasta 3 personas, no tenemos derecho a la biblioteca, esto nos mantiene aislados y en ocio”, dijo, a la vez que explicó que diariamente les sirven 60 gramos de comida…y eso cuando se portan bien.