“El gobierno sólo se sostiene por los militares”

Hombre cercano a Chávez, en sus palabras más amigo que asesor, visitante frecuente de Miraflores hasta 2007, y creador del brand-name “socialismo del siglo XXI” con el que el difunto publicitó su revolución por el mundo, el sociólogo alemán Heinz Dieterich no es nada optimista con respecto al país y su futuro. “Maduro y su tropa no entendieron que tenían que buscar la solución negociada. Ahora están a un paso del abismo”, declaró recientemente en una entrevista con la agencia alemana DPA. ¿Y qué es el abismo? “La repetición de Nicaragua. Fuerzas paramilitares organizadas en Colombia, en sectores de la Amazonía de Perú y Brasil, que empiezan a destruir la infraestructura. Y eso lleva entonces a una situación más represiva todavía. Ya está prácticamente cerrada la Asamblea Nacional y la involución democrática interna en Venezuela se enfoca cada vez más hacia un desenlace trágico, sangriento”. Desenlace que pasará por los militares, en su opinión ‘el centro del poder del sistema’: “El Gobierno sólo se sostiene por los militares, si logras dividir esto, el Gobierno cae de inmediato”. Jura, de hecho, que es allí hacia donde apunta Trump: “El objetivo de la política de Washington en Venezuela es romper la unidad monolítica de los militares. Todos los factores se enfocan en los militares: el Gobierno tiene que mantener la unidad; la oposición tiene que lograr la división de los militares”. Y cuando eso pase, dice, vendrá un golpe de Estado: “Los militares son muy pragmáticos. Cuando vean que esto no tiene más futuro, entonces ellos mismos van a dar el golpe. Es lógico, porque ellos van a ser los salvadores de la Patria. Toman el poder, convocan a elecciones y salvan el pellejo porque van a decir: ‘nosotros les devolvemos la democracia formal con la condición de que nadie de nosotros va a la cárcel’. Y Maduro va al exilio. Cuando la solución se vuelva desesperada es el paso que van a dar, pero ese momento no ha llegado todavía”.

Paramacay según Marcos Pérez Jiménez

“Como viejo conspirador le digo que en estos procesos hay cinco etapas. La primera es la de las murmuraciones, un ruido como de multitud de la cual no se distingue nada preciso, pero se percibe que está disgustada. Después viene el rumor sobre algo concreto, aunque exagerado o falso, pero que indica aquello que la gente quisiera que fuera verdad. Entonces hay conatos, que son pronunciamientos aislados de algún oficial que alza algún destacamento o guarnición. Hasta que llega la asonada, pronunciamiento coordinado en el cual el jefe se alza pero los comprometidos le quedan mal. Y después de todo eso es que viene el gran carajazo”. La explicación es de un ex Presidente de Venezuela y especialista en golpes de Estado: Marcos Evangelista Pérez Jiménez. Partícipe de uno (1945), líder de otro (1948) y víctima de un tercero (1958), el histórico dictador le ofreció a Rafael Poleo en 1988 una definición que, incluso con sus vacíos descriptivos y la distancia temporal que separa ambas épocas, conviene tener presente en estos días de ruidos de sables y sublevaciones. Ataque terrorista para algunos, peine, trapo y humo para otros, lo ocurrido ayer en Paramacay pudiese coquetear con la etiqueta de asonada, si se toma en cuenta uno de los apuntes de Sebastiana Barráez, periodista entendida en la fuente militar: Juan Carlos Caguaripano esperaba que otras unidades se alzaran. Capitán de la GNB dado  de baja en 2014 por manifestarse en contra del gobierno y acusado de conspirar en el Golpe Azul (presunta intentona planificada por el General de la Aviación Oswaldo Hernández hace tres años), Caguaripano se une a Óscar Pérez como el segundo miembro de un cuerpo de Seguridad del Estado que se pronuncia en contra del presidente Nicolás Maduro y vuelve a tocar la puerta que da hacia una salida armada del conflicto. Solución con la que muchos fantasean, pero cuyos alcances pudiesen ser devastadores. Queda esperar si lo ocurrido ayer en Paramacay traerá cola o la historia le conferirá el carácter de anecdótico.

¿Con el mazo gobernando?

“Vamos a continuar la obra de Chávez. Así nos cueste la vida, lo vamos a hacer. Yo les digo, señores de la oposición, ustedes tenían que haber rezado mucho para que Chávez siguiera vivo, porque Chávez era el muro de contención de muchas ideas locas de esas que se nos ocurren a nosotros”, amenazó Diosdado Cabello el 23 de marzo de 2013. El líder de la Revolución Bolivariana no llevaba ni un mes de muerto y al oriundo de Monagas ya se le caía la baba de sólo pensar en todo el poder que ahora atesoraría. Pero había un problema: él no era el elegido. Chávez había preferido al guardaespaldas que le cuidó recién salido de Yare y no a su compañero de armas del 4F. Su opinión firme, plena, como la luna llena, era que, en unas hipotéticas elecciones, sus seguidores apoyasen a Nicolás. ¿Por qué Maduro y no Cabello? Los rumores no tardaron en salir e incluso Capriles Radonski insinuó que el por ese entonces presidente de la AN no acataría la orden del jefe supremo y se impondría al otrora chofer de autobús. Aquello no ocurrió y fue negado por Diosdado en varias oportunidades: “No. Yo no tengo nada que ver (risas). Yo ya fui presidente en el 2002 gracias a la derecha. Cuando estaba en la Asamblea, mientras el comandante Chávez estaba enfermo, me decían: ‘Te queremos, Diosdado’. Querían que yo fuera presidente, que asumiera yo. No vale, yo soy un soldado de esta revolución. He cumplido las misiones que me han dado sin ver para atrás, sólo pensando en la revolución bolivariana”, le dijo a un periodista de Globovisión el 18 de octubre de 2016. Sin embargo, la percepción de que el militar quiere agarrar el coroto ha estado rondando el ambiente desde hace tiempo. Incisivo en el verbo y con la inmunidad de los más poderosos, Diosdado se sienta todos los miércoles, desde la trinchera televisiva del Estado, a repartir insultos y amenazas por doquier a ‘María Asesina’, ‘El Monstruo de Ramo Verde’ y los demás dirigentes opositores. Con una Asamblea Constituyente omnipotente, puede que el PSUV haga un enroque y que la elocuencia soez de Cabello llegue a la presidencia. Ya avisaron que no creerían en nadie. Instalada la ANC, empezarán a gobernar con el mazo dando.