Santiago Guevara: El profesor amigo de Baduel

Antes de que arrancasen las multitudinarias protestas y varios civiles fuesen juzgados por tribunales militares, en Venezuela ya existía un profesor de economía que había sido imputado por castrenses. Santiago Guevara, doctor en ‘Técnicas económicas, prospectiva y planificación’ y profesor jubilado de la Universidad de Carabobo (UC), fue acusado la noche del jueves 23 de febrero por el Tribunal Primero de Control de la Corte Marcial en Fuerte Tiuna. ¿Sus supuestos delitos? Instigación a la rebelión y traición a la patria. La rectora de la UC, Jessy Divo, y el vicerrector administrativo de la institución, José Ángel Ferreira, señalaron que a Guevara lo querían inculpar por una presunta reunión clandestina en el estado Aragua. La amistad del profesor con Raúl Isaías Baduel forma parte del caso. Santiago fue tutor de tesis de uno de los hijos del exministro de Defensa y se sensibilizó con la situación del militar, preso político del gobierno desde 2009. “Desde que conoció a mi hermano se solidarizó mucho con la familia. Visitó a mi papá varias veces en Ramo Verde. Cuando compartía con él siempre demostraba un rechazo inmenso a la persecución de este régimen. Es alguien bastante centrado y ecuánime que tiene como propósito luchar por Venezuela”, dijo Andreína Baduel a El Nacional el 12 de marzo pasado. El Tribunal Primero que imputó a Guevara es el mismo que lleva el caso de Raúl Isaías y los militares retirados Lozada Saavedra, Noé Romero y Vruzco Hernández, todos detenidos tras visitar al compadre de Hugo Chávez. “Se han afincado en detener a todas las personas del entorno de Baduel. Los acumulan bajo el mismo tribunal para así fabricar un mismo caso. Los dos ingredientes para la captura del profesor fueron ser un crítico de las políticas económicas del gobierno y ser amigo del general”, le dijo Omar Mora, abogado de Baduel, a la periodista Claudia Smolansky (El Nacional). El profesor Guevara lleva más de seis meses detenido y todavía espera su audiencia, la cual ha sido diferida en cuatro ocasiones. Durante su reclusión, ha perdido 22 kilos. Santiago padece de tensión arterial, escoliosis y complicaciones en el hígado.

Alfredo Ramos: Condenado por ser alcalde

“¿Por qué decidiste irte?”, le preguntó Fernando del Rincón a Ramón Muchacho, quien por esos días había escapado de Venezuela para no ser un preso más del gobierno de Maduro. “Todas las decisiones son respetables y hay que estar en la posición de la persona para entender sus motivaciones. Yo creo que en Venezuela poco se puede hacer desde la cárcel. No quiero ser una preocupación más para mi equipo de trabajo, para mis vecinos, ni mucho menos para los venezolanos. No quiero ser uno más por los que tengan que marchar, defender y pedir justicia”. Alfredo Ramos, Alcalde de Iribarren, tuvo un razonamiento diferente. El dirigente de la Causa R decidió atornillarse en su oficina y asumir las consecuencias. Por tomar esa determinación, cuando el viernes 28 de julio funcionarios encapuchados del Sebin ingresaron en la Alcaldía de Iribarren, sí lo encontraron en su despacho. Era el punto y final de una persecución política de hacía meses. A mediados de mayo, un grupo de ocho concejales del Gran Polo Patriótico habían aprobado su destitución, en una maniobra catalogada como espuria, írrita y temeraria por parte del alcalde y diversos miembros de la Mesa de la Unidad Democrática. Una semana antes, Ramos había recibido una demanda en su contra por ser terrorista y estar financiando las protestas en Barquisimeto. Pero ante tanto ataque y amenaza, Alfredo se mantuvo al frente de su municipio, arguyendo que él era el alcalde legítimo y que no abandonaría su puesto. El gobierno, que lo quería fuera del cargo, tuvo que acudir a su brazo judicial y ordenó su aprehensión. Ramos fue sentenciado a 15 meses en El Helicoide, inhabilitación política y prohibición de salida del país. Al llegar a la sede del Sebin en Caracas, a Alfredo le aplicaron la receta del aislamiento. No fue sino hasta 26 días después cuando su esposa pudo verlo. “Su estado de salud es delicado, aspecto físico es pálido y tembloroso pero fuerte de espíritu indomable” fue el mensaje emitido por Twitter el 23 de agosto y es lo último que se conoce del caso.

Jorge Machado: Un filósofo en el SEBIN

Pocos lo saben, pero en los calabozos de El Helicoide hay desde hace más de 3 meses un profesor de Filosofía Filosofía Moderna y Metafísica. Jorge Machado es su nombre y fue secuestrado el pasado 20 de mayo en la Cota Mil por una comisión de uniformados que lo interceptó y llevó a la sede del SEBIN. ¿Su delito? “Traición a la patria y rebelión”, según el Tribunal Militar Tercero de Control, que le imputó esos cargos. Sin embargo, la versión de sus colegas y conocidos dista mucho de aquella: a Jorge, dicen, lo que le cobran es enseñar a pensar, delito peligrosísimo en tiempos de revolución. Activista laborioso de Voluntad Popular, Machado era el responsable nacional de formación del partido naranja, para el que impartía talleres de lucha no violenta. “Estamos formando a la gente en la resistencia no violenta, que es la metodología nuestra de trabajo político para poder enfrentar a un Gobierno que a todas luces está de espalda a la democracia, al pueblo y a la Constitución”, declaró 12 días antes de ser detenido al diario Los Andes, de Trujillo. “Es importante no caer en provocaciones y entender que la única manera de lograr el cambio de Gobierno es a través de vías no violentas pero estratégicas. Es decir, acciones que conlleven al desconocimiento de un gobierno tiránico, por medio de acciones pacíficas pero eficaces como se han puesto en marcha en otros países”. Así hablaba el que según Tarek El Aissami se encargaba de “organizar y financiar grupos violentos y terroristas”. El radical antagonismo entre lo que declaraba y lo que le imputan es evidente. “Es una persona con formación humanista, que enseña filosofía, y está siendo juzgado por militares. No tiene sentido. Estaba a cargo de la formación de los jóvenes para el voto, por eso tacharlo de terrorista es absurdo”, explicó María Guadalupe Llanes, directora de la Escuela de Filosofía de la UCV, a EPMundo en días pasados. Lo cierto es que un hombre cuyo lugar natural son las aulas, “un docente de probada tesitura ética y moral”, según sus colegas, lleva ya 102 días encerrado una celda.

Gilber Caro: El diputado torturado 

La política devolvió a Gilber Caro al lugar que prometió no regresar jamás. Oriundo de Catia, el hoy dirigente de Voluntad Popular tuvo una niñez traumática: padeció la muerte de un hermano, el arresto de otro y  presenció cómo su padre se perdía en la bebida mientras su madre se hundía en la tristeza. Unos primeros años trágicos lo llevaron al destino maldito de millones de jóvenes venezolanos: el crimen. Su incipiente carrera delictiva lo condujo, inevitablemente, a estar en los momentos menos convenientes y en los lugares más inoportunos. “Me inculparon de un homicidio porque me quedé callado y no dije quién había sido”, explicó a Efecto Cocuyo. “El que lo mató está muerto, un muchacho del barrio. No quise decir quién era porque me iban a matar, es un código”, le confesó a Univisión Noticias. Ese código lo encaminó a estar diez años tras las rejas, dirigir una banda en prisión, empezar a ser un líder positivo dentro de los reclusos, crear una fundación para ayudar a los presos a reinsertarse a la sociedad, ser dirigente político y convertirse en el primer expresidiario en ocupar un curul dentro de la Asamblea Nacional. La historia de Gilber parecía un cuento de hadas criollo. Superación, reinserción y reivindicación. No obstante, el pasado 11 de enero lo detuvieron en el peaje de La Cabrera y fue acusado de poseer material de guerra. Tareck El Aissami aseguró que el diputado portaba “un fusil automático ligero, 20 cartuchos y un explosivo plástico”. Caro tuvo su audiencia de presentación el 01 de junio, cuatro meses después de su detención, y se le ordenó privativa de libertad mientras lo investigaban por los delitos de traición a la patria y sustracción de efectos de la FANB. En Tocuyito, lugar donde está recluido, ha sufrido diversos tipos de tortura. Ayer, la diputada Gaby Arellano informó que Caro está aislado, sin agua, sin luz y sin comida, por lo que presenta temblores y desnutrición. Ya el 26 de junio la directora de la ONG Justicia y Proceso Venezuela, Theresly Malave, había denunciado que a Gilber solo le daban arroz y únicamente dos veces al día. Según su abogado, Caro está aislado y pasa sus días en un espacio de dos metros cuadrados.